Diario de Valladolid

Los coches volverán en diciembre a los tres carriles bus de Valladolid suprimidos con la nueva movilidad

Las obras para modificar el tramo de López Gómez, puente del Poniente y puente de Isabel la Católica empezarán el 15 de noviembre / Un nuevo carril bici por la calle Eras sustituirá al de la Avenida de Gijón

Gutiérrez Alberca y Carnero presentan los cambios en movilidad.-ICAL

Gutiérrez Alberca y Carnero presentan los cambios en movilidad.-ICAL

Publicado por
Fernando Martín
Valladolid

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Los coches y vehículos privados en general volverán a circular en diciembre por los carriles ahora exclusivos para bus y taxi que discurren desde la Avenida Miguel Ángel Blanco hasta el puente de Isabel la Católica, plaza la Universidad- López Gómez y el que  va desde la Avenida de Gloria Fuertes hasta el puente del Poniente . También en el mes de diciembre desaparecerá el carril bici que ahora funciona en el tramo final  de la Avenida de Gijón  para pasar a convertirse en un ciclo-carril, lo que implica que podrán circular todo tipo de vehículos, pero con limitación de velocidad a 30 kilómetros por hora .

El mismo día que el pleno aprobaba, con los votos del PP y VOX y el rechazo del PSOE y VTLP, la nueva ordenanza de movilidad que da un vuelco a las medidas implantadas por el anterior equipo de gobierno municipal, el alcalde, Jesús Julio Carnero, ponía fechas al proceso de reversión para volver a la situación anterior a junio de 2020.   Dar fechas y plazos siempre es arriesgado cuando se trata de obras, aunque el paso de carril exclusivo para autobuses taxis a otro para todo tipo de vehículos tan sólo requerirá el cambio de la señalización de la calzada. Con la hoja de ruta desvelada ayer por el alcalde, los trabajos para cambiar la señalización en los carriles bus-taxi de López Gómez, puente de Isabel la Católica y puente del Poniente empezarán el 15 de noviembre y se prolongarán dos semanas, con lo que en diciembre estarán abiertos para todos los vehículos.

En el caso de la reversión del carril bici de la Avenida de Gijón, la previsión es que a partir del cuatro de diciembre, una vez eliminada la señalización que hay ahora, empiece  el marcaje de la calzada para pasar a convertirse en un ciclocarril en ambos sentidos de la circulación, aunque con la velocidad limitada  a 30 kilómetros por hora.

 

Frente a las críticas de la oposición por la supresión de este carril bici sin plantear una alternativa, Carnero anunció también que a partir del 15 de noviembre empezarán las obras de  pequeño tramo para uso exclusivo de bicicletas entre en el final de la calle Eras, entre la calle Olma y el puente Mayor.   Este primer trazado del nuevo carril bici para sustituir al de la Avenida de Gijón tendrá continuidad con otro, este sin fecha, entre la calle Olma y la calle Canal.

Para más largo plazo está previsto que  esté abierto el carril bici que irá por el interior de Las Moreras y que sustituirá al que ahora discurre por el Paseo de Isabel la Católica.  Con un presupuesto de 948.718 euros, Carnero calculó que las obras empezarán en febrero de 2024 y estar terminadas a finales de año. El carril que hay ahora no se suprimirá hasta que entre en funcionamiento el nuevo.

Para completar el casi desmantelamiento del modelo de movilidad de la etapa de Óscar Puente, habrá otras quince carriles que pasarán de ser exclusivos para bus y taxi a ser de uso restringido, de manera que  podrán circular también motocicletas . Carnero matizó que a las motocicletas pueden seguirle más adelante los vehículos eléctricos y los de cero emisiones.

El alcalde, quien compareció al final del pleno para exponer el calendario de cambios, dijo que con las modificaciones buscan «una nueva movilidad, una movilidad de convivencia», para que «la ciudad se desatasque», y añadió que con este giro cumplen «lo que los ciudadanos querían».

 En el lote de cambios en la movilidad está incluido la construcción de un tercer carril para vehículos en el puente del Poniente. Será la actuación más costosa, cinco millones de euros, y Carnero calculó que las obras empezarán en junio de 2024 terminarán un año después. Sumado todo, el coste para instaurar un nuevo modelo de movilidad ascenderá, según las estimaciones del Ayuntamiento, a 6,3 millones de euros.

El anuncio de Carnero estuvo precedido de un tenso debate en el pleno que puso en evidencia los dos modelos de movilidad, casi antagónicos, que representan el PP y VOX, por un lado, y el PSOE y Valladolid Toma la Palabra por otro. Al defender la nueva ordenanza, que ahora deberá publicarse en el Boletín Oficial de la Provincia para su entrada en vigor, el concejal de Movilidad, Alberto Gutiérrez Alberca, dijo que no quieren «una ciudad de filas indias» y acusó al PSOE de haber aprobado el sistema de movilidad en vigor desde 2020 «con alevosía y nocturnidad».

 El edil añadió que el nuevo modelo es «mucho más adecuado para Valladolid», pero negó que suponga acabar con lo anterior: «Son modificaciones parciales con las que estamos corrigiendo algunos defectos». Gutiérrez Alberca rechazó «medidas puramente prohibicionistas», en referencia al plan de movilidad anterior, y también «medidas que respondan a intereses particulares» , una velada alusión que parecía dirigida a los colectivos defensores de la bicicleta,  al tiempo que apreció en el PSOE una tendencia «hacia la radicalización» en movilidad.

El encargado  de responder al concejal de Movilidad fue el ex alcalde, Óscar Puente, el impulsor del modelo ahora casi derogado.   Puente tachó de «trasnochado y paleto» el argumentario del PP y VOX para justificar supresión de carriles bus y taxi y la modificación de los carriles bicis y aseguró que  «ni un sólo país europeo» se plantea medidas similares salvo España.  Para el ex alcalde, España es hoy «una anomalía histórica en Europa» por la coalición del  PP y VOX en ayuntamientos y comunidades. 

Puente acusó al equipo de gobierno de aprobar las modificaciones pese a que «todos los informes son contrarios» y recordó que en el caso de López Gómez los estudios señalan que los problemas de embotellamiento «se han diluido con la actuación en Miguel  Íscar», donde el carril para autobuses que había hacia la plaza de España  cambio el sentido de la circulación.

Tras advertir de que al nuevo modelo «privilegia al coche privado» y eso sí que es «ideología», el ex alcalde tachó de «absoluta irracionalidad» los cambios de la nueva ordenanza y auguró que Valladolid  lo «pagará caro en salud y en movilidad».

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