La restauración de la gruta del Campo Grande empieza en septiembre tras décadas cerrada
El Ayuntamiento reforzará la seguridad para reabrirla al público

Puerta de entrada a la gruta del Campo Grande que hay junto a la cascada.-J.M. LOSTAU
Una puerta oxidada oculta desde hace ya tres décadas uno de los atractivos más desconocidos del Campo Grande: la gruta que se encuentra bajo la cascada de agua. Por razones que se desconocen, tras su clausura la gruta permaneció cerrada y así se mantiene hasta hoy, aunque parece que no habrá que esperar tanto para que vuelva a ser visitable para el público.
El próximo mes, el de las ferias, empezarán los trabajos de restauración de este enclave del Campo Grande, desconocido para la última generación de visitantes de este pulmón verde de Valladolid. La restauración de la cueva, con un presupuesto de 223.925 euros, forma parte de los trabajos emprendidos por la concejalía de Medio Ambiente y Desarrollo Sostenible para mejorar el estado de este espacio emblemático de Valladolid, un pequeño oasis de 11 hectáreas en el centro de la ciudad.
Construida a finales del siglo XIX semejanza de una cueva subterránea, quizá sean muchos los que desconocen que las estalactitas que cuelgan de su techo proceden nada menos que de la zona de Atapuerca, en Burgos. Hasta allí fueron los encargados del revestimiento de la gruta para cortar estalactitas de algunas cuevas de la sierra burgalesa y traerlas a Valladolid, un hecho que provocó una disputa entre ambas provincias.
La retirada de la estalactitas será el primer paso en los trabajos de restauración para a continuación hacer lo propio con el revestimiento de piedra. Tanto las estalactitas como las piedras que forman el revestimiento serán numeradas para, una vez restauradas, volver a colocarlas tal cual estaban y que la gruta mantenga su aspecto original.
Con el objeto de reforzar la seguridad para su apertura al público, el proyecto contempla también la colocación de una estructura metálica que sirva de contención para el techo, tanto en los accesos como en la zona central. Ypara hacerla visitable se instalará un sistema de alumbrado en el interior y se realizará una intervención para mejorar el estado de la cascada.
Cuándo se reabrirá al público es algo que está todavía por determinar, a la espera de la evolución de los trabajos, pero lo que parece claro es que en unos meses el Campo Grande contará con un atractivo más para sus visitantes, que ha permanecido oculto durante treinta años. La responsable del área de Medio Ambiente del Ayuntamiento, María Sánchez, remarca que lo más importante, además de la restauración, es habilitar las condiciones de seguridad necesarias para su apertura.
La idea de la gruta surgió al proyectarse la cascada que hay junto al estanque. Lo que en principio parecía una actuación modesta adquirió una nueva dimensión al revestirse con las estalactitas traídas de la sierra burgalesa de Atapuerca. La cueva tomó forma y se convirtió en un parte más del conjunto de la cascada. Y así fue hasta que se cerró.