Mañueco a sus consejeros: «Nuestro despacho no tiene cuatro paredes, sino 94.000 kilómetros»
El presidente pide a su equipo «implicación total» y su compromiso «político y personal» con la Comunidad

Mañueco preside la toma de posesión de los miembros de su Ejecutivo, junto a su vicepresidente, Francisco Igea.-ICAL
El presidente de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, reclamó ayer a las tres mujeres y siete hombres que le acompañarán en el día a día de su gestión que se vuelquen en la construcción de un Gobierno «cercano a la gente, de proximidad y pegado al territorio».
«Nuestros despachos no tienen cuatro paredes, tienen 94.000 kilómetros cuadrados. Cada metro cuadrado y cada persona que habita en esta Comunidad requiere de nuestra atención», subrayó dirigiéndose a los suyos, instantes después de presenciar la jura de sus cargos.
El jefe del Ejecutivo autonómico insistió en que su proyecto para Castilla y León es «integrador, transformador y renovador», acorde con los «nuevos tiempos y nuevos retos» que se presentan.
Nuevos tiempos que personalizó en la figura de su vicepresidente, Francisco Igea –en un guiño a su socio de este Gobierno bicolor–, con quien, de la mano, confió en «mejorar el testigo» del anterior Ejecutivo popular.
Mañueco reiteró sus grandes desafíos: conformar un entorno atractivo para las empresas, potenciar los servicios públicos, crear una administración más moderna y proactiva, crear más oportunidades para los jóvenes, avanzar en el desarrollo rural y fijar población, y avanzar en el autonomismo útil.
Todos ellos se sustancian en un programa de Gobierno pactado con Ciudadanos, que desarrollará un equipo «preparado», que llega con «ilusión, fuerza, ganas y responsabilidad», además de contar con «experiencia en distintos ámbitos».
«Estar en este Gobierno requiere implicación total, compromiso político y personal con esta tierra, con cada castellano y leonés que vive aquí y con los que vienen de fuera», subrayó. De ahí que el presidente agradeciera a quienes han dado el paso el sacrificio que asumen: «Va a haber momentos complicados, de deshora, que tendremos que robar a nuestros seres queridos, pero todos estaremos uno al lado de otro para ayudarnos», auguró.
Mañueco inició su intervención con un reconocimiento a los consejeros salientes por su «labor, sacrificio y por haber entregado una Comunidad mejor» de la que encontraron a su llegada. También recordó a su predecesor en el cargo, Juan Vicente Herrera, a quien agradeció su «dedicación, desvelo y ejemplo». Y tuvo una mención especial para los empleados públicos. «Sin vuestro trabajo y dedicación esto sería imposible», afirmó.