Los médicos de Urgencias piden la dimisión de la consejera a las dos horas de tomar posesión
El colectivo acusa a Verónica Casado de mostrar «comportamientos ajenos a la ejemplaridad y transparencia» y de tener «aversión y desprecio» por esta prestación / Igea baraja ahora aManuel Mitadiel para la Gerencia del Sacyl

-ICAL
Que la Sanidad era la Consejería más polémica era algo sabido y la nueva consejera Verónica Casado lo acaba de comprobar nada más llegar. No es que no tenga los 100 días de cortesía, el colectivo de médicos de Urgencias no le da ni dos horas. Ese el tiempo transcurrido entre su toma de posesión, en torno a las doce del mediodía de ayer, y el comunicado emitido por los facultativos de Urgencias exigiendo la dimisión del fichaje estrella de Francisco Igea. Y con ella, el primer revés para el nuevo Gobierno conjunto de PP y Cs en la Junta de Castilla y León.
Una exigencia de cese inmediato que este colectivo médico, uno de los más importantes del país y desde luego el que aglutina a la práctica totalidad de los profesionales de urgencias y emergencias, enmarca en el hecho de que Verónica casado mantiene «comportamientos ajenos a la ejemplaridad y transparencia, obligados en quien pretenda ejercer responsabilidades en la Administración», según señalan en el comunicado hecho público en su página web y que viene firmado por el Consejo de Dirección de esta asociación.
Comportamientos y actuaciones que ya avisan desde la Sociedad Española de Medicina de Urgencias y Emergencias que «puede atestiguar y probar», que vincula directamente con la creación de la Especialidad de Medicina de Urgencias y Emergencia. En el escrito, acusan directamente a Casado de saltarse «de forma recurrente normas claras de la propia administración". Su denuncia está relacionada con su reivindicación sobre la necesidad de crear en España de la Especialidad de Medicina de Urgencias en la vía civil, como ya existe en la sanidad militar, como «única garantía de calidad y seguridad» de la atención de los pacientes.
«Ha sido una constante en estos años encontrar barreras administrativas e indolencia frente a esta reivindicación. Incluso opiniones contrarias. Eso no es punible. Pero lo que no es aceptable y sí denunciable es que se hayan saltado determinadas barreras», puntualizan además de aseverar que la nueva consejera de Sanidad «como miembro de órganos colegiados de la Administración no ha tenido ningún rubor en saltarse de forma recurrente normas claras de la propia administración en defensa de intereses gremiales contrarios a esta necesidad, legítimos en sí mismos, pero punibles si se ejercen con interés de parte en estos organismos, dentro de un absoluto y flagrante conflicto de intereses, cuestiones perfectamente reguladas en nuestro ordenamiento jurídico, antes y ahora, y que vienen generando una importante alarma social».
A eso, este colectivo de médicos de Urgencias señala que Verónica Casado le añade la «aversión» y «desprecio» a esta prestación médica, «algo no punible, pero si moralmente reprobable en alguien que pretende representar a todos los profesionales sanitarios de esta Comunidad». «Entendemos –continúa el comunicado– que la decisión del actual vicepresidente y consejero de Transparencia de Castilla y León, Francisco Igea, ha sido meditada, pero desconocedora de estos hechos. Pensamos que ni con cursos intensivos a sus consejeros va a poder cambiar este tipo de comportamientos». Eso sí, ya le advierten de que si no se atiende esta denuncia pública se pueden dar por validos, en origen, «comportamientos ajenos a la legislación vigente», que dejan claro van a denunciar.
Y mientras todo esto sucede, Igea baraja ahora colocarle en el equipo de su fichaje estrella a uno de sus más fieles, el ex procurador leonés Manuel Mitadiel, tal y como este periódico ya había avanzado. Y el puesto, según las fuentes consultadas, no es menor ya que se trataría de la Gerencia del Sacyl, que es en realidad la que lleva la Consejería.