ZAMORA
Guarido promete consultar los grandes asuntos a la oposición
El único alcalde de capital de IU por mayoría absoluta asegura que no aplicará «el rodillo» para gobernar

Cayo Lara felicita a Francisco Guarido tras su toma de posesión.-ICAL
Francisco Guarido revalidó ayer la Alcaldía de Zamora con el apoyo de los 14 concejales conseguidos por IU y el voto en blanco de PP (6), PSOE (3) y CS (2). Guarido inicia así su segundo mandato y mantiene la única alcaldía de capital de provincia de IU.
En el discurso de investidura aludió a la mayoría absoluta con que gobernará en esta ocasión, ya que en la anterior lo hizo con el apoyo de los socialistas, y abogó por mantener los principios del acuerdo y el diálogo, condicionados entonces por las «matemáticas electorales» pero motivados ahora por la «voluntad» de consultar los temas importantes de la ciudad con la oposición.
Guarido recurrió a las mismas palabras con la que inició su anterior mandato porque, dijo, siguen estando vigentes: «Entré en el Ayuntamiento de la mano de un partido minoritario, modesto y trabajador, con la voluntad de construir una ciudad mejor para todos, y con el apoyo de un grupo de gente desinteresada que siempre me ha ayudado. Fuimos creciendo en apoyos, y aquí estamos hoy en el gobierno municipal para dar al pueblo de Zamora todo lo mejor de nosotros mismos».
Mostrándose crítico con la ley de estabilidad presupuestaria que impone el «ahorro forzoso» a los ayuntamientos saneados, anunció las primeras acciones del nuevo mandato como la conclusión de las obras del antiguo matadero y del Banco de España, los derribos de edificios junto a la muralla, el comienzo del Parque de Bomberos y la remodelación del mercado de abastos, y el deseo de que suceda lo mismo con las obras del conservatorio y el centro cívico, que se desarrollarán junto a la Junta de Castilla y León.
Terminó su discurso con una elección poética muy ecléctica: versos de Lorenzo Pedrero sobre la felicidad y parte de la letra de una de las canciones de Rosendo. Una vez concluida la sesión de investidura, Guarido salió al balcón del Ayuntamiento, en un gesto que ya ha convertido en tradición, y se dirigió a los congregados en la Plaza Mayor para decirles: «No os vamos a defraudar».