El médico que atendió a Sara descubrió hematomas de varios días en el cuerpo de la niña
El pedriatra aseguró durante el juicio que la menor presentaba la marca de una mano en la nalga y un estado de dejadez en higiene

La doctora del Campo Grande, Isabel Z., durante su declaración.-E.M.
El médico que examinó a Sara en el Hospital Campo Grande en el primer episodio de lesiones, registrado el 11 de julio del 2017, aseguró durante el juicio que la menor presentaba la marca de una mano en la nalga clarísimamente identificable porque se distinguían las yemas de los dedos. Esta lesión no es la única que el pediatra pudo observar durante la primera toma de contacto con la menor asesinada.
Davinia llevó a su hija porque tenía la boca y los labios agrietados, lo único que declaró la madre. Sin embargo, el galeno subrayó el lamentable estado que presentaba la niña en general: “Cuando la exploré vi los hematomas en la espalda, pecho, brazos, parte interna de los muslos”, declaró el pediatra, que añadió: “Eran moratones en estadios diferentes. Los más lejanos, de unos diez días y otros más recientes algo que se percibe por las coloraciones, moradas, verdosas o amarillas”, indicó.
Además del pelo enmarañado, apreció una deficiencia de higiene bucal con caries, pie sucios, genitales con falta de higiene y braguitas sucias. La doctora que ayudó a la exploración de la menor describió la boca de Sara como "la de una indigente".
El pediatra D.GV., con más de 30 años de experiencia, reveló que la madre estaba pasiva, ante las lesiones que íbamos descubriendo, pero en cambio se puso nerviosa cuando llegó la policía. Le preguntó a Davinia: ¿Y estos hematomas? Y ella respondió: “Es que se cae mucho, es muy movida”. A la vista de estas lesiones, llamó a la policía y a los servicios sociales, al detectar malos tratos.