El juicio por el caso de la niña Sara será público, pero con restricciones
Las pruebas periciales, documentales y testificales con imágenes de la víctima serán a puerta cerrada

Imagen de archivo de la manifestación en Valladolid con un cartel, una máscara y unos zapatos en memoria de Sara.-E. M.
El proceso por la muerte de la niña Sara el pasado mes de agosto de 2017 se celebrará en audiencia pública y con restricciones.
Así lo acordó el magistrado del juicio, Feliciano Trebolle, para quien «no existen bastantes motivos para declarar todo el acto del juicio a puerta cerrada», según informó ayer el Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León a través de un comunicado.
Tras la petición planteada por las defensas de los dos acusados, la madre de la menor y el ex novio de ésta, de que el juicio por el caso de los supuestos delitos de violación, maltrato y asesinato de la niña Sara se celebrase a puerta cerrada, y la posterior adhesión del padre biológico de la niña de la Rondilla a dicha petición, el juez presidente del jurado Feliciano Trebolle trasladó el pasado viernes, 5 de abril, a las cuatro acusaciones, la solicitud para su pronunciamiento al respecto.
Ahora, a falta de tres días para que comience el juicio, Trebolle no ve razones para que los contenidos de los escritos de acusación y defensa se celebren a puerta cerrada, ya que «la víctima, la niña, falleció, por lo que no se vulnerará su derecho a la intimidad, sin perjuicio de adoptar las limitaciones en orden de proteger el respeto debido a su memoria».
Tampoco ve la necesidad de proteger la intimidad de la familia de la víctima, puesto que «su madre está acusada en el procedimiento, y el resto de la familia directa viene constituida por la hermana de la víctima, también menor de edad, pero al que este último respecto se adoptarán limitaciones».
No obstante, las pruebas públicas se verán restringidas a lo que se refiere a la prueba pericial de los médicos forenses, en lo relativo a la muestra de fotografía que estén relacionadas con lesiones de la víctima, libertad sexual y causa de la muerte.
De igual modo, aquellas pruebas testificales, periciales o documentales en las que se desarrollen con imágenes de la víctima se llevarán a cabo a puerta cerrada.
La limitación se extiende también a la reproducción en fase de prueba documental de los vídeos que contengan la declaración de la hermana de la víctima, también menor de edad.
Trebolle optó finalmente por esta decisión, entre las que también cabía la posibilidad de que todo el juicio se desarrollara con audiencia pública o a puerta cerrada.
A tres días del inicio del juicio, el juez presidente del jurado se declinó por mantener la puerta cerrada en las sesiones periciales y de emisión de imágenes de las sevicias.
La vista con jurado se prolongará hasta el próximo 14 de mayo a lo largo de tres semanas y un total de doce sesiones. En el proceso serán llamados a declarar un total de 45 testigos y 12 peritos.
Los acusados se enfrentan a media docena de delitos, aunque el más grave de ellos es el de prisión permanente revisable, un supuesto que entró en vigor en julio de 2015 y que obliga al reo a cumplir un mínimo de 25 años. Es la primera vez que se pide esta condena en Valladolid.
Fiscalía, la Asociación Clara Campoamor, la Asociación de Asistencia a Víctima de Agresiones Sexuales y Malos Tratos (Adavasymt) y la particular, que representa al padre biológico de la menor fallecida, reclamaron prisión permanente para el ex novio de la madre de la fallecida.
No obstante, mientras que Fiscalía y las dos acusaciones populares piden la misma medida para la madre de la niña, la acusación particular del padre biológico solicita la libre absolución de la madre, puesto que consideran que ella no estaba al tanto de la situación, y que en caso de conocerlo, hubiera tratado de evitar lo sucedido.