Una ex trabajadora despedida de Ikea amenazó con activar un artefacto químico
Fue una falsa amenaza, pero mantuvo en jaque a los agentes con controles e inspecciones en Navidad
Ahora se sabe que iba de farol y que solo quería asustar y que Ikea y Río Shopping sufriesen un desplome de ventas en Navidad. Pero en el momento caliente, cuando la dirección de Ikea Arroyo recibió un e-mail anónimo en la página web del establecimiento a mediados de diciembre de 2018, amenazando con la colocación de un artefacto químico que ocasionaría un potencial desalojo urgente del centro comercial, el aviso se tomó como si fuera real e hizo trabajar a destajo a los agentes durante varios días.
La autora del correo electrónico, según se ha sabido ahora, era una trabajadora despedida recientemente y tenía, por el puesto que ocupó, «conocimientos del funcionamiento y de la seguridad de la página web de la empresa», informaron fuentes del caso. Esto fue una ventaja inicial para dar verosimilitud a su aviso, pero a la postre acabó delatándola. La autora, de 46 años, quedó en situación de investigada por un supuesto delito de amenazas en unas diligencias que se remitieron a la Fiscalía de Valladolid y al Juzgado de Guardia.
Fuentes del Instituto Armado desvelaron ayer que en ningún momento se llegó a desalojar a nadie en la segunda quincena de diciembre, pero el trabajo fue arduo. Al darse la circunstancia de que la supuesta amenaza se produjo en fechas próximas a la Navidad, en las que la gran afluencia de personas a dicho centro es muy elevada, la Benemérita reforzó las medidas de seguridad del mismo, tanto en el interior de las diferentes tiendas y establecimientos, como en los estacionamientos exteriores, realizando en este sentido numerosos controles y comprobaciones a las personas que accedían al mismo. «Se hizo con toda la discreción para no crear la mínima alarma», insistieron.