Diario de Valladolid

Estafa 130.000 euros a tres ancianos simulando su secuestro por una red de trata de blancas

La rumana detenida engatusó a dos mujeres y un varón septuagenarios haciéndoles ver que eran su última esperanza en esta vida / Tras esquilmarles, ideó que estaba raptada y se compró cuatro pisos

La Ucrif de la Brigada de Extranjería de Valladolid ha sido la responsable de la operación de caza a la estafadora.-E. M.

La Ucrif de la Brigada de Extranjería de Valladolid ha sido la responsable de la operación de caza a la estafadora.-E. M.

Publicado por
Íñigo Arrúe
Valladolid

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El Cuerpo Nacional de Policía (CNP), detuvo la pasada semana a una mujer rumana de 28 años, residente en Valladolid, tras esquilmar 130.000 euros a dos mujeres y un varón de entre 70 y 80 años, haciéndose pasar por una joven sin esperanzas ni futuro y trasladando a sus benefactores que eran la última mano amiga en esta vida.

La arrestada, que responde a las iniciales F.R.V., y que carecía de antecedentes penales, no solo llegó a llamar «mamá» a una de las ancianas que le socorrió e incluso le alojó en su domicilio. Presa de una ambición sin precedentes, no se conformó con vaciarles las cuentas corrientes, ya que simuló incluso un ‘trágico’ secuestro de supuestas bandas albanesas para forzar que le entregaran más dinero.

Todo ello expuesto en desgarradoras llamadas telefónicas aderezadas con un dramatismo digno de estudio en escuelas de actores, por que, incluso, gemía alertando de que estaba en peligro su integridad física. Por fortuna, el teatro que montó con los supuestos secuestradores fue tan burdo, que su codicia le delató y al poco tiempo fue detenida como presunta autora de un delito de estafa continuada.

La añagaza fue devuelta con retranca por los investigadores. Ella explicó que le habían ‘retenido’ bajo amenazas en Italia, y los agentes de Extranjería bautizaron la operación como ‘Mascarpone’, el mítico queso fresco lombardo favorito para elaborar el tiramisú.

La operación para desenmascarar a esta presunta estafadora fue desarrollada con éxito por la Unidad Contra las Redes de Inmigración Ilegal y Falsedades Documentales (Ucrif) de la Brigada Provincial de Extranjería y Fronteras de la Policía Nacional de Valladolid.

No fue fácil, ni se resolvió en poco tiempo, pero la Ucrif logró desmantelar todas las trampas que tendió a sus víctimas aprovechándose de la buena voluntad y solidaridad de las personas que pretendían ayudarla, según informó la Jefatura Superior de Policía de Castilla y León.

ESTAFA DE CUATRO AÑOS

La Policía Nacional inició la investigación en el mes de enero de 2019 en torno a una mujer que en un principio fue señalada como posible víctima de Trata de Seres Humanos, pero que durante el transcurso de la misma se detectaron indicios para pensar que se trataba de una estafa continuada durante más de cuatro años a tres víctimas.

Los tres perjudicados, que eran personas de avanzada edad, confiaron en una mujer presuntamente desvalida, sin recursos económicos, lejos de su tierra natal y familiares, cuando su objetivo real solo era lucrarse de forma rápida.

Era tal la manipulación psicológica que la detenida ejercía sobre sus víctimas, que a una de ellas le llamaba ‘mamá’, trasladándose a residir a su domicilio durante la relación de falsa amistad entre ambas. Estas personas le entregaron todo su capital, solicitando préstamos bancarios y pidiendo dinero a sus amigos más cercanos para entregárselo a la detenida que llegó a adquirir para ella hasta cuatro viviendas en Rumanía.

Cuando estas personas no podían disponer de más dinero en efectivo de forma inmediata, F.R.V. decidió crear una nueva situación trágica y urgente, en la que aparentaba estar en peligro su integridad física. Con ello creó una gran presión en sus víctimas para que consiguieran más dinero para ella.

Durante su ausencia en esta última etapa de la investigación, fingió estar en Italia retenida por un clan rumano que le solicitaba dinero para dejarla libre, narrando que querían venderla a un segundo grupo de ciudadanos albaneses. Durante su presunto cautiverio enviaba fotografías, audios o incluso llamadas desesperadas para reforzar su invención, con lo que consiguió estafarles más 130.000 euros en total.

llamadas a diario

Fuentes policiales explicaron que la sobreactuación fue al final su tumba. «Es muy raro que una persona secuestrada llame por teléfono a la persona que va a pagar el rescate. Pero lo que se sale totalmente de ojo es que eran llamadas a diario. Eso no se lo cree nadie», indicaron fuentes de la investigación.

La detenida fue puesta a disposición de la autoridad judicial que decretó su libertad con cargos.

No es la primera vez que una mujer rumana finge un secuestro en España. El CNP detuvo hace unos años en Baleares a una joven rumana acusada de fingir su falso secuestro. Esta arrestada realizó incluso una llamada de auxilio al 112 desde Palma afirmando que se acababa de escapar de un grupo que la había secuestrado y traído a la fuerza desde Bucarest hasta Mallorca para que ejerciera la prostitución. De la investigación practicada se localizaron los pisos y locales y descubrieron que la mujer había gozado de total libertad y que los documentos estaban hechos un mes antes de su llegada a España por lo que no era razonable lo que explicaba. La joven admitió que todo era mentira. Quería regresar a Rumanía ya que se había peleado con los otros jóvenes denunciados y no tenía dinero. Y esa vía le aseguraba billete gratis.

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