Puente aplaude la imputación por la agresión a tres policías en Las Viudas
El alcalde reitera que el Ayuntamiento no puede actuar como acusación al corresponderle al fiscal

Óscar Puente, el secretario de Estado Francisco Polo y la concejala Victoria Soto en el colegio Ponce de León.-J.M. LOSTAU
El auto de imputación dictado por el Juzgado de Instrucción número 4 de Valladolid contra los cinco presuntos agresores de tres agentes de la Policía Municipal en la zona de Las Viudas el 10 de septiembre del pasado año fue recibido ayer con satisfacción por el alcalde, Óscar Puente, quien insistió en que el Ayuntamiento no puede personarse en el caso como acusación particular por ser un papel que le corresponde a la Fiscalía.
La no personación del Ayuntamiento suscitó una viva polémica, con criticas desde los grupos de la oposición por entender que el equipo de gobierno municipal no salía en defensa de los policías. Una polémica que el alcalde calificó ayer de «artificial», antes de recordar que actuaron de acuerdo con las directrices de la asesoría jurídica municipal.
Preguntado durante su visita al colegio Ponce de León, en compañía del secretario de Estado de la Agenda Digital, Francisco Polo, el regidor reiteró que el Ayuntamiento puede personarse «como defensa de los agentes en el caso de que fueran acusados de algo, pero no como acusación particular». Insistió también en que así lo dictaminó la asesoría jurídica municipal cuando dejó claro que en los casos en los que «un servidor publico ha sido agredido» la acusación le corresponde al ministerio público.
Dicho esto, y tras congratularse por el auto de imputación, el alcalde añadió que espera una condena a los presuntos agresores. «Lo que queremos es que los servidores públicos que se dedican a mantener el orden y seguridad en nuestras calles reciban el máximo respaldo posible y quienes les agreden reciban el máximo castigo que les corresponde», dijo el alcalde.
Además de acordar el auto de imputación, el juez ordena el sobreseimiento de las denuncias que cuatro de los investigados habían formulado contra los agentes y que les habían llevado a personarse como acusación particular para reclamar daños y perjuicios por las lesiones que decían haber sufrido, informa Europa Press.
Los hechos se produjeron durante la tarde-noche del 10 de septiembre en la calle Ebro de Valladolid, cuando los tres funcionarios sorprendieron a un joven mientras trataba de arrojar a la basura los restos de una encimera, por lo que procedieron a identificarlo por una presunta infracción administrativa, dado que este tipo de residuos no puede ser arrojado en los contenedores convencionales.
Sin embargo, el joven, siempre según la versión policial, se resistió a la identificación, momento en el que comenzaron a acumularse más personas que rodearon a los agentes, los cuales tuvieron que solicitar la presencia de refuerzos, tanto de la Policía Municipal como del Cuerpo Nacional de Policía.