Águedas siempre jóvenes
El centro de mayores del barrio de Las Delicias rindió homenaje a Carmen González, la socia de mayor edad, «por su labor cotidiana y sabiduría»
El alcalde, Óscar Puente, entrega el ramo de flores a la homenajeada Carmen González.-J. M. LOSTAU
«Gracias por compartir esta tarde en familia, tarde que se convertirá en un momento más de los que pasamos en este centro para disfrutar y para emocionarnos». Con estas palabras pronunciadas por la responsable del centro de personas mayores del barrio de Las Delicias, Mercedes García, se inició el homenaje que se hizo a Carmen González Urueña por ser la mujer de más edad que acude a este punto de encuentro.
Guirnaldas colgadas por todo el recinto, pancartas con fotografías de los momentos vividos, letras pegadas por las paredes que anunciaron el «Homenaje a Carmen» y todos sus compañeros con los que pasa tantas y tantas tardes. Ya estaba todo preparado para que diera comienzo la celebración.
«Sin mucho amor no se puede vivir tantos años», así arrancó el espectáculo musical que, al son de guitarra, narró la vida de la agasajada.
Nació en 1922, hace 96 años, en Villagarcía de Campos, un pequeño pueblo al norte de la provincia vallisoletana. No tuvo hijos, pero si que tuvo 13 sobrinos que la siguen cuidando como si de su madre se tratara.
Desde pequeña trabajó ayudando a su padre con el ganado, «valiente y con esfuerzo», como bien decía la letra de la canción que quisieron dedicarle. Con apenas 30 años se casó y emigró a Bilbao, pero acabó regresando a su lugar de origen, Valladolid.
Ahora es una vecina del barrio de las Delicias, «cariñosa y coqueta» como comentaron sus sobrinos, «que no sale a la calle sin arreglarse, sin ponerse guapa». Le gusta leer, salir de paseo con sus vecinas y como no, acercarse al centro de mayores para pasar un rato agradable.
Todos los allí presentes manifestaron su alegría por tener a esta mujer a su lado y por la felicidad y paz que transmite «Eres paz, eres regalo». La distinguida vallisoletana quiso responder a estas palabras de amabilidad y ternura con un rotundo mensaje. «Buenas tardes, muchas gracias y salud para todos», soltó Carmen con una sonrisa que no le cabía en la cara mientras se secó las lágrima de la emoción.
A este acto tan emotivo no quisieron faltar el alcalde, Óscar Puente, y la concejala de Servicios Sociales, Rafaela Romero, que hicieron entrega de un ramo de flores y de un diploma. «Por ser la socia de mayor edad del centro de personas mayores de Las Delicias, por su labor cotidiana en la vida y su sabiduría en los años, que es un ejemplo para todos nosotros». Con estas emotivas palabras entregó la concejala el distintivo.
TRAVESÍA
La ofrenda tuvo lugar ayer, en el día de Santa Águeda. Una fecha inmejorable para rendir homenaje a todas aquellas mujeres que, como Carmen, dedicaron sus vidas al trabajo y para las que consideran que lo importante no es la edad, sino la actitud con la que hay que enfrentarse a la vida.
«A mí me dijeron que venía al homenaje de una persona de 96 años y la verdad, que cuando la he visto, no daba crédito», bromeó el alcalde asombrado al ver a Carmen.
Puente recordó la «travesía tan dura» que tuvo que hacer la mujer en este país durante tanto años atrás, «travesía que no ha terminado y a la que quedan muchos pasos por dar para lograr la igualdad».