LA ENTREVISTA / ARENALES SERRANO
«El bloque de centroderecha PP, Cs y Vox tenemos que frenar lo que está pasando»
Reconoce que en ocasiones se ha «desanimado» en política y aboga por «potenciar el sentido territorial» del Senado y por que los encuentros entre Sánchez y los presidentes de las Comunidades Autónomas se celebren en la Cámara Alta. «Y luz y taquígrafos».
Arenales Serrano.-JOSÉ C. CASTILLO
Se define como una mujer «feminista, cristiana y castellana vieja». Arenales Serrano (Morales de Campos, 1963) ha trabajado como diputada popular en el Congreso y ahora es senadora por Valladolid. Reflexiona sobre su papel en la Cámara alta y cree que es importante conjugar la juventud con la veteranía.
Pregunta.- Muchos dicen que el Senado es un cementerio de elefantes, y últimamente está cobrando más protagonismo el Senado . ¿Es la función del Senado vetar todo lo que trae el Gobierno a la cámara?
Respuesta.- En absoluto.
P.- ¿Está cumpliendo el Senado con su función o lo utiliza el PP contra el Gobierno de Sánchez?
R.- El Senado está haciendo su función. Para nada se está vetando. Lo que hay evidente es que podemos englobar dos formas de entender el mundo, una es la socialdemócrata e incluso la comunista y otra es la liberal y conservadora. Nuestra obligación, porque somos el grupo mayoritario y nos ha votado la gente, es hacer política en el Senado. Y cuando llegan temas que, entendemos, no representan el interés de los españoles, tratamos de buscar alternativas. La postura del PP nunca ha sido ni está siendo la de quitar lo que hay y nada más. Siempre estamos ofreciendo alternativas.
P.- Pero la semana pasada hubo pleno del Senado en el que debía comparecer el presidente del Gobierno, que estaba en el Foro Económico de Davos. ¿Qué utilidad tiene que el Senado organice un pleno, con el gasto que ello conlleva y el trabajo de los propios senadores?
R.- Ha sentado muy mal a todos los españoles, porque no se puede tolerar que el Senado convoque al presidente y ni conteste. Se entiende perfectamente que esté en Davos, que esté donde tenga que estar. ¿Pero qué es esa falta de respeto, no al PP sino al Senado? No se entiende que no se respete la voluntad popular. Es una obligación constitucional, porque él no es Pedro, es el presidente del Gobierno. Ha sido una falta de respeto y una chulería. Yo no sé si desde que se ha subido al Falcon le falta el oxígeno o algo, es inédito.
P.- ¿Pero no habría sido mejor hablar con Moncloa para poder organizar una fecha y no organizar un ‘paripé’ en el que no esté Sánchez?
R.- Es que no es un paripé, es que no se pueden dejar pasar las cosas. Si la mesa del Senado convoca a Sánchez, lo lógico es que conteste y que el representante del Gobierno asistiera a esa mesa, es que ni siquiera asistió. ¿Qué es ese desprecio a las instituciones? ¿Y qué es eso de yo hablo del Senado y luego me voy, como hizo el PSOE? (Se golpea la mejilla con la mano en tres ocasiones). ¿Qué es eso de ‘esto no vale para nada, porque no está el compareciente’, pero yo hablo en el Senado, se me escucha y luego me voy? Hombre, por favor, ya está bien.
P.- Una de las funciones del Senado es la representación territorial. Pero en muchas ocasiones, no se debate sobre los territorios. En esta legislatura, usted solo ha hecho una pregunta con respuesta escrita relativa a Valladolid. ¿El Senado cumple con su función territorial?
R.- Tenemos que potenciar ese sentido territorial del Senado. Yo creo que una forma clarísima es celebrando las reuniones entre el presidente del Gobierno y el presidente de la Comunidad en el Senado. El ejemplo clarísimo es que Sánchez debía haberse reunido con Torra en el Senado. Y luz y taquígrafos, porque el dinero es de todos los españoles. Y respecto a mi caso, yo podría haber hecho muchísimas preguntas sobre Valladolid, pero creo que cuando estoy trabajando por la conectividad de internet en el mundo rural, estoy hablando de un problema esencial de la provincia de Valladolid, defendiendo esa territorialidad del Senado. Yo soy poco partidaria de los localismos.
P.- ¿Pero como senadora de Valladolid, no debería ‘priorizar’ esta provincia?
R.- Yo voy a defender a los vallisoletanos, pero tengo meridianamente claro que si veo una injusticia en Cáceres, también la voy a defender. Yo creo en la gran nación española.
P.- El pasado mes de diciembre, invitó a la ministra Ribera a ir a un matadero de pollos «para que vea que no le cantamos ‘La traviata’ a los pollos antes de matarlos para que nos los comamos», después de que la ministra afirmara que los animales le gustan vivos. ¿Respondió Ribera a su invitación?
R.- Desafortunamente no, pero la invitación sigue en pie. Vale ya de tanta tontería, sobre todo esas tonterías que hacen tanto daño. Esa ligereza nos ha traído problemas muy serios, como las declaraciones sobre el diésel o el motor de combustión, que afecta a 30.000 familias en Valladolid. En esa progresía ridícula de que ellos están a favor del animalismo, se está haciendo daño a un sector tan importante como es la caza o la tauromaquia, tan importantes en nuestra provincia y país. Me gustan los análisis serios, complejos y me parecen graves estas declaraciones, aparte de una tontuna.
P.- ¿Cree que a Cosidó se le está poniendo en jaque por su investigación en la operación Kitchen [que investiga la sustracción de documentos de Bárcenas tras su despido]?
R.- Cada uno tenemos que hacer lo mejor posible la función que tenemos. Y quienes tienen que juzgar son los jueces. Lo que no podemos es condenar a una persona porque la investiguen. ¿Por qué yo tengo que erigirme juez en función de lo que me cuentan, de lo que se publica? Es una opinión publicada.
P.- Pero se está investigando a Cosidó, que entonces era el director general de la Policía Nacional.
R.- Imagínese que hay una investigación en el periódico y que usted pasaba por allí y le tienen que investigar.
P.- Pero él no pasaba por allí, era el director general.
R.- ¿Y qué responsabilidad? Hay una dinámica que por el lo general está practicando la izquierda que es judicializar la política. Insisto, cada uno que nos dediquemos a lo nuestro. Tenemos que ser consecuentes con nuestra responsabilidad cuando realmente se haya demostrado que hay algo, no solamente porque alguien diga algo.
P.- ¿Entonces no se está dudando de su validez?
R.- Se le tiene que evaluar como portavoz, si políticamente lo está haciendo bien. Lo que no podemos hacer es un ensañamiento continuo.
P.- ¿Los casos de corrupción han dañado al PP?
R.- Muchísimo. Nos ha machacado a nosotros mismos, ha sido demoledor. Se nos ha caído el alma. Nos ha hecho mucho daño la política socialdemócrata que tuvimos que fijar al principio, porque nos dijeron que el agujero era así [hace una o con los dedos] y era así [realiza una O más grande]. Pero mucho más daño nos ha hecho la corrupción, nos desalmó a los que estábamos militando en el PP: los que trabajamos en activo, los alcaldes y concejales que no cobran nada y la cantidad de votantes. Nos quedamos desmoralizados, atónitos. Y hay que alentar otra vez a las filas, pero lo que no hay que hacer es generalizar, algo que ha hecho muy bien la izquierda, y de verdad que es muy injusto. Unas siglas no son corruptas, y los que son susceptibles de corromperse son las personas.
P.- Pero había una caja B del PP, la Audiencia Nacional habla de una estructura «financiera y contable paralela a la oficial».
R.- Eso no es cierto, de lo que se ha acusado al PP es de ser responsable a título lucrativo, y está recurrido porque la sentencia no era en firme. Y esa fue la baza a la que interesada e irresponsablemente se agarró Pedro Sánchez para ser presidente del Gobierno. Fue un oportunismo y estamos viendo cómo el tiempo pone a cada uno en su sitio. La incertidumbre y la inestabilidad política está provocando muchos problemas, como la creación de unos 120.000 empleos menos que el año pasado. Eso es lo que no se puede tolerar.
P.- Las encuestas dan cada vez más votos a Vox, y muchos provienen del PP, que ha vuelto un poco a la derecha de Aznar. ¿Cree que va a funcionar esa estrategia de derechización para recuperar votantes?
R.- Yo no veo esa estrategia. Ha habido veces en que me he desanimado en política, y es una reflexión personal, porque la política ha cambiado mucho, no solo la composición del parlamento y la dificultad para llegar a acuerdos, que puede ser un acicate positivo, sino los comportamientos, el nivel, que nos hemos puesto muchas veces en lo políticamente correcto, sin buscar la eficacia o el interés general... Y he tenido, como todos, momentos más altos y momentos más bajos. Pero he encontrado un clarísimo acicate: luchar contra el comunismo. Y ahora es el bloque del centro derecha –Cs, PP y Vox– el que tenemos que frenar lo que está pasando en grandes ciudades españolas y en estos presupuestos, que es muy grave.
P.- ¿Ciudadanos, PP y Vox forman parte del centro derecha?
R.- Por supuesto. Lo que está claro es que Cs, PP y Vox son partidos que respetan la Consitución. Y el PSOE de Sánchez, no todo el PSOE, está dejando mucho que desear en el propio respeto a la Constitución.
P.- ¿Vox es también centro derecha?
R.-Dentro de Vox habrá gente que se sitúe más en el centro y otros, más a la derecha, igual que en mi partido. Desde luego, lo que yo no comparto es que Vox sea extrema derecha. De todos modos, qué ganas tenemos todos de etiquetar y de simplificar, cuando la realidad es mucho más compleja.
P.- ¿Y van a seguir luchando para quitarles los votos a la formación de Santiago Abascal?
R.- Yo no quiero quitarle los votos a nadie, de verdad (risas). Creo que en España tiene que gobernar el centro derecha, y lo que no voy a ser es una ilusa y pensar que con la atomización de partidos que hay, va a haber uno que va a poder gobernar en solitario. El panorama político está atomizado y los españoles nos están dando el mandato de que dialoguemos, hablemos y nos entendamos. Y yo estoy dispuesta a entenderme, no a someterme como está haciendo Pedro Sánchez para sujetar el sillón.
P.- El PP tiene ya candidata a la Alcaldía de Valladolid, Pilar del Olmo.
R.-Pilar tiene un perfil cercano y resolutivo. Tiene mucha tarea porque el PP no va a renunciar al soterramiento. No es que nos hayamos vuelto locos, es que si hacemos un sondeo, los vallisoletanos quieren, mayoritariamente, el soterramiento, porque es una barrera física que hace un Valladolid de primera y de segunda, que margina a algunas zonas de la ciudad. Pilar tiene que recuperar el soterramiento, porque es inaudito, y los túneles y pasarelas de Puente son ratoneras.
P.-¿Cree que el PP debería aprovechar que Javier León de la Riva ya puede presentarse en las elecciones?
R.-Ahí está la gestión y la gran transformación de Valladolid. Es verdad que casi todas las ciudades han tenido esa transformación, pero la de Valladolid ha sido espectacular, empezando por la limpieza que, por cierto, empieza a estar un poquito sucia, y los vallisoletanos lo llevamos mal. Veo bien que Javier participe en política, porque es un buen político. Ahora, ¿cómo se deciden esas cosas? Hay unos órganos que deciden cómo se formulan, pero me parece bien porque yo no soy partidaria de que se aleje a la gente por que tenga muchos años. Hace unos años se puso muy de moda lo de los nuevos, pero hay que ser buenos. Esa mezcla entre renovación y experiencia siempre es importante en todas las organizaciones.