Diario de Valladolid

El domingo se despiden las esculturas "gigantes " de Francisco Leiro del museo Patio Herreriano de Valladolid

Exposición de Francisco Leiro en Patio Herreriano de Valladolid.-ICAL

Exposición de Francisco Leiro en Patio Herreriano de Valladolid.-ICAL

Publicado por
Redacción de Valladolid
Valladolid

Creado:

Actualizado:

Las cuatro gigantescas esculturas de Francisco Leiro situadas en la Capilla y el Claustro del Museo Patio Herreriano se despiden este domingo de Valladolid

Leiro se inspira en las pautas de su vida cotidiana. Explota los gestos físicos de la gente que ve a su alrededor y se rinde a su lacónico sentido del humor, así como a su mirada irónica y a menudo exagerada hasta lo surreal, señalan desde el centro, según informa Europa Press.

A finales de los ochenta Leiro se traslada a Nueva York donde reside desde entonces sin renunciar a largos periodos en su estudio de Cambados.

Francisco Leiro (Cambados, Pontevedra, 1957) formó parte en la década de los setenta del grupo surrealista Foga, acentuándose en estos momentos en su escultura la mezcla de elementos surrealistas y de una figuración más lánguida que mostraba la parte más sarcástica de la condición humana. En estos años celebrará su primera exposición individual en la Sociedad Cultural de Cambados (1975), con tan solo dieciocho años.

A comienzos de los 80 participó en la última exposición colectiva de Atlántica. Surgió no como un movimiento, sino como un grupo de personas que pretendían "discutir el país".

Leiro pertenece, por tanto, al grupo de artistas del siglo XX que protagonizó un cambio de dirección en el arte español. El clima de euforia que rodeó al nacimiento de la joven democracia española se manifestó en el arte en la forma de una explosión plural que incluía artistas como Ferrán García Sevilla, Juan Muñoz, Manolo Quejido, Susana Solano, Juan Uslé y Miquel Barceló, concluye el comunicado.

La obra de Leiro apareció en un clima dominado por las ideas de la Transvanguardia italiana y el Neoexpresionismo alemán, aunque existe un conjunto de relaciones mucho más complejo que incluiría el Surrealismo, el Manierismo gallego, la escultura románica, la tradición policromática; así como el impacto del arte popular y de escultores europeos contemporáneos.

En los años ochenta el artista se interesó por la mitología, las tradiciones culturales y los rasgos faciales o psicológicos peculiares de los gallegos para, posteriormente, centrarse en las relaciones entre cuerpo y mobiliario, siempre con su particular mirada mordaz.

tracking