Sabor ecológico en la plaza de España
Una veintena de agricultores muestran sus productos y reclaman a la Junta más ayudas para un sector que gana adeptos
Un señor compra fruta en uno de los puestos de la XI edición del Mercado Ecológico de la plaza de España.-T.SANCHO / PHOTOGENIC
Productores de frutas, verduras, chocolate, huevos, quesos o cereales, entre otros, desplegaron ayer sus productos en la XI edición del Mercado Ecológico, en la plaza de España. Organizado por la Unión de Campesinos de Castilla y León (UCCL), el mercado tiene por objetivo dar a conocer al público la agricutura ecológica, vender sus productos y demandar a la Administración más ayudas para hacer viable un tipo de agricultura que cada vez cuenta con más adeptos.
Luis Miguel y Patricia tienen una explotación de 2 hectáreas en Simancas. Llevan trabajando más de 20 años en ella y «nunca» han recibido alguna ayuda para un sector que ven «en mejoría» y con buenas expectativas de «venta y consumo». Consideran que lo más importante es que los productores ecológicos «estén dados de alta en un consejo» y cuenten con «una certificación» que avale su trabajo, ya que cada vez hay «más intrusismo y más distribuidores» que hacen que se pierda un poco la «esencia».
En Moraleja del Vino, en Zamora, existe un pequeño obrador de chocolate en el que trabaja la familia Fidalgo. Negro, blanco, con leche o con distintos grados de pureza son los tipos de chocolate con los que trabaja Yolanda y su familia. Con ellos elaboran tabletas, rocas o infusiones, siempre respetando la tradición y la elaboración ecológica.
Las creaciones que salen del obrador Tierra Dulce las llevan directamente a las ferias y a los mercados. No tienen intermediarios y tan sólo unas pocas tiendas de Zamora ofrecen al público sus chocolates. Les gusta controlar todo el proceso. «La gente tiene ganas de consumir productos ecológicos», afirma Yolanda, quien destaca al «cacao 100% puro» como uno de sus mayores éxitos: «Es un porcentaje no muy habitual» en los mercados convencionales y la gente sabe «valorar y reconocer la diferencia». No obstante, ve «injusto» que tengan que pagar «más dinero» los productores que trabajan en el sector ecológico.
COSMÉTICA
«Me dedico a la cosmética porque creo que es la parte que menos se conoce de lo ecológico». Así defiende Elena Paniagua a Ayelén Bio, su negocio de cosméticos ecológicos. Todos los productos que vende están elaborados a partir de ingredientes naturales: «No llevan parabenos, químicos, conservantes o derivados del petróleo», defiende.
No duda en venir a Valladolid siempre que puede, una de las ciudades con «mayor aceptación por lo ecológico» y donde «más se consume» de toda Castilla y León.
Siempre que puede se «salta» el paso de los intermediarios, aunque reconoce que es ahora cuando se está empezando a fabricar cosmética «a nivel local», por lo que todavía «se importa mucho de Alemania y de los países nórdicos». Reclama, al igual que el resto de productores, más ayudas para un sector que «no deja los beneficios de los mercados convencionales».
Por su parte, la UCCL quiso denunciar el «poco apoyo» que tiene el agricultor ecológico en una Comunidad Autónoma que sólo cuenta con 42.000 hectáreas de las 2 millones que hay en España, a pesar del gran tamaño que ocupa en el mapa nacional.
Los responsables pidieron más ayudas para una agricultura extensiva que depende en exceso de «la ayuda por hectárea» y exigieron la ampliación de esta cobertura a «10 años». La organización ve «más implicación a nivel de prensa que a nivel económico» para un sector, el ecológico, en el que en su versión extensiva es muy difícil ganarse la vida.