Diario de Valladolid

«De mayor quiero ser profesora»

El programa ‘Vacaciones en Paz’ permite que todos los veranos niños saharauis puedan estar dos meses con una familia de acogida y cumplir alguno de sus sueños

Recepción a los niños saharauis en el Ayuntamiento.-T.SANCHO

Recepción a los niños saharauis en el Ayuntamiento.-T.SANCHO

Publicado por
Miguel Ángel Ruipérez

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La mayoría no saben nadar ni andar en bicicleta. Tampoco han visto el mar o han ido a la playa. Esta es la realidad de muchos de los niños saharauis que cada verano llegan a Valladolid para disfrutar del verano y de las vacaciones con las distintas familias de acogida que forman parte del programa ‘Vacaciones en Paz’.

Mariam tiene 10 años y se levanta a las 6 de la mañana para preparar el desayuno, porque es la hermana mayor y porque su madre no puede hacerlo. Su padre no está en casa; trabaja en Nantes, Francia.

«Con un calor terrible» –reconoce con una tímida sonrisa– va al colegio por la mañana y por la tarde, a estudiar «Árabe, Español, Matemáticas o Islámica».

Cuando descansa, cuando no tiene colegio, Mariam pasa gran parte de los días limpiando la casa o ayudando a su madre con diferentes tareas. En los pocos ratos libres que tiene va con sus primas y hermanas a lo que llaman «las dunas», para tomar el té o, simplemente, descansar.

Este verano ha sido acogida por una familia y tiene muy claro cuál es son sus objetivos o deseos: «ir a la playa, a la piscina, pasear por la naturaleza y conocer gente nueva». Además, le pide a sus padres que le dejen ir a estudiar a España y denuncia –con tan sólo diez años– la situación que atraviesa una de sus amigas, que estudia en Argelia y que sus padres no la dejan venir a España a estudiar: «La tienen encerrada», sentencia bajando la mirada y encogiéndose de hombros.

Una de sus compañeras es Salma. Se levanta a las seis de mañana, desayuna y va al colegio. Estudia hasta las cinco de la tarde, momento en que va al vestuario para cambiarse y hacer los deberes.

Doce horas después llega a casa –a las seis de la tarde– para hablar con su familia y hacer los deberes. Los días de descanso aprovecha para seguir estudiando, lavar la ropa y ver la tele.

Le gusta mucho la piscina y estar con los amigos. Reconoce que le gusta estudiar. Mucho. Algo que repite varias veces. ¿Su sueño? Ser profesora de Árabe. Y si puede ser en España, mucho mejor.

ASOCIACIÓN

El presidente de la Asociación de Amigos del Pueblo Saharaui en Castilla y León, Rufo Martín, quiso defender la labor que realiza su asociación y el resto de organizaciones que están involucradas o implicadas en mejorar la calidad de vida del pueblo saharaui.

Martín afirmó que la organización mira por «su bienestar» –independientemente de cuál sea su situación o su procedencia– y que el programa ‘Vacaciones en Paz’ no es más que «una de las formas existentes» para ayudar a los niños.

El principal responsable de la asociación valoró la situación en la que se encuentran las «más de 100.000 personas de los campos de refugiados», sin un sistema económico «normal y corriente» y con una clara «dependencia de la ayuda humanitaria» y los artículos de primera necesidad.

La cuestión sanitaria es otro de los aspectos o de los motivos en los que pone especial énfasis la asociación. Martín reconoce que lo primero que hacen cuando los niños llegan a Valladolid es «llevarlos al pediatra», ya sea por la seguridad social o por su propio seguro. A la hora de realizar ciertas consultas o revisiones, el presidente de la asociación reconoce que «se tiene en cuenta que van a estar aquí julio y agosto y se intenta adelantar alguna cita», siempre que sea posible.

Por encima de todo está el hecho de que tengan vacaciones, disfruten del verano y experimenten la sensación de ir a la playa o a la piscina. Muchos de ellos, por primera vez.

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