Las DO de Ribera de Duero y Rueda suman 819 nuevas hectáreas de viñedo
Los terrenos se repartirán entre 206 viticultores vallisoletanos de los 243 agricultores autorizados / La Consejería de Agricultura impulsa la reconversión con siete millones de euros

Viñedo de la variedad prieto picudo de la bodega de Los Palomares de Valdevimbre (León), en una imagen de archivo.-ICAL
Casi toda la uva plantada en Castilla y León goza de un sello de calidad. Concretamente, cerca del 90% de las hectáreas de viñedo. Con el objetivo de impulsar el sector vitivinícola, la consejera de Agricultura y Ganadería, Milagros Marcos, anunció que el Estado ha concedido 889,22 hectáreas de las 2.900 que la Junta había solicitado para 243 viticultores de los interesados.
El 65% de las nuevas hectáreas –584,16– corresponden a la Denominación de Origen (DO) de Ribera del Duero distribuidas entre las 158 solicitudes concedidas. La DO de Rueda tendrá 235,45 nuevas hectáreas para los 45 profesionales del vino correspondientes.
Por detrás se encuentran Toro (36,7 hectáreas) y Vino de la Tierra de Castilla y León (12,43 hectáreas). Ya por debajo del umbral de las diez hectáreas están Tierra del Vino de Zamora (6,75), Bierzo (4,18), Cigales (3,17), Vino de Calidad de los Valles de Benavente (3,01 hectáreas), Arribes del Duero (2,83) y Tierra de León (0,49).
«Es lo que nos ha autorizado el Estado», sentenció Marcos, que recordó que estas nuevas plantaciones permiten «mejorar y mantener la actividad económica». Además, de los 243 nuevos viticultores a los que se les ha concedido un terreno, 37 eran jóvenes, según la consejera y portavoz de la Junta de Castilla y León.
En los últimos veinte años, el mundo rural de la Comunidad ha incrementado sus hectáreas de viñedos en hasta alcanzar el 8,2% de la superficie estatal. En la actualidad la vinificación alcanza las 77.963 hectáreas.
Marcos también anunció ayer la inversión de hasta siete millones para reestructurar y reconvertir el viñedo. Los ayudas, cuya financiación procede del Fondo Europeo Agrícola de Garantía, se centrarán en la reimplantación, reconversión varietal y mejor a de las técnicas de gestión en todos aquellos viñedos que se plantaron antes del 1 de agosto de 2016.
Esta línea de ayuda busca «seguir contribuyendo a la competitividad del sector, uno potente que genera actividad económica y puestos de trabajo en el medio rural», expresó Marcos en la localidad vallisoletana de Rueda.
Los viticultores podrán realizar la conversión de sus derechos vigentes hasta el 31 de diciembre de 2020 en autorizaciones de plantación. También existe la posibilidad de que los agricultores arranquen el viñedo viejo propio para recibir la autorización de replantación. Esta en inversión de siete millones duplica la que se ejecutó en 2014 con este mismo propósito, cuando se destinaron 3,2 millones.
«El esfuerzo del incremento de financiación viene acompañada de mejora de la tramitación y simplificación administrativa», explicó la consejera, quien detalló que en esta convocatoria se ha reducido el número de formularios necesarios para solicitar estas ayudas en un 30%. «Hemos intentado combinar el control con la simplificación que necesitaba el sector», afirmó Marcos ante los medios de comunicación.
Además, cada profesional podrá acceder a sus datos del registro vitícola actualizados a través de la app que gestiona la Consejería de Agricultura y Ganadería.
Esta línea de ayudas priorizará a los jóvenes, como ya hizo en la última convocatoria. En esta ocasión, se tendrá en cuenta a aquellos viticultores que no cumplan más de 40 años en el ejercicio vigente.
También tendrán preferencia aquellas solicitudes realizadas de forma colectiva y las presentadas por explotaciones agrarias de titularidad compartida –a través del asociacionismo o cooperativismo–, además de aquellas que promuevan la participación de la mujer en los viñedos y los terrenos destinados a la producción ecológica, detalló Marcos. El plazo para solicitar estas ayudas concluye el 23 de agosto y las tramitaciones se pueden realizar de forma telemática.
La titular del ramo aseguró que apoyar al sector vitivinícola es una «obligación» para la Junta de Castilla y León. La facturación de este sector ha superado, concretó Marcos, los mil millones de euros y las exportaciones, doscientos millones «por primera vez».
Además, la consejera destacó que este empleo no solo da empleo durante la recogida de la uva, sino también «día a día». «El 26% de los vinos de calidad que se venden en España es vino de Castilla y León, y el 39%de los vinos de calidad que se venden por internet son de la Comunidad», concluyó.