Los ‘skaters’ reclaman un parque en el centro para sus acrobacias

El colectivo denuncia «amedrantamiento» policial y los agentes explican que actúan en respuesta a las numerosas quejas ciudadanas que reciben

Skaters.-EL MUNDO

Publicado por
Esther Neila
Valladolid

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La reciente multa a cinco jóvenes, cuatro de ellos menores, en la plaza de Portugalete ha puesto en jaque a los aficionados al monopatín, que defienden la práctica de este deporte en la ciudad y denuncian la presión policial para espantarles de la vía pública. «Son niños educados, que estudian y sacan buenas notas, no son gamberros ni delincuentes», indica Juncal Álvarez madre de uno de los tres skaters sancionados hace dos semanas junto a la Catedral.

Fue el pasado 29 de junio cuando los policías multaron a cinco jóvenes y requisaron varios monopatines en esta céntrica plaza, habitual punto de encuentro de los aficionados a las tablas. «La Policía se acercó a un patinador, que salió corriendo, y luego se acercó a un grupo de niños» que en ese momento no estaban patinando, sino sentados en un banco, relata Álvarez. En inicio, al no acceder a entregarles sus tablas de skate, «uno de ellos les contestó que no podían interceptarlo, que como mucho podían pedir que les acompañaran a comisaría». La réplica, siempre según el relato de la madre de uno de los afectados, aumentó la tensión del enfrentamiento. Entonces «les amedrentaron y les sacaron la porra».

Según consta en el boletín de denuncia, se les multó por circular «con el monopatín desde las escaleras a gran velocidad mientras circulan peatones». La infracción está tipificada dentro de la Ordenanza de Protección del Medio Urbano, que en su artículo 14 establece la prohibición de «la práctica de deportes o actividades que comporten riesgo para la vida o integridad de los participantes o de otras personas» excepto «en los lugares y situaciones previstas al efecto». Esta ordenanza entró en vigor en marzo en sustitución de la Ordenanza de Convivencia Ciudadana y Prevención de Actuaciones Antisociales, también conocida como ‘ordenanza antivandálica’ de 2012.

La ordenanza actual establece que estas infracciones son leves y conllevan multas de «hasta 750 euros». En la práctica, se imponen 90 euros en estos casos, 45 por pronto pago.

La madre afectada rechaza el «trato policial» y la presión hacia el colectivo. Reivindica esta práctica deportiva al aire libre y recuerda que los monopatinadores vallisoletanos llevan años reclamando «un lugar en el centro donde poder practicar este deporte», dado que ahora sólo existen dos parques en el Pinar de Antequera y junto al Estadio Zorrilla. En su opinión, es necesario habilitar un lugar para estos jóvenes «que lo que quieren es patinar en lugar de estar de botellón».

Esa petición la formuló al Ayuntamiento el año pasado Adolfo Rueda, experto patinador y dueño de la tienda Slappy. «Hace falta un sitio en el centro que esté bien construido», sostiene al proponer espacios amplios como Las Moreras o Juan de Austria.

En todo caso, indica, para el diseño es «muy importante consultar al colectivo». Según sus cálculos, en Valladolid son 200 los aficionados, con edades de entre 10 y 40 años. Y pone como ejemplo los parques creados en otras ciudades, que constituten «otra forma de turismo» porque son capaces de atraer a skaters de otros lugares.

DEPORTE NO PERMITIDO

La Policía Municipal explica que el pasado 29 de junio los agentes actuaron en Portugalete al recibir quejas de los viandantes. «Se les advirtió varias veces; es una constante que, al ver llegar a los agentes, salgan corriendo con el monopatín», explican fuentes policiales al indicar que lo sucedido ese día fue «una provocación» al actuar de forma reiterada siguiendo la máxima‘en cuanto te vayas me vuelvo a poner’.

Las mismas fuentes aseguran que constantemente reciben quejas de los ciudadanos por la presencia de patinadores en los entornos de Portugalete y la acera de Recoletos. «El ruido del monopatín es escandaloso» y las acrobacias generan «miedo» a los viandantes porque, cuando la tabla «se les escapa, puede salir volando quince metros», generando inseguridad a los vecinos porque «el impacto puede ser importante».

Desde la Policía Municipal aseguran que este conflicto no es nuevo –«llevamos años»– y recuerdan que los agentes tienen la obligación de intervenir cuando existe una queja ciudadana para cumplir la normativa. Aseguran que «en el 90% de las ocasiones se avisa» a los monopatinadores de que no pueden ocupar la vía. Sólo «cuando el comportamiento es reiterado» se sanciona.

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«Estoy de acuerdo con que son chicos que no hacen nada malo, que hacen deporte», sostiene un responsable policial. Quizá la solución pase por crear nuevos espacios específicos y acotados para este uso. Entretanto, recuerda que la normativa prohibe las acrobacias en las calles. «Nuestra obligación es proteger a todos los ciudadanos», agrega.