El conserje que destronó a Menchú y a Rafa Nadal
Feliciano Escudero, el gran impulsor del desarrollo de Belén, da nombre desde ayer a una calle del barrio por aclamación popular

El alcalde Óscar Puente bajo la placa de Feliciano Escudero, que sustituye a la del ‘franquista’ rector Luis Suárez.-E.M.
Que el conserje Feliciano Escudero haya descabalgado al rector Luis Suárez del nombre de una calle del barrio Belén por ser un académico franquista, siendo llamativo, no es lo más meritorio. Su gran hazaña es que haya podido birlar el privilegio a Rigoberta Menchú, primera opción, y a Rafa Nadal, segunda posibilidad contemplada.
¿Qué ocurrió para que Feliciano Escudero, el gran conseguidor del desarrollo del barrio, se llevara el nombre en la placa? Pasaron dos circunstancias. Una, los desafortunados comentarios de la premio Nóbel de la Paz en diciembre de 2017, criticando la «represión» contra el golpe anticonstitucional e ilegal de los separatistas catalanes, y dos, una campaña a favor de dar el nombre de la calle al fundador de la asociación de vecinos 24 de Diciembre de barrio Belén, Feliciano Escudero, cuando el tenista de Manacor ya veía cómo se cincelaba su nombre en la placa después del descarte de la polémica indígena guatemalteca.
El alcalde Óscar Puente, en el emotivo acto celebrado con el descubrimiento de la placa y los posteriores discursos en el Centro Municipal de FP Ocupacional Jacinto Benavente, resumió la ‘victoria’ de Escudero, como titular de la calle, como un merecido tributo al ex presidente de la asociación vecinal del barrio Belén y al movimiento vecinal, en general, que de esta forma logra su primera placa en el callejero de Valladolid.
El regidor recordó que, cuando Nadal ya acariciaba su incursión en el callejero, le llegó un escrito «emotivo y muy bien razonado» de la asociación vecinal de Belén y decidió dedicar la vía a Feliciano «por ser un hombre sencillo, bueno y luchador de los servicios y mejoras del barrio».
Llegó a Belén en 1962 y fundó con otros precursores la asociación en 1971, con la colaboración de los curas de La Pilarica Ventura, Calzada y Manuel González. «Este barrio carecía de saneamiento, agua corriente, alumbrado, transporte público, colegios y guardería. Todo se consiguió gracias a la lucha de Feliciano y tantos otros que son los héroes de nuestra sociedad», recalcó el alcalde.
En el acto intervino la hija de Feliciano, Mari Fe Escudero, bajo la atenta mirada de su madre, Felisa Benito, para recordar la gran virtud de su progenitor:ser infatigable a la hora de arrancar mejoras para el barrio a todo el que se ponía por delante. «No entendía de signos políticos y su gran virtud era que sabía pedir», afirmó.