Desmantelada una quesería de Laguna por operar sin el certificado sanitario
Usurpó el sello imprescindible de otras dos empresas / La Junta analiza si hubo riesgo para la salud
La Guardia Civil y la Dirección General de Salud Pública de la Junta han inmovilizado todas las partidas de una empresa de quesos de Laguna de Duero por actuar «clandestinamente» desde sus inicios al carecer de la autorización sanitaria para fabricar y comercializar.
«Para nuestra constancia, esta empresa nunca ha existido. Su titular se ha puesto a elaborar queso sin tener ningún registro. Yse le ha informado que no puede desarrollar esta actividad bajo ningún concepto. Hemos retirado todo lo que está en el mercado, porque está sin el amparo de autoridad sanitaria». recalcaron fuentes de la Consejería de Sanidad de la Junta.
La investigación ahora se centra en el análisis de los quesos interceptados, ya que podrían haber supuesto un riesgo para la salud de los consumidores. Se da la circunstancia de que la gama de productos que han llegado al mercado no es precisamente corta, ya que incluye quesos al vacío, frescos, con pimentón, semicurado y tarros de crema de queso. La parte más esperanzadora es que su canal de distribución era escaso, tan solo limitado a pequeñas tiendas.
Para sortear este requisito legal obligatorio, el titular de la quesería, que también posee una finca de explotación de ganado caprino, utilizó de forma fraudulenta los sellos de autorización sanitaria de dos empresas en regla sin el consentimiento de éstas. Cuando se enteraron del engaño estas sociedades se quedaron estupefactas con la trampa y no se descarta que puedan tomar parte en el procedimiento.
Por ello, el Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) inició un procedimiento de investigación sobre el titular de la explotación ganadera como posible autor de un delito contra la propiedad industrial, por el «uso fraudulento del sello de autorización sanitaria». Se trata del conocido ‘óvalo’ que certifica el visado sanitario necesario en todos los productos de origen animal. «El que lo pone da fe de que lo ha elaborado conforme a la legislación europea y sanitaria», indicaron fuentes de la Junta.
Sin este márchamo, iniciar una comercialización es un acto ilegal y usurpar el sello a dos empresas, otro tipificado como delito. La sanción oscila entre 3.001 y 60.000 euros por utilizar indebidamente la marca de identificación.
Caso «preocupante»
La fuentes de Sanidad indicaron que el caso de la quesería de Laguna es «preocupante», pero también recalcaron que es poco habitual. «Son situaciones muy excepcionales, gracias a Dios, que alguien se dedique a comercializar el producto por su cuenta y riesgo y que llegue al mercado algo fuera del control oficial», indicaron fuentes de la Junta.
La Guardia Civil inició la investación el pasado mes de mayo al tener conocimiento de que el propietario de la explotación ganadera se estaba dedicando a la elaboración de quesos y su posterior venta a diferentes establecimientos comerciales y a particulares sin cumplir con los requisitos legales.
El Servicio de Protección de la Naturaleza de Valladolid (Seprona), se entrevistó con particulares y tras llevar a cabo inspecciones en varias ganaderías y tiendas en diversas localidades del alfoz de Valladolid capital, pudo averiguar el lugar de la elaboración de los quesos y la identidad del propietario de explotación ganadera.
Tras localizar las dos empresas suplantadas, éstas reconocieron como suyos los sellos que fueron utilizados sin su consentimiento. Todo ello desembocó en la inmovilización en los puntos de venta, de las partidas de quesos elaborado fraudulentamente, y su puesta a disposición del Servicio Territorial de Sanidad.