Diario de Valladolid

El empleo ‘florece’ con 1.312 parados menos y 1.938 nuevos cotizantes

Valladolid recorta el desempleo y aumenta la afiliación a niveles próximos a mayo de 2008

-EL MUNDO DE CASTILLA Y LEÓN

-EL MUNDO DE CASTILLA Y LEÓN

Publicado por
Mar Peláez

Creado:

Actualizado:

El mercado laboral de Valladolid hizo ‘doblete’ en mayo. Es habitual que durante el quinto mes del año ‘florezca’ el trabajo para así dar la bienvenida a la temporada veraniega, y 2018 no ha sido una excepción. En total, 1.312 vallisoletanos ‘desaparecieron’ de la triste lista del desempleo en el último mes y 1.938 se convirtieron en nuevos cotizantes a la Seguridad Social.

Cada día se ‘borraron’ de esa lista de desempleados 42 vallisoletanos, aunque fuera de forma temporal, y 62 personas se convirtieran en cotizantes con empleo. Eso significa que en un mes, la provincia logró recortar en un 3,91% su número de parados y sumar un 0,92% de afiliados.

La cifra global de parados descendió así hasta los 32.246 parados. El de afiliados alcanzó los 212.857. Ambos datos evidencian que la provincia recupera el pulso y se aproxima a los niveles que vivía en mayo de 2008.

Valladolid se convirtió en la provincia con una reducción más abultada del desempleo en cifras absolutas, no así relativas. Y es el que su comportamiento fue muy similar al observado a nivel autonómico.

Según los datos publicados ayer por el Ministerio de Empleo y Seguridad Social, Castilla y León redujo el paro en un 3,34%. Su reducción fue algo más pronunciada que la experimentada a nivel nacional, donde el volumen de parados cayó en un 2,51%. Castilla y León se erigió como la séptima autonomía que más aligeró su lista de desempleados, y por primera vez desde 2008, roza la cifra de los 150.000 castellanos y leoneses apuntados al desempleo –150.424 para ser exactos–.

Sin embargo, la afiliación creció en la Comunidad a menor ritmo que lo hizo el conjunto de España (0,92% frente al 1.27% del país). Pese a ello, la cifra concluyó con signo positivo por cuarto mes consecutivo, y certificó el quinto mes de mayo seguido con aumentos más o menos consolidados. Todo ello le llevó a anotar la mejor cifra desde mayo de 2011, hasta situarla en 909.278 afiliados.

Si mayo mejoró ambos resultados con respecto a abril, más lo hizo si se compara con lo que ocurría en mayo de 2017. El desempleo cayó un 8,98% y la afiliación a la Seguridad Social un 1,91%. Hay, por tanto, 14.848 parados menos que un año antes y 17.012 afiliados más.

En esta ocasión, la diferencia con España fue incluso mayor. La reducción el paro fue en Castilla y León casi tres puntos más abultada que en España, lo que le llevó a ser la cuarta Comunidad que más contrajo su cifra de parados en un año, pero por contra la afiliación creció un punto por debajo del promedio nacional.

Todas las provincias contribuyeron a aminorar las listas del paro. Si analizamos los datos porcentuales en relación al del mes anterior e incluso al año anterior, se ve que Soria fue la provincia que en mayor medida redujo su desempleo, por encima del 6% y del 13% respectivamente.

Palencia y Segovia fueron capaces de recortar su desempleo más del 4%, mientras que el resto –Zamora, Salamanca, León, Burgos y Ávila, por este orden– se quedaron por debajo de la media autonómica.

Del mismo modo, todas añadieron nuevos afiliados a la Seguridad Social. Salvo Burgos, que tan sólo lo hizo en un 0,6%, el resto se movieron en la horquilla entre el 0,9% y el 1,1% de León y Soria.

Buen comportamiento de todos los sectores, pero en especial los servicios. Más de la mitad de los castellanos y leoneses que abandonaron la lista de parados procedían de este área. En números redondos fueron 2.882 los castellanos y leoneses que dijeron adióa al desempleo bajo ese epígrafe (una merma del 2,89%). Sin embargo, en términos relativos fue la construcción la que más se recupera, con una reducción del 7,81%.

Con gran diferencia, mayo ‘sonrió’ más a ellos que a ellas. Mientras el paro masculino descendía un 5,44%, el femenino tan sólo lo hacía un 1,75%. La edad no fue significativa, tanto los menores de 25 años como los mayores protagonizaron reducciones del desempleo por encima del 3%.

A lo largo de mayo, empleadores y empleados suscribieron un total de 89.428 contratos. Fueron 16.269 más que el mes anterior, lo que supone un 22,24% de incremento intermensual. Destaca el caso de Valladolid. Fue la provincia testigo del mayor número de contratos, pero sobre todo del mayor aumento porcentual. Se produjeron 5.106 firmas, un 29,35% más que en abril.

Pese a la buena noticia autonómica, lo cierto es que este empujón se debió principalmente a la contratación temporal. La precariedad y alta rotación se observa en que el 91,4% de los convenios firmados en mayo tuvieron una duración limitada en el tiempo; un punto más que en España.

Y es que mientras engordaban un 24% los contratos temporales en relación a abril, sólo lo hacían en un 6% los indefinidos. En la comparativa anual, no obstante, se observa una inyección en los contratos sin fecha de caducidad. Estos aumentaron un 10,97%, frente a un crecimiento del 3,91% de los temporales.

Ellos, al menos, pueden decir que tienen un empleo, pensarán esos 83.727 castellanos y leoneses que no sólo están en paro sino que, además, no perciben ningún tipo de prestación. Representan el 53,8% del total de los parados que había en abril; muy por encima de ese 47% de personas que no tienen cobertura en España.

tracking