La nueva fiscal jefe anuncia batalla contra la delincuencia informática
Martín se define como «entusiasta» de su trabajo aunque avisa que criticará los fallos del sistema

Soledad Martín durante su discurso seguido con atención por Asunción, Sánchez Melgar, Rey, Trebolle y Raúl, el secretario de la Fiscalía de Valladolid.-PHOTOGENIC
La nueva jefe fiscal de la Audiencia de Valladolid, Soledad Martín Nájera, anunció ayer más especialización y batalla contra los ciberdelitos, por ser el tipo criminal más en boga y con mayores variantes, y recalcó que será crítica con los fallos del sistema fiscal que se encuentre en el camino, como la llamada ‘fiscalía digital’ y otras figuras implantadas que adolecen de «falta de medios» para ser realmente eficaces.
Martín, fiscal desde 1988, tomó ayer posesión del cargo en sustitución de Esther Pérez, en un acto presidido por el fiscal general del Estado, Julián Sánchez Melgar, que ayer intervino en su último acto oficial debido al cambio de Gobierno y que por este motivo compartió los flashes y el foco informativo en una abarrotadísima sala de vistas de la Audiencia Provincial, repleta de jueces, fiscales y altos cargos institucionales de la Administración del Estados mandos policiales, de la Guardia Civil y del Ejército.
Entre ellos, la delegada del Gobierno, María José Salgueiro y el subdelegado, Luis Gómez Iglesias, que, como Melgar, apuran sus últimas apariciones oficiales.
La nueva representante del ministerio público de Valladolid llegó a realizar hasta cuatro pausas por la emoción al recordar a figuras que, según confesó, han sido decisivas en su carrera fiscal. Su padre, Santiago Martín, que ejerció de fiscal y el ex fiscal jefe de Valladolid, Luis María Delgado. «A ellos les debo lo esencial, lo que no se aprende en los libros: entender que la Fiscalía es un equipo y que es una institución dedicada al cumplimiento de la ley», sentenció.
Tras dedicar emotivas palabras a su hermana Pilar (madrina del acto), fiscal de la Violencia sobre la Mujer; a Soledad Cazorla, la primera fiscal de Sala contra la Violencia sobre la Mujer;a la «compañera» Isabel Esteban y a la saliente Esther Pérez, Martín calificó el Ministerio Público como una institución ágil que ha sabido adaptarse a los tiempos al saber entender en cada momento «el interés social».
Así, citó la respuesta oportuna ante la Ley del Divorcio, ante la protección de menores, el narcotráfico, la creación de la Fiscalía Anticorrupción o la Fiscalía sobre la Violencia contra la Mujer, que la propia Martín dirigió durante diez años en Valladolid.
Pero dicho esto, reconoció que acechan «nuevas formas de delincuencia» que exigen un esfuerzo a a la acusación pública: los ciberdelitos. «Vamos a tener que dedicar cada vez más fondos y más conocimientos a la criminalidad informática. Es muy compleja y variada. No hablamos en Valladolid de ataques a grandes bases de bancos. Nos referimos a casos de adolescentes que controlan a sus parejas a través del móvil; los promotores de estafas a través de páginas web y los pederastas que se nutren como vampiros de la inocencia de nuestros hijos», clamó la fiscal jefe, quien abogó por incrementar la colaboración con los cuerpos policiales para dar una respuesta contundente a esta lacra.
Tras definirse como «orgullosa» de la profesionalidad de los 24 compañeros «excepcionales» que ahora va dirigir y «entusiasta» de ejercer de fiscal, el epílogo de su discurso lo empleó para anunciar que también habrá una Soledad Martín ‘combativa’ para obtener los medios materiales que apuntalen un trabajo óptimo.
«No nos gusta como está planteada la Fiscalía Digital (basada en el papel cero). No vamos a engañar a nadie. El sistema tenía que estar mejor conectado desde el principio y dar respuestas más completas. Hemos sido pioneros en España en esta herramienta digital y la frustración es que, tras varias reclamaciones, no ha sido nada eficaz. Vamos a seguir manifestando las deficiencias del sistema, porque esa ayuda tiene que llegar al ciudadano», concluyó.
EL FISCAL, A LA LEY
El presidente del TSJ de Castilla y León, José Luis Concepción, recordó que el «secular mandato» de la Fiscalía debe sujetarse a los principios de legalidad y de imparcialidad para promover la defensa de los derechos de los ciudadanos. Todo ello con independencia, a pesar de estar integrado en el poder judicial, unas reglas de oro que reconoció en el quehacer de Soledad Martín Nájera.
Concepción felicitó a la fiscal jefe entrante ante su nuevo cometido que concentró en una idea: ser garante del derecho de los ciudadanos. «El fiscal no debe ser un servidor del César o del tesoro del Príncipe, sino el abogado del tesoro público, un verdadero garante del interés general, del derecho de todos los ciudadanos. Mi deseo es vuestro aforismo:el fiscal, a la ley», concluyó el magistrado.
El presidente de la Audiencia de Valladolid, Feliciano Trebolle, tuvo palabras cariñosas para Sánchez Melgar, a quien recordó en su paso como presidente de la Audiencia abulense. Y le deseó que siguiera cosechando éxitos en la labor de fiscal general, algo que no se cumplirá. Trebolle se acordó de la colaboración con la saliente Esther Pérez, especialmente en la extensa causa de los Monchines, y centró sus mejores elogios para Martín. De ella destacó su «conocimiento» del funcionamiento de la Fiscalía, su «proximidad» con el personal judicial, y su «gran capacidad organizativa» para liderar la plantilla.