«La Fiscalía tiene el periscopio en superficie y el motor en marcha»
Melgar se despidió del cargo de fiscal general elogiando el trabajo en equipo
Julián Sánchez Melgar fue el encargado de soltar la ‘bomba’ informativa de la toma de posesión al anunciar que era su último acto público como fiscal general del Estado, aunque, elegante, no dedicó apenas segundos a ello y sí a insistir que Valladolid es para él una ciudad muy cercana ya que estudió toda la carrera de Derecho en la UVA.
Y demostró que sigue de cerca la actualidad judicial de Valladolid al recordar al juez José Antonio San Millán, recientemente fallecido.
El palentino, que llevaba en cargo de fiscal general solo seis meses tras el fallecimiento de José Manuel Maza, se remitió a la ‘motivación’ que justificó la elección de Soledad Martín para pilotar la acusación pública de Valladolid: la experiencia en la carrera fiscal que denota su amplio curriculum, el conocimiento de la Fiscalía en la que desarrollará la Jefatura y sus dotes de dirección y organización.
«Ser jefe es una posición difícil, un deporte casi de riesgo», ironizó Melgar, quien aseguró que los mejores líderes son los que aglutinan a los equipos. «Para ello has sido nombrada jefe», reveló. «El gran descubrimiento de la carrera fiscal ha sido el trabajo en equipo. Los jueces trabajan en órganos colegiados, pero no en equipo. Los fiscales sí, porque hay vasos comunicantes. Y eso supone la riqueza de esta institución», indicó antes de precisar que el trabajo específico de los jefes es «dirigir la tarea» y «detectar los problemas» porque «está en juego el servicio público.
Melgar recordó la coincidencia con el 167º aniversario del nacimiento de Isaac Peral para trazar un símil entre el submarino y la Fiscalía: «Nuestro trabajo pasa desapercibido pero estamos con los motores en marcha y el periscopio en superficie en alerta, velando por la preservación del principio de legalidad. Solo en su observancia se garantiza el adecuado funcionamiento de la democracia y se protege la unidad de España».