LA ESPUELA / FERNANDO RAPOSO / PRESIDENTE DE LA FEDERACIÓN DE RUGBY DE CASTILLA Y LEÓN Y ÁRBITRO
«Me ofrezco para hacer de mediador entre Óscar Puente y Feijoo»
El vallisoletano lleva una vida dedicada al rugby. Jugador, entrenador, directivo (fundo dos clubes), árbitro y desde hace unos años también presidente de la regional, aunque dice que será «pasajero». Se muestra ilusionado con el despegue que el oval está teniendo en toda España, aunque no olvida cuando los campos de Pepe Rojo «eran una barrizal y no nos conocía nadie». Dice que no tiene pelos en la lengua y menos si hay que hablar del famoso partido Bélgica-España.

-PABLO REQUEJO
Pregunta.- Ayer se celebró la fiesta del rugby vallisoletano pero sin árbitro vallisoletano en el final. ¿No estamos todos?
Respuesta.- Está establecido así por la Federación. Por ser vallisoletanos solo podíamos ser Villegas o yo, y han decidido que no seamos, hay que aceptarlo.
P.- Arbitró la ‘jefa’ Alhambra. ¿Aquí no dirán que hay machismo?
R.- No, para nada.
P.- Dice un amigo mío que ya que no puede ganar el Rugby Arroyo, pues que gane el mejor entre VRAC y El Salvador.
R.- Está bien. Yo como presidente no puedo ir con ninguno de los dos, sin más, pero me parece muy bien el dicho de tu amigo.
P.- Ha subido Burgos a División de Honor. ¿Este año habrá morcilla en los tercer tiempo?
R.- (Risas) Ojalá. Es una noticia que me parece fenomenal y una alegría muy grande. Y ojalá suba el femenino de El Salvador y el filial del Quesos a División de Honor B, y así, sería un éxito perfecto.
P.- ¿Va a ser Castilla y León el nuevo País Vasco con tantos equipos?
R.- No, nosotros somos distintos (risas).
P.- Lo de que el rugby femenino ni era rugby ni femenino pasó a la historia.
R.- Totalmente. En Castilla y León ha aumentado mucho tanto de número como de calidad. Apostamos mucho. Además somos terceras de España y tenemos varios equipos en distintas categorías.
P.- Es árbitro y presidente. ¿Le gusta más el silbato o el sillón?
R.- El silbato. El sillón me gusta, y lo tengo que hacer, pero es una etapa pasajera. Da alegrías pero también mucho trabajo.
P.- Le critican que hable tan poco en el campo. ¡Para eso no ponemos micrófono!
R.- Es mi carácter. Cuando soy árbitro lo que hago es actuar a mi manera, me parece que tampoco hay que hablar tanto con los jugadores.
P.- Que vengan sabidos de casa.
R.- (Risas). Es su misión.
P.- Su hijo sigue sus pasos como árbitro. ¡Anda que si le sale futbolero!
R.- No pasa nada, le hubiera apoyado como lo estoy haciendo ahora.
P.- Ser árbitro en rugby es muy fácil. Todos los jugadores respetan, nadie insulta, nadie simula, nadie se justifica en él por haber perdido.
R.- Es facilísimo…(risas). Es muy complicado. Y llegar arriba también. Necesitas mucho trabajo y suerte.
P.- ¿Quiere hacer de mediador entre el presidente de la Federación, Alfonso Feijoo y Óscar Puente?
R.- Sí, sin problemas. Creo que hablando se entiende la gente y cuanto más se dialogue mejor.
P.- ¿Volverá a jugarse alguna final de Copa en Valladolid?
R.- Sin duda.
P.- ¿A quién le gustaría hacer un placaje?
R.- A Rajoy, porque tiene lo suyo, sería muy gracioso.
P.- ¿Quién está en España en fuera de juego?
R.- Los políticos.
P.- ¿Cuál ha sido el mejor ensayo en su vida?
R.- Mi hijo.
P.- ¿Y el mayor golpe de castigo?
R.- Creo que no me ha llegado todavía.
P.- ¿El rugby vive su mejor momento o es solo algo que se percibe en Valladolid?
R.- El rugby vive su mejor momento en todas las federaciones. Hay un aumento de fichas, de jugadores, de árbitros. Hay que aprovechar este momento.
P.- ¿Para una federación modesta es complicado lidiar con dos trenes como VRAC y El Salvador?
R.- Son clubes profesionales y lo que hay que hacer es mirarse en ellos. Son los mejores. Como presidente de Federación nos fijamos en ellos y ellos forman parte de nosotros, así que todos beneficiados.
P.- ¿Cuál es la barbaridad más grande que ha escuchado en una melé?
R.- La melé es singular. No te puedo decir, pero es cierto que los jugadores están muy tensos, aunque no hablan mucho, no recuerdo nada bestia.
P.- Cuénteme algún secreto del tercer tiempo.
R.- Uyyy. Son muy divertidos y depende como te lleves con el club, mejores o peores. Yo me llevo bastante bien con todos. Aunque eso sí, cuanto más bajas es la categoría que disputa el club, es más divertido.
P.- En el famoso partido de Bruselas entre España y Bélgica, ¿el rugby dejó de ser rugby?.
R.- Rugby fue, lo que pasa es que unos jugaban a unas cosas, otros a otras, y el del medio a otra.
P.- ¿Qué le ha parecido la sentencia contra España?
R.- Injusta. Jurídicamente tenemos razón. Deberíamos seguir adelante, hasta el TAS, y si la World Rugby quiere luego tomar represalias, allá ellos, pero hay que ser valientes.
P.- ¿Qué pensó al ver el arbitraje de aquella mañana?
R.- Vi desde que el 1:30 que iba a ser una misión difícil. Eso sí, los jugadores se confundieron al final.
P.- ¿Invitaría a comer a Vlad Iordachescu, el famoso árbitro rumano?
R.- Sí hombre, faltaría más, a un buen lechazo.
P.- ¿Dónde es más difícil ponerse de acuerdo a la hora de señalizar un ruck o en el Congreso de los Diputados?
R.- (Risas). Es más fácil el ruck. En el ruck te suelen hacer caso el 90% de los jugadores, en el Congreso creo que no te hace caso nadie.
P.- ¿Cómo ve el futuro del oval?
R.- En cuatro años esto va a pegar un salto fuerte. Si todos sabemos por dónde tenemos que tirar.
P.- Esa frase ya la he escuchado. Creo que hace dos años tras la final de Zorrilla.
R.- Si no decimos esto…hay que tener esperanza. Zorrilla fue el antes y el después. Lo de Valladolid fue increíble. Son muchos años en el rugby y esto ha pegado un cambio impresionante. Ahora vemos los campos de Pepe Rojo preciosos, pero los que llevamos mucho hemos jugado en sitios infames.
P.- Pero ser un deporte grande te hace perder valores. ¿Se admite pagar el peaje?
R.- No tiene por qué. Yo he estado en la final de Bilbao, en Inglaterra y Francia y es un deporte grande y todos conviven sin problemas. Es cierto que cada vez hay más dinero, y eso implica lograr éxitos, pero yo pienso que el rugby sigue siendo un ejemplo de deporte.
P.- La última. También ha sido árbitro de rugby playa. ¿Se liga mucho?
R.- Sobre todo si hace poco sol y no te pones rojo (risas).