La Policía cierra la investigación y descarta un vídeo del matricidio de Parquesol
Era una de las tres pruebas contra César F.M. y hace recelar de la veracidad de extremos de su confesión / Llega hoy a la cárcel de Villanubla

Portal de Federico Landrove, horas después de la detención de César F.M.-LOSTAU
El Cuerpo Nacional de Policía (CPN) ha concluido la investigación del homicidio de Sacramento Martínez, de 71 años, en Parquesol el pasado 30 de enero, presuntamente a manos de su hijo pequeño César F.M., de 37, pesquisas que han determinado de forma concluyente que no existe grabación alguna de la muerte de la septuagenaria, según informaron fuentes de la investigación.
Este descarte tiene una trascendencia importante, ya que tumba una de las tres grandes pruebas contra César F.M. como responsable del homicidio:la confesión del crimen, la existencia del vídeo y la autopsia que, inicialmente, apunta a una muerte por causa violenta.
Con un domicilio sin desorden alguno, con un cuerpo de una mujer convaleciente de un ictus y sin demasiados signos evidentes de violencia, la confesión que César F.M, hizo de que había asfixiado a su madre y la revelación de que todo el momento final estaba grabado, eran dos grandes pruebas de peso. Ahora se ha caído una, pero también hace pensar si la confesión del crimen, o al menos extremos de la misma, son igualmente creíbles.
La existencia del material en vídeo fue lanzada por una agencia de noticias y, por extensión, por todos los medios nacionales, citando a la fuente, en las primeras informaciones del homicidio. En concreto, esta agencia, que se remitió a fuentes «próximas a la investigación», aseguró que el hijo reveló a los agentes que había grabado el crimen en vídeo y que la mató «porque él tenía muchos problemas y ella estaba cansada de aguantarlo». Y agregó que la asfixió con una almohada.
La presunta existencia de imágenes ya fue puesta en entredicho tres días después del crimen por el subdelegado del Gobierno en Valladolid, Luis Gómez Iglesias, y por el jefe provincial del CNP, José Antonio Campesino. Han pasado ya 20 días y la inexistencia del vídeo ya está totalmente confirmada.
«Se ha mirado todo, y vuelto a mirar. No hay nada», insistieron las fuentes, sin disimular su malestar con la afirmación de la agencia. Y sucede que el abanico donde inspeccionaron grabaciones en el teléfono móvil, en una cámara u ordenadores, era muy pequeño.
César F.M. fue detenido en Benidorm en torno a 30-40 horas después de la muerte, ocurrida en el 4ºH del número 15 de la calle Federico Landrove de Parquesol. Es decir, solo podía llevar esas imágenes encima –en su móvil–, algo descartado, o estaban en su piso, extremo también desechado tras un minucioso registro que se practicó en el domicilio de Parquesol.
FALTA TOXICOLOGÍA
Ahora todas las miradas están puestas en los resultados de las muestras enviadas al Instituto Nacional de Toxicología para apuntalar si fue asfixiada y/o sedada con fármacos u opiáceos. En la autopsia, a nivel macroscópico, no se apreció causa concluyente, por lo que los forenses decidieron enviar dos tipos de muestras. Unas, toxicológicas, de contenidos estomacales, para verificar si fue sometida a una ingesta de fármacos, y otra, histiopatológica, para averiguar si hubo asfixia. Para ello remitieron porciones de la estructura óseo cartilaginosa del cuello con del fin de detectar microhemorragias, lo que apuntaría a la muerte por asfixia, que es lo que confesó el hijo al ser detenido. Entre tanto, César F.M. llegará hoy a la cárcel de Villanubla y será alojado en el módulo de primarios, procedente de la prisión de Alicante Cumplimiento para ponerse a disposición del Juzgado de Instrucción 2 que dirige las investigaciones. El supuesto matricida será juzgado en la Audiencia de Valladolid. El tipo de delito, homicidio, se dirime por jurado, aunque esa decisión sería tomada por el juez.