Valladolid rompe la barrera de los 1,2 millones de pernoctaciones
La provincia dobla la media autonómica en incremento de noches y de viajeros / Supera los 700.000 visitantes durante el pasado año L Castilla y León bate su propia marca

Balance del turismo hotelero-EL MUNDO DE CASTILLA Y LEÓN
Valladolid no se apea del tren, agarra con fuerza la estela del turismo nacional y, además, logra romper sus propias ‘barreras’. Las calles de las ciudades y pueblos de la provincia no habían antes recibido tantos visitantes, ni sus hoteles, tantos huéspedes. 2017 pasará a la hemeroteca como el año en que los establecimientos hoteleros de Valladolid rebasaron, por primera vez, la marca de 1,2 millones de pernoctaciones y la provincia superó los 700.000 viajeros en un año. Ni siquiera en la época precrisis se alcanzaron esas cifras de récord.
En concreto, Valladolid registró 1.240.791 noches de hospedajes a lo largo de de 2017, lo que representa un 8,1% más que un año antes. Valladolid se convertía así en la segunda de Castilla y León, por detrás de Ávila, y la sexta de España, con un mayor crecimiento. No sólo eso. También rompía su techo de visitantes, al recibir a 740.519 viajeros, un 6,9% superior a los datos de 2016. Rompía esa barrera Valladolid y todas las demás provincias castellanas y leonesas, salvo León, Palencia y Zamora.
Valladolid doblaba así la subida autonómica, y eso que la Comunidad, a su vez, batía también sus propias marcas. Nunca antes había registrado 8 millones de pernoctaciones (en concreto 8,178.049 noches), ni había dado la bienvenida a prácticamente 5 millones de turistas.
El Instituto Nacional de Estadística, en su informe de Coyuntura Turística Hotelera, sitúa a Castilla y León no sólo por encima de la media nacional (2,7%), sino que revela que tan sólo cuatro autonomías–Aragón, Madrid, Galicia y País Vasco– rebasaron a Castilla y León en incrementos porcentuales en pernoctaciones.
Durmieron más también porque llegaron más. La Comunidad abrió la puerta para que 4,9 millones de turistas visitaran sus nueve provincias. Fueron 172.851 visitantes más que en 2016, lo que equivale a un subida del 3,6% anual. La diferencia con España fue mínima, tan sólo una décima de desventaja. Castilla y León se colocó, en ese sentido, justo en la mitad de la tabla nacional.
El grueso de los turistas que recalaron y durmieron en Castilla y León portaban DNI, si bien la Comunidad gana atractivo de forma constante entre los extranjeros. De hecho, los foráneos contribuyeron en mayor medida que los nacionales al récord castellano y leonés. No sólo porque creció en un 6,2% el número de viajeros de fuera de España, sino porque realizaron un 5,7% más de pernoctaciones. Los españoles, en cambio, incrementaron sus visitas a la Comunidad un 2,8% y su nivel de pernoctaciones en un 3,7%.
Todas las provincias castellanas y leonesas ayudaron al conjunto de la Comunidad a concluir 2017 con valores de récord. Todas menos Palencia, que recortó viajeros y pernoctaciones, o León que asistió a una reducción de prácticamente un 4% el número de ‘paseantes’ (el mayor descenso de toda España).
Pero si hay alguna provincia que contribuyó más que ninguna, ésta fue Ávila. Y es que se erigió como la provincia española a la cabeza en cuanto a incrementos durante 2017. No sólo de viajeros, sino también de pernoctaciones.
El atractivo de Castilla y León resulta indudable, si bien la Comunidad sigue sin lograr ‘retener’ a sus turistas. Aunque ha mejorado en un año una décima su dato de estancia media, lo cierto es continúa siendo la asignatura pendiente del turismo castellano y leonés. De nuevo, registró la peor permanencia del país. Los viajeros tan sólo permanecieron 1,65 días, mientras que en España esa cifra alcanzó los 3,29 días.
Lo mismo sucede si se analiza la ocupación media de cada una de las 57.238 plazas abiertas de media en la Comunidad. Su grado de ocupación fue de 38,65%, muy lejos del 61,14% registrado en el conjunto del país. Este dato estadístico desplaza a Castilla y León hasta la antepenúltima plaza en el ranking nacional, exclusivamente por delante de Castilla-La Mancha y Extremadura.
Puestos a sacar otro ‘pero’. La estadística revela que los hoteles de Castilla y León se situaron en los puestos bajos de la tabla (los cuartos por la cola) en cuanto a facturación media –56,8 euros por habitación ocupada, frente a los 87,3 euros del país–. Y eso que la rentabilidad mejoró en dos euros con respecto a 2016.
ÁVILA. La provincia superó en 2017 el mal año vivido en 2016. Recuperó con creces los niveles anteriores. No sólo aumentó un 16% su número de viajeros, sino que lo hizo en el mismo porcentaje sus pernoctaciones –tres puntos más que la provincia perseguidora–. Eso le valió para encabezar el listado nacional.
BURGOS. Continuó siendo la segunda provincia de la Comunidad receptora en visitantes, pero obtuvo la peor cifra de estancia media de toda España. Exclusivamente se quedaron los turistas en la provincia 1,48 días.
LEÓN. La provincia contabilizó en 2017 un retroceso en el número de viajeros. Un 3,8% menos de turistas se acercaron el pasado año, quedándose así en los 786.474. Esa merma la situó en el último puesto del ranking nacional y entre las seis únicas de España que cerraron con números negativos. Eso sí, logró a duras penas subir muy ligeramente, el volumen de pernoctaciones, hasta alcanzar 1,3 millones.
PALENCIA . Palencia descendió hasta el ‘farolillo’ rojo por ser la provincia que más contrajo el número de pernoctaciones. Lo hizo en un 4,7%. Junto a León, fue la única de Castilla y León que vio cómo se reducía, en un 1,9%, el volumen de viajeros. Continúa siendo la menor turística.
SALAMANCA . Fue la más visitada. Fue la que más noches ‘abrazó’ a los turistas. Y, sin embargo, esa supremacía pierde fuelle en favor de otras provincias. El número de viajeros creció un 2,5%, el de pernoctaciones lo hizo en un 1,5. Eso le llevó a ocupar la tercera plaza por la cola de Castilla y León.
SEGOVIA . Ganó un 8.1% de pernoctaciones y un 5,2% de viajeros. Sus hoteles fueron los terceros de Castilla y León que anotaron las mayores subidas.
SORIA . Ganó un 5,5% de visitantes y un 4,8% más de pernoctaciones. Tuvo la mejor estancia media de Castilla y León (1,79 días).
ZAMORA. Sus hoteles recibieron un 2.9% más de huéspedes y prácticamente en el mismo porcentaje creció el volumen de pernoctaciones.