SANIDAD
Los cuatro nuevos quirófanos del Clínico alivian las listas de espera en Valladolid
El hospital acapara 955 pacientes de los 1.143 que se rebajan en los tres centros vallisoletanos y recorta su demora media a 63 días / Sáez reconoce el problema del Río Hortega pero augura que la apertura de dos quirófanos recortará la lista

-EL MUNDO DE CASTILLA Y LEÓN
Fruto de un «esfuerzo muy importante» durante el año que acaba de concluir, los hospitales castellanos y leoneses lograron agilizar las esperas quirúrgicas al reducir sus listas en 3.715 personas. Un alivio del 13% hasta los 24.495 pacientes que, además, tuvieron que aguardan un mes menos que 2016 para entrar en quirófano, puesto que la demora media también descendió en un 27%, hasta los 78 días de espera; es decir, un poco más de dos meses y medio.
En el caso concreto de Valladolid, el Hospital Clínico Universitario despidió 2017 con buenos resultados. El consejero de Sanidad, Antonio María Sáez Aguado, consideró que los cuatro nuevos quirófanos abiertos durante el pasado año, junto a «las mejoras en el funcionamiento interno», permitieron al centro reducir en 955 su número de usuarios, impulsando así el descenso de la provincia, puesto que las listas de espera de sus tres hospitales disminuyeron en 1.143 enfermos. En lo que respecta a la demora media, pasó de casi tres meses –89 días–, a poco más de dos –63–.
El balance arroja datos también positivos en el Hospital de Medina del Campo, cuya espera es de apenas 34 días, que ponen en sobre aviso de «una subida de cara al próximo trimestre» puesto que son «complicados de superar», advirtió Sáez Aguado.
El último de los centros vallisoletanos, el Río Hortega, se encuentra entre los que, al contrario, lastraron la listas sanitarias. Su tiempo de espera supera la media autonómica al aproximarse a los tres meses –84 días–. Sin embargo, el consejero de Sanidad auguró ayer que la «apertura de dos quirófanos a lo largo de este año» permitirá reducir los 2.426 pacientes con los que cerró 2017.
Aunque la evolución general de los hospitales públicos de Castilla y León es «en su mayoría muy positiva», todavía resta camino por recorrer. Ejemplo de ello es el Hospital del Bierzo, donde es «especialmente destacable el esfuerzo realizado» para reducir la demora media de 243 a 95 días, unos tres meses. Un descenso interanual del 61% que aun dista de los 34 días –cerca de un mes– que esperan los usuarios de los centros sanitarios de Medina del Campo o Palencia.
Entre los motivos que permitieron al hospital ponferradino atajar sus listas de espera –pasando de 2.770 a 1.904 enfermos–, el consejero de Sanidad, Antonio María Sáez Aguado, apuntó las derivaciones a la privada. «De hecho, entre sus previsiones para este año está la disminución del nivel de conciertos, que le han ayudado a mejorar», sentenció el titular autonómico, señalando otras razones como «la sustitución de los responsables del área de Traumatología» o la puesta en marcha de dos nuevos quirófanos.
Lo mismo ocurre en el Complejo Asistencial salmantino, donde a pesar del progreso registrado, sus usuarios continúan aguardando casi cuatro veces más que los de la capital palentina o de la localidad vallisoletana, con una demora media de 125 días –más de cuatro meses–.
Además, Salamanca aglutina en sus listas el mayor número de pacientes en espera –aunque recoge la bajada más acentuada con cerca de mil enfermos menos en el pasado año– con 5.093, que suponen un quinto del total de pacientes en la Comunidad.
En este aspecto, León y Burgos también tienen trabajo pendiente puesto que, al margen de su bajada en número de usuarios, continúan superando los tres mil.
PERYCLES
Los datos mantienen una «tendencia positiva» desde la puesta en marcha del Plan Perycles en abril del año pasado. Casi en su ecuador, la estrategia sanitaria de la Comunidad cumplía uno de sus objetivos prioritarios al alcanzar, e incluso reducir, los 25.500 pacientes que tenía previstos para diciembre de 2017.
Con otros dos años de trabajo por delante, el plan ha conseguido una bajada de 26% en listas frente al 8% en la demora. «La diferencia entre la reducción de usuarios y de días de espera se explica al priorizar los casos más graves que, para calcular la media, se consideran del mismo peso que los leves», explicó el consejero de Sanidad, remarcando que todos los pacientes de prioridad 1 han sido intervenidos antes de transcurrir 30 días.
La mejora en el rendimiento quirúrgico que permitió reducir las listas de espera el pasado año responde, según Sáez Aguado, a factores como el mantenimiento del número de quirófanos tanto para intervenciones programadas –170 diarios– como urgentes –16–; o la disminución de las suspensiones quirúrgicas hasta un 3,3%. Además, la estancia preoperatoria pasó de 1,8 días a comprender una única jornada. «Parece un cambio pequeño pero en términos generales supone reducir tiempos innecesarios», afirmó.
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