Kilos de basura fétida atestan el piso de un fallecido hace 21 días
Los vecinos reclaman la intervención del Consistorio / «El hedor llega hasta la calle», denuncian

Esta es la imagen dantesca de la habitación del fallecido, a la que han tenido que dejar la ventana abierta desde el 16 de noviembre por el hedor pestilente.-E.M.
Primero fue un cadáver que se descompuso durante siete días, luego los efluvios hediondos de kilos de basura putrefacta almacenados por síndrome de Diógenes y, de remate, llegó la parálisis de la burocracia para cumplir todos los preceptos garantistas y no violentar la entrada en una vivienda, el 5º izquierda del número 6 de la calle San Blas.
El resumen, veintidós días, de momento, con pinzas en la nariz para el resto de residentes en el bloque a la espera de que el Ayuntamiento de Valladolid o el Juzgado tengan a bien retirar la ingente cantidad de inmundicias pestilentes amontonadas en el domicilio de J.B.P., de 65 años, dueño del céntrico piso –está al lado de la Comisaría de Felipe II–, y que falleció, según la estimación de los forenses, sobre el pasado 9 de noviembre.
El olor nauseabundo que emanaba del 5º-izda hizo que la comunidad de vecinos tomara cartas en el asunto y provocó que el pasado 16 de noviembre la Policía entrara en la vivienda y se encontrara con una escena de película de terror.
El atestado número 15597/17 del CNP,al que ha tenido acceso este diario, relata que al entrar en la vivienda observan «que todo el piso está lleno de basura», compatible con un posible cuadro de síndrome de Diógenes, y que en la primera habitación a la derecha «se encuentra un varón en posición decúbito supino «el cual presenta diferentes rigideces que hacen pensar que puede llevar días muerto». La actuación se completó con una inspección de la Policía Local, a instancias del CNP, para que levantase acta de las condiciones de «insalubridad» de la vivienda.
Fuentes de vecinales indicaron que, en esa fecha y a la vista de los kilos de desperdicios fétidos que acumulaba la vivienda, iba a ser cuestión de horas que llegara el servicio de salubridad municipal. Pero se equivocaron. A fecha de hoy, 3 de diciembre, la basura sigue esparcida por todo el domicilio.
«En la inspección policial, más allá de que se llevaran el cuerpo, tuvimos que dejar las ventanas abiertas porque era un olor nauseabundo por la cantidad de basura podrida. No lo podemos asegurar, pero creo que había hasta ratas», indicaron. Para su sorpresa, pasada una semana «y con olores que llegaban hasta la calle», el Consistorio no había actuado aún, lo que les obligó a presentar una nueva reclamación al Ayuntamiento el 24 de noviembre. En ella recalcan: «Es necesario y urgente que el Ayuntamiento proceda a la urgente retirada de la basura, limpieza y desinfección de la vivienda, con cargo a la herencia del fallecido». Además, recuerdan que el gasto en calefacción central se está disparando por tener que contrarrestar los hedores nauseabundos con las ventanas abiertas y dejan caer una segunda información inquietante: el piso 5º-D es también propiedad del finado y, probablemente esté en la misma situación.
Sánchez: «No podemos entrar sin autorización judicial al piso»
La concejal de Medio Ambiente y Sostenibilidad, María Sánchez, lamentó ayer los perjuicios que esta situación está ocasionando a los vecinos, pero aclaró que el Consistorio se ha topado con que es necesaria la autorización judicial para entrar en la vivienda y proceder a la retirada de la basura acumulada. «Sin la orden del juez, no podemos entrar», reiteró la edil.
Sánchez sí quiso dejar claro que están día a día encima del asunto y recordó que el pasado jueves contactaron con un familiar para que se hiciera cargo de la limpieza de la vivienda. «Hablamos con él y no tuvo inconveniente en que falicitásemos su número de teléfono a la comunidad de vecinos y la Policía Municipal. Y así lo hicimos. Su intención era intervenir pronto. Y si no lo ha hecho, volveremos a ponernos en contacto para que lo haga», añadió la concejal. Según recordó, en la actual normativa municipal existe la posibilidad, cuando no se ha llevado a efecto una limpieza bajo requerimiento, de remitir los hechos a la Sección de Procedimiento para que inicie un Expediente Administrativo de restitución de la legalidad sanitaria, con la posibilidad incluso de «ejecución subsidiaria» por parte del Servicio de Limpieza Municipal, en caso de que los responsables de la vivienda no intervengan.
Estas palabras de Sánchez no sirvieron para mitigar el enfado de los vecinos. «Hace dos años ya denunciamos la situación y no hizo nada el Ayuntamiento. Se están pasando la pelota unos a otros y no están atendiendo a vecinos que pagan sus impuestos puntualmente y que ahora viven junto a un foco de infección», denunciaron.