PREMIOS LA POSADA 2017 EL MUNDO DE CASTILLA Y LEÓN
Una vida marcada por la cocina
Este vallisoletano de Peñaflor de Hornija es un abanderado de la gastronomía tradicional

Reunión, ayer, del jurado de la V edición de los premios La Posada de EL MUNDO DIARIO DE CASTILLA Y LEÓN.-J.M. LOSTAU
Nació en Peñaflor de Hornija /(Valladolid) hace años, unos cuantos, los suficientes para recordar bien sus inicios. Fueron en un bar que sus padres tenían en la zona de San Nicolás de la capital vallisoletana. Más tarde, se trasladarían a otro barrio popular, Las Delicias.
Corrieron los años y en 1977 montó el restaurante La Mina. Después llegó La Criolla en 1983. Ycreció poco a poco. Cañas, pinchos y champiñones a los que siguieron langostinos, calamares y chuletillas. Los productos iban haciéndose un hueco en la cocina... y en las mesas, que al principio solo eran cuatro.
Paco, ‘el de La Criolla’, ha llevado y lleva el nombre de su ciudad, de su Comunidad y de su país por todo el mundo. Además de participar en numerosos certámenes, congresos y jornadas gastronómicas, es el cocinero de la Casa de España en los Juegos Olímpicos. Las de Río de Janeiro fueron sus sextas Olimpiadas como chef oficial de la comitiva española, formada por cerca de 700 personas.
Aquí, en su ‘casa’, Paco tiene a su cargo a un equipo formado por 30 personas con una antigüedad media de 13 años, aunque también hay compañeros que llevan a su lado más de 20 años.
Cercano, este cocinero de eterna pañoleta violeta al cuello, siempre tiene recetas de oro:buen jamón ibérico, excelentes gambas, carnes gustosas, pescados de la mar al plato y verduras crujientes.
Su cocina refleja la tradición de su tierra, de su región, con platos bien elaborados, siempre en su punto.
Mención especial merece su rica y amplia bodega, no solo en número de botellas, tambien en tipos de vino, marcas y zonas de producción. Y aunque es un gran defensor de los vinos de su tierra, también atesora pretigiosas etiquetas de Burdeos, Pomerol, Borgoña, Argentina, Australia...