Una locomotora con destino al pasado
El tren histórico de los años sesenta realiza el trayecto Medina del Campo- Valladolid- Venta de Baños casi al completo de su capacidad, gracias a la iniciativa de la Asociación venteña de Amigos del Ferrocarril
Llegada del tren de Felipe II a la estación de Valladolid.-PABLO REQUEJO
Estación de tren Campo Grande de Valladolid. 10.50 horas de la mañana. La megafonía suena de forma distinta a la que acostumbran los viajeros de hoy en día y anuncia: «el tren con destino a Venta de Baños está próximo a estacionarse en la vía cinco».
El andén está repleto de pasajeros. Niños y mayores esperan nerviosos y con cámaras en la mano la llegada del tren de Felipe II procedente de la localidad de Medina del Campo. Se trata de un tren histórico con una máquina diésel de los años 60 y tres vagones de los 50, que alcanza una velocidad de entre 90 y 100 kilómetros. Tiene una capacidad de 165 plazas. Casi al completo, un total de 160 personas fueron las afortunadas de viajar al pasado.
Marcos animó a su padre a que se apuntaran a esta aventura. «Me gustan mucho los trenes», dijo. Pero Marcos ya se imagina cómo es la locomotora de Felipe II porque la había conocido antes en El Escorial. Este tren realiza habitualmente el trayecto entre Madrid y El Escorial. Su padre resalta de esta experiencia que es una manera «diferente» de viajar. Lucio Ruiz y su mujer son otros dos de los viajeros que hacen tiempo en el andén. A Ruiz ‘le tira’ el mundo de los trenes. Su padre fue ferroviario y tiene una conexión fuerte con este medio de transporte. Otros como Juan Luis Díez se animan a coger este tren por «el mero placer de viajar» en este medio de transporte. Díez confiesa que no se imagina como puede ser.
Sin embargo, Felisa Álvarez, sí. «Creo que puede ser muy similar al que muestran las películas de la época», asegura. Y se le viene a la mente las imágenes del momento en el que los soldados partían a la guerra y se despedían de sus familias a través de esas ventanas características abiertas solo hasta la mitad.
El tren entra en la estación vallisoletana. 11.00 horas. Anuncia su llegada con el silbato. Los pasajeros se preparan para montar en el medio que les hará recorrer otra época. Esta locomotora fue una de las primeras de combustible, después de las de vapor, que circularon por España y pertenecía a la compañía americana Amercian Locomotive Company.
En el momento de la partida, los turistas sacan su cabeza y sus manos para despedir a los curiosos que desde el andén contemplan su partida. Durante el trayecto, la Asociación de Amigos del Ferrocarril explica a los pasajeros las características de los trenes de la época. A su llegada a Venta de Baños, y para poner fin a un viaje ‘histórico’, visitan los talleres de la Asociación local de Amigos del ferrocarril.