Caen un 14,5% los detenidos por delitos contra la seguridad vial
Valladolid registra 243 detenciones o imputaciones / Sólo León supera a la provincia

Detenidos e investigados por delitos contra la seguridad de tráfico en Castilla y León.-ICAL
El número de detenidos o imputados por la Guardia Civil en las carreteras de Castilla y León descendió en los últimos cinco años más de un tercio. Por su parte, Valladolid registró 243 detenciones, que supone un 14,5 % del total. Solo le supera la ciudad de León con 329 imputados. A nivel regional, en 2012 fueron 2.872 las personas investigadas por delitos contra la seguridad vial, el pasado año la cifra cayó hasta las 1.671 (un 41,8% menos), según datos ofrecidos por el Ministerio del Interior. En el conjunto nacional la caída fue menor, de un 34,6%, al pasar de 33.210 a 21.717, informa Ical.
Los positivos en los controles de alcohol y drogas se mantienen como la primera causa y en 2016 dejaron 993 imputados, el 59,4% del total. La segunda causa de los delitos contra la seguridad vial fue la de conducir sin haber logrado la licencia, o bien por hacerlo habiendo agotado todos los puntos del carnet. En este caso se contabilizaron 457 imputaciones (27,3% del total). Por su parte, el exceso de velocidad sólo representa el 1,7% de los casos, y el pasado año se contabilizaron 29. Detrás de estos delitos están la negativa a someterse a los controles de alcoholemia o drogas o la conducción temeraria. Los datos sobre detenidos en materia vial por provincia concluyen que León se situa a la cabeza de la Comunidad con 329 imputados el año pasado, un 19,6% del total. Le sigue Valladolid con 243 detenidos. Y Burgos, con 215 detenidos, lo que supone el 12,8% del total. En el lado opuesto se encuentra Soria, con 75 detenidos; seguida de Palencia, con 108; Zamora, con 123; Ávila, con 177; Salamanca, con 195 y Segovia, con 206.
Las organizaciones de conductores achacan este descenso de los delitos en seguridad vial a una mayor concienciación por parte de los conductores, pero advierten que todavía queda mucho trabajo por hacer. Tanto desde Automovilistas Europeos Asociados (AEA), como desde el RACE se resalta que los datos de presencia de alcohol y drogas en conductores fallecidos o implicados en siniestros son inaceptables.
Para el presidente de AEA, Mario Arnaldo, es vital incrementar la vigilancia sobre los conductores que se sientan al volante bajo los efectos de las drogas, ya que en los últimos años mientras descienden los positivos por alcohol se incrementan los de drogas. A su vez, Arnaldo también criticó el sistema de la Dirección General de Tráfico (DGT) para comunicar la pérdida de puntos y del carné y aseguró que se trata de una de las asignaturas pendientes de la administración, ya que muchos conductores que son imputados por este motivo no son conscientes de que han perdido su licencia de conducir al haber agotado su saldo de puntos. Además, también puntualizó que estos «errores» de comunicación de la DGT provocan que buena parte de los juicios contra estos conductores acaben archivados. Conducir sin carné pasó a ser delito en mayo de 2008 después de que entrara en vigor el artículo 384 del Código Penal, donde se establecen penas de prisión de tres a seis meses, o multas de 12 a 24 meses, o trabajos en beneficio de la comunidad de 30 a 90 días. Hasta entonces, conducir sin licencia en España sólo implicaba una sanción administrativa.
Por su parte, el portavoz del RACE, Antonio Lucas, resaltó que esta reducción está en consonancia con el descenso de la siniestralidad que se viene registrando en las carreteras y viene a demostrar que los esfuerzos por mejorar la seguridad vial están dando sus frutos, aunque aún hay que trabajar mucho en los fallos que todavía existen en «educación, formación y en el sistema sancionador».
Además de intensificar los controles de drogas y alcohol y «sacar fuera de las carreteras a las personas que ponen en peligro la vida de los demás», para Lucas también es necesario hacer «pedagogía de la sanción» e insistir en las consecuencias que tienen las conductas delictivas.
Educación vial
Lucas también recalcó la importancia de la educación vial, y argumenta que las medidas coercitivas no son suficientes para acabar con ciertas conductas que muchos conductores no asumen como peligrosas. «Conducir durante más de dos horas seguidas está demostrado que incrementa el riesgo de sufrir un accidente y llevar mal colocado el reposacabezas dispara las posibilidades de sufrir una lesión grave en caso de sufrir una colisión aunque sea a poca velocidad. El objetivo es que todos seamos conscientes del riesgo de ciertas prácticas», dijo.