SANIDAD
Destinados 1,5M€ al mantenimiento de aceleradores lineales en el Clínico y antivirales para el Río Hortega
El Consejo de Gobierno da el visto bueno a una dotación de 227.000 euros para mejorar el análisis de la actividad asistencial en los hospitales de Sacyl

Fachada exterior del Hospital Río Hortega de Valladolid.-ICAL
El Consejo de Gobierno tramitó dos expedientes, que suman casi 1,5 millones para los dos centros hospitalarios de Valladolid, para el mantenimiento de dos aceleradores lineales en el Clínico y adquirir antivirales para el Río Hortega.
Así, se dedican 858.565 euros, para dos años de vigencia, para contratar el servicio de mantenimiento y asistencia técnica de dos de los aceleradores lineales y el planificador ubicados en el Hospital Clínico Universitario de Valladolid. El objeto de este expediente, tramitado por la Gerencia Regional de Salud, es la contratación del servicio de mantenimiento y la asistencia técnica de dos de los aceleradores lineales y el planificador instalados en el Servicio de Oncología Radioterápica del Hospital Clínico Universitario de Valladolid.
Se trata de la máquina que usa la electricidad para formar una corriente rápida de partículas subatómicas -los rayos X de alta energía o electrones-, lo que crea una radiación que se ajusta a la forma de un tumor y destruye las células cancerosas sin afectar el tejido sano próximo. Por su parte, un planificador realiza una reconstrucción tridimensional de la zona a radiar y los órganos sanos a proteger, lo que permite al especialista decidir cuál es la dosimetría más adecuada en cada caso.
Por otro lado, se invertirán 634.000 euros para contratar el suministro de más de 31,1 millones de comprimidos de siete medicamentos antirretrovirales con destino al Hospital Universitario Río Hortega de Valladolid. Los fármacos son específicos para el tratamiento de infecciones por retrovirus como, por ejemplo, el virus de inmunodeficiencia humana (VIH), causante del síndrome de inmunodeficiencia adquirida (SIDA). Los principios activos que se van a comprar son saquinavir, atazanavir, darunavir, etravirina, ripilvirina, raltegravir y lopinavir/ritonavir.
Gestión de procesos
Por último, la Consejería de Sanidad tramitó un expediente, por importe de 227.740 euros, para contratar el analizador clínico asistencial APR, que permite la clasificación, análisis y validación de la compleja actividad hospitalaria, tanto para la mejora de la gestión de procesos como para el seguimiento de la calidad asistencial de una manera consistente y homogénea.
Los sistemas de clasificación de pacientes permiten medir, evaluar y gestionar la actividad asistencial. Con la idea de cubrir esta necesidad, hace años nacieron los GRDs o Grupos Relacionados por el Diagnóstico, un complejo algoritmo que clasifica todos los episodios en grupos de pacientes con características demográficas, diagnósticas, terapéuticas y de consumo de recursos similares.
Cada paciente tiene unas características únicas, por lo que es muy complejo analizar y gestionar de forma objetiva la actividad de un hospital o la salud de una población. El case-mix, o gestión de la casuística, es una metodología de gestión basada en la utilización de algoritmos matemáticos de agrupación de pacientes para crear grupos de “casos homogéneos” que sean más gestionables.
El proceso consta de tres partes: la codificación de la información, la agrupación y el análisis e interpretación de los datos. Cuanto mayor sea la calidad de los datos introducidos en el sistema, mejor será el análisis y las posibilidades de gestión.
La Gerencia Regional de Salud emplea para ello el analizador Decisys-APR, un analizador estadístico desarrollado por Sigesa y 3M. La utilización de este sistema incrementa el poder explicativo de las variables de resultados de estancia hospitalaria y mortalidad, representando una opción válida para su utilización como sistema de clasificación de pacientes en grupos clínicamente más homogéneos, frente a otros sistemas menos refinados.
Esta herramienta dispone de indicadores esenciales en diversos ámbitos de la actividad sanitaria: casuística general de la atención especializada, eficiencia en los procesos hospitalarios, días de estancia evitables, gravedad y riesgo de mortalidad del paciente, indicadores de calidad de la asistencia, prevención de readmisiones y complicaciones o cronicidad de la población.