Los regantes exigen a la CHD una solución urgente al último riego
Tras la negativa de Soria, los regantes del Bajo Duero ponen como plazo «finales de mes»

Aspecto del embalse de la Cuerda del Pozo en la provincia soriana, desde el que tendría que llegar el agua a los regantes vallisoletanos.-VALENTÍN GUISANDE
Los agricultores vallisoletanos no tiran la toalla y siguen reclamando el agua necesaria para salvar sus cosechas. Los representantes de las comunidades del Bajo Duero, de las que forman parte Tordesillas, Pollos, Castronuño y Simancas-Geria-Villamarciel, acudirán hoy a la sede de la Confederación Hidrográfica del Duero (CHD) para exigir una alternativa después de la negativa de los agricultores sorianos a la cesión de dos hectómetros cúbicos del agua que tienen asignada y que aún no han agotado.
El presidente de la comunidad de regantes de Tordesillas, Miguel Ángel Peláez, señaló ayer a este diario que la intención de los agricultores que forman parte de las comunidades del Bajo Duero es reunirse por la mañana en las oficinas de la CHD para exponer a sus responsables la difícil situación por la que atraviesa la cuenca debido a la sequía por la que pasa desde hace meses y pedir una solución inmediata. «Reclamamos el agua para acabar de salvar los cultivos», indicó Peláez, que puso como plazo «finales de mes» para poner en marcha alguna medida que permita no dar por perdida la campaña.
Las pérdidas
El representante de los regantes tordesillanos cuantificó las pérdidas de la zona entre los 15.000 y 20.000 euros, si no se les concede la cantidad de agua que solicitan. «Somos mil familias las que dependemos del regadío, además de los puestos de trabajo que genera», recalcó Peláez y calificó de «desastre» la situación que están viviendo y que afecta a un total de 5.000 hectáreas.
Entre los cultivos que aún podrían salvarse están los de la zanahoria, la cebolla, la remolacha, la fresa y la patata. En el caso del maíz, del que ya se ha perdido una parte importante, Peláez afirmó que todavía estarían a tiempo de salvar entre un 50% y un 70%.
El pasado lunes la comunidad de regantes del canal de Almazán (Soria), perteneciente a las comunidades del Alto Duero, comunicó a sus homólogos vallisoletanos la decisión tomada por su junta de gobierno y el sindicato del colectivo. Con siete abstenciones, dos votos negativos y uno solo a favor, los agricultores sorianos resolvieron finalmente no ceder los dos hectómetros cúbicos de agua que se demandaban desde el Alto Duero. Según lo previsto, se esperaba que la cantidad reclamada procediera del embalse soriano de Cuerda del Pozo.
Negativa de Almazán
La negativa de Almazán provocó que se suspendiera la reunión organizada para ese mismo lunes en la que se iba a debatir la posible cesión del agua sobrante en los regadíos del Alto Duero, a pesar de que aún quedaba por conocer la posición del resto de comunidades de la zona (Buitrago, Ines y Zuzones, esta última perteneciente a Burgos).
Asimismo, la decisión de los regantes de Almazán de no permitir la concesión de agua entre las provincias sorprendió a sus compañeros de Valladolid ya que, en principio, todo parecía indicar que la respuesta iba a ser afirmativa. El presidente de la comunidad de regantes de Tordesillas se mostraba confiado hace varios días. «Yo creo que sí se producirá», aseguró Peláez, aludiendo a que «todos somos agricultores y sabemos cómo está la situación».
Por su parte, la CHD se desmarcó de la polémica afirmando que se trataba de «un acuerdo entre particulares», por lo que desde la Confederación no se podía hacer «nada» al respecto. «Si el acuerdo no ha prosperado es imposible arbitrar esa solución», apuntaron. También señalaron que no estaba prevista ninguna nueva reunión entre las dos partes para volver a abordar la cuestión de la cesión del agua.