Diario de Valladolid

UNA MUJER | UNA DANZA - SUSANA MERLO

«La sociedad es olvidadiza, pero un bailarín que se precie de serlo sí conoce a Mariemma»

Susana Merlo, en una de las salas del Museo Mariemma de Íscar, que reúne una parte de su colección de trajes, uno de los puntales del legado que la bailarina donó a su pueblo natal.-ARGICOMUNICACIÓN

Susana Merlo, en una de las salas del Museo Mariemma de Íscar, que reúne una parte de su colección de trajes, uno de los puntales del legado que la bailarina donó a su pueblo natal.-ARGICOMUNICACIÓN

Javier Pérez Andrés
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Javier Pérez Andrés

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Susana Merlo es la responsable del Museo Mariemma de Íscar (Valladolid). No fue discípula directa de ella, pero sí quien mejor la conoció en la última etapa de su vida. Con ella ordenó y catalogó su legado, cuando la bailarina decidió entregárselo al pueblo donde nació para crear un museo que llevara su nombre. Este año se celebra el centenario de su nacimiento.

PREGUNTA.- El museo fue su última gran obra, pero no llegó a conocerlo. ¿Le gustaría a Mariemma si lo contemplara hoy?

RESPUESTA.- Conoció el proyecto porque el museo nació con su donación. Ella marcó las pautas, como buena coreógrafa que fue. Estaría contenta, sí. Aunque, como ella decía, siempre hay que crecer.

P.- ¿Cómo van las actividades del centenario?

R.- Comenzaron con muy buen pie, con la efeméride del 10 de enero, que es cuando ella nació. Se festejó con un recital de danza española maravilloso en el Teatro Zorrilla de Valladolid, que fue el lugar donde ella se presentó, por primera vez y de forma más profesional, a la prensa y al público español. Fue en 1939, a su regreso de Francia. Ya hemos llegado a la mitad del año y hay otros eventos preparados.

P.- Valladolid e Íscar, el pueblo donde nació, ¿cómo la valoran?

R.- Es un orgullo tener a una iscariense tan importante del mundo de la danza.

P.- ¿En qué cualidades de Mariemma tendría que fijarse un joven estudiante que quisiera seguir sus pasos?

R.- En su respeto a la profesión, su tesón, su esfuerzo y su estudio constante, porque eso se traslada a la escena y fuera de ella.

P.- ¿Cómo era Mariemma?

R.- Es difícil de resumir, pero diríamos que fue un genio a todos los niveles.

P.- ¿Cuál fue su mayor legado?

R.- La estela que dejó y que sirvió de guía a muchos bailarines. Sus coreografías, sus dogmas, su sistema pedagógico para la enseñanza de la danza española… Mariemma es un referente para los bailarines y estudiantes de hoy porque es uno de los pilares de la danza española.

P.- Sería difícil encontrar a alguien que no la conozca…

R.- Al contrario: la sociedad española es, a veces, olvidadiza. Pero un bailarín que se precie de serlo sí conoce a Mariemma.

P.- ¿Por qué dicen que usted fue una de sus mejores discípulas, aunque nunca asistió a sus clases?

R.- Mi misión no es bailar, sino defender su memoria desde su museo. Soy una de las defensoras activas de su legado, eso sí.

P.- ¿Qué tal se le da bailar?

R.- Con la jota de Íscar me defiendo… (sonríe).

P.- ¿Y de dónde saca usted tanta energía? Tengo que confesarle que a veces parece que es Mariemma quien habla a través de usted…

R.- Es de ley proteger su memoria. Trabajamos en su museo porque es nuestra responsabilidad y, como iscarienses que somos, es un orgullo tener el único museo del mundo sobre danza española. Cuando guiamos al visitante intentamos no hacer juicios de valor y solo contar la historia. Es verdad que a veces empleamos las mismas palabras que ella utilizaba, por eso podemos ‘sonar’ a ella misma.

P.- ¿A quién le gusta más el Museo Mariemma?

R.- Todos se sorprenden gratamente. Al bailarín que la conoció, le evoca recuerdos y vivencias; para el turista es un gran descubrimiento, y despierta orgullo y admiración; y el iscariense siente satisfacción por poder custodiar el legado de una de las grandes, en su propio pueblo.

P.- ¿Dejó huella Mariemma en los escenarios de Castilla y León?

R.- Por supuesto, y en los del mundo entero. Bailó en los más grandes escenarios, con su pianista Enrique Luzuriaga y con su compañía, Mariemma Ballet de España.

P.- El folclore tradicional español, en manos de Mariemma, ¿traspasó fronteras?

R.- Antes que ella, ya fue bailado por otros grandes, como Antonia Mercé. Ahora bien: Mariemma fue una bailarina muy elegante, muy completa y muy longeva, por eso lo defendió tanto. Nunca tuvo complejos, y sobre los mejores escenarios demostró la fuerza y la riqueza de nuestro folclore español. Abrió teatros bailando el aurresku y la jota de Íscar, y los cerró con jotas aragonesas.

P.- ¿Es verdad que Mariemma creó el único Tratado de Danza Española que existe, hoy seguido por las principales escuelas del país?

R.- Sí, es uno de los primeros y más completos tratados. Es una guía muy valiosa porque reúne sus vivencias y su clara visión de cómo hay que estudiar y enseñar la danza española. Junto a sus coreografías, es un faro para los conservatorios y escuelas oficiales.

P.- ¿Se ha dicho todo sobre Mariemma?

R.- No, es imposible. Aún quedan muchas cosas para disfrutar y descubrir de ella.

P.- ¿Tenemos cantera en Castilla y León?

R.- Sí, y se repite lo que Mariemma decía: que esta tierra ha dado a los más grandes. Aquí se siguen formando buenos bailarines. Hay una Escuela Profesional de Danza en Castilla y León, dirigida por grandes profesionales y con extraordinarios docentes. Así que todo va por el buen camino.

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