Puente amenaza con jornada partida en Auvasa
El alcalde asegura que la empresa ya ha dado «los primeros pasos» / El comité recuerda que les deben 1.100 días

-J.M. LOSTAU
Pasan los días y sube la tensión entre la plantilla y la dirección de Auvasa. El último en aumentar la temperatura, Óscar Puente, que cargó ayer contra los trabajadores de la empresa y aseguró que el Ayuntamiento ha dado ya «los primeros pasos» para aplicar la jornada partida si no se llega a un acuerdo en las negociaciones dirigidas a dar cumplimiento a la sentencia que ratifica el derecho de los trabajadores a descansar media hora por cada seis trabajadas de forma continua.
«A mi modo de ver, la situación en Auvasa es injustificada», señaló, en declaraciones recogidas por este diario, el alcalde de Valladolid, que calificó de «barbaridad» el índice de abstentismo en la empresa –un 18%, según cifró– y manifestó que ha derivado en dificultades para cubrir el servicio ordinario. Un problema, sostuvo el regidor, que hunde sus raíces en que «los conductores han adoptado la actitud de no cambiar ningún turno».
El regidor lamentó la «falta de colaboración» por parte de la plantilla y, aunque declaró –sin mucha seguridad– que confía en llegar a «algún tipo de solución» a corto plazo, consideró que la situación actual «no es sostenible en el tiempo». En esta línea, Puente sacó a relucir la posible implantación de la jornada partida, una amenaza ya utilizada por el Consistorio en más ocasiones y que supondría suspender una parte del convenio laboral de la empresa, que lleva sin renovarse desde 2013.
«Si no somos capaces de desbloquear el conflicto a través de la negociación, tomaremos alguna decisión que no nos gustaría», apuntó Puente para escudarse en que la ausencia de «colaboración» por parte de la plantilla no «está dejando muchas salidas» a la empresa.
«No es fácil», apostilló, ya que habría que suspender una parte del convenio y llevar a cabo ciertos trámites, si bien explicó que Auvasa trabaja con la asesoría jurídica para tomar la decisión y aplicar la jornada partida.
Y es que el Ayuntamiento ve, en esta modificación, la única vía para cumplir con la sentencia de los treinta minutos sin incrementar la plantilla en 31 nuevos conductores, una posibilidad que la Intervención municipal «ha prohibido» debido a su impacto en las arcas del Consistorio, según explicó Puente, que abogó por lograr un acuerdo en cuanto a los turnos de descanso y «convencer» al organismo fiscalizador para poder contratar a un número más limitado de trabajadores, lo que, según él, permitiría abordar la demorada remodelación de las líneas de forma completa.
Esta excusa es la que más ampollas levanta entre los trabajadores de la empresa, que animaron tanto al regidor como al edil de Seguridad y Movilidad, Luis Vélez, a presentar el cambio en las líneas. «Quizá esta remodelación no sea tan eficaz como la quieren vender», aseveró a este diario el presidente del comité de empresa de Auvasa, José Bustelo, que criticó el «secretismo» del equipo de Gobierno en cuanto a este cambio y arremetió contra Puente por «suplir su ineficacia a la hora de gestionar la empresa cargando sus culpas sobre nosotros».
También respondió el representante sindical a las acusaciones del alcalde sobre el absentismo de la empresa y le acusó de poner en duda las bajas certificadas por los médicos, además de incidir en que la solución que Auvasa ha encontrado para solucionarlas es que los trabajadores sustituyan, en sus días de descanso, a sus compañeros ausentes. «Todavía nos deben 1.100 días acumulados del año pasado», apostilló el presidente del comité de empresa para referirse a esta opción.
Bustelo abrió la posibilidad de convocar una nueva huelga después de verano –un paso que, según expresó, piden los trabajadores tras las declaraciones de los representantes municipales en los últimos días– y exigió al Ayuntamiento cumplir el calendario al que se comprometió en noviembre y que contemplaba 94 tríos de conductores, uno por autobús, y acatar una sentencia que, insistió, derivaba de un juicio que no empezaron ellos.