Los ecologistas cuestionan el futuro mirador del Pisuerga
Consideran el proyecto de Medio Ambiente «un pegote fuera de lugar» que vulnera la legalidad, por lo que piden su retirada

Fotomontaje de la futura pasarela en los cortados de Valvení.-EL MUNDO
«Exagerado e innecesario». Son los calificativos que emplean las cuatro asociaciones ambientales –Ecologistas en Acción de Valladolid, Asociación para la Conservación y Estudio de la Naturaleza de Valladolid ACENVA, Asociación Garrapinos y Asociación para la Recuperación del Bosque Autóctono ARBA Valladolid– para referirse al proyecto de la Consejería de Fomento y Medio Ambiente para construir un mirador en San Martín de Valvení. El diseño que se levanta sobre el río Pisuerga, en uno de los enclaves más altos de la provincia, fue presentado durante la pasada edición de FITUR dentro del ‘Programa de Infraestructuras Turísticas’ para dotar de 14 voladizos de este tipo en entornos naturales de Castilla y León con el fin de atraer más turismo de calidad. La futura instalación contempla la construcción de una pasarela a 100 metros de altura en este paraje, entre el límite con Palencia y el puente de Cabezón de Pisuerga, junto con otros dos ‘ventanales’, empleando para ello bronce, hormigón y vidrio laminar como materiales constructivos.
La idea no ha sentado nada bien en las asociaciones ecologistas. Consideran que se trata de una «obra faraónica» que, además de poner en duda su viabilidad económica, supondría una amenaza para este espacio de alto valor faunístico catalogado ‘Zona de Especial Protección para las Aves’ (ZEPA) donde habitan especies protegidas como halcones y buitres, según explica Fernando Polanco, de Ecologistas en Acción, quien no descarta emprender acciones legales en un futuro junto con el resto de organizaciones en contra de lo que denominan una «mega-construcción más propia de una urbe».
«Sacrificar este entorno por cuestiones de rédito económico es matar moscas a cañonazos», asegura David Arribas, de la Asociación ARBA Valladolid. A su juicio, el proyecto «tropieza» con normativas como el Plan Regional Valle del Duero aprobado en 2010, el Plan Especial de Protección del Medio Natural y Rural ‘Soto de Aguilarejo’ vigente desde 1989, además de la normativa urbanística municipal de San Martín de Valvení, que, según los ecologistas, «clasifican los terrenos afectados como suelo rústico con protección natural, no teniendo cabida el uso asociado al proyecto de mirador».
En un escrito remitido a la Consejería de Fomento y Medio Ambiente solicitan que se tengan en cuenta estas argumentaciones para que reconsideren la idoneidad de ejecutar el proyecto. Por su parte, el departamento que dirige Juan Carlos Suárez-Quiñones ha asegurado a este periódico que se trata de la «simulación» de un proyecto cuya ubicación está aún por definir y en el que, en todo caso, se respetará la normativa medioambiental vigente cumpliendo con la «estricta legalidad».