Sigue el show de la alcaldesa de Zaratán
Los grupos de la oposición cierran filas en torno al edil de Izquierda Unida, Miguel Torres, a quien ella acusa de haberla agredido / Concejales del PP también contradicen su versión

Susana Suárez.-PABLO REQUEJO
El Ayuntamiento de Zaratán vuelve a salir a la palestra por un nuevo episodio de la alcaldesa, la ‘popular’ Susana Suárez. Si el pasado 14 de febrero ya fue la protagonista del Pleno por someterse a una moción de censura –que finalmente no prosperó–, en la noche de este lunes se convirtió en el foco de atención al acudir a Urgencias por una presunta agresión. El portavoz de Izquierda Unida en el Ayuntamiento, Miguel Torres, habría cargado contra ella recién terminado el Pleno de presupuestos.
Todos los portavoces de la oposición cerraron filas en torno a Torres, al que consideraron inocente de todas las acusaciones hechas por la alcaldesa. La portavoz socialista, Alejandra Fernández, explicó a este periódico que Suárez estuvo durante todo el Pleno «muy alterada», y que los sarpullidos que achacó a la agresión «le fueron saliendo en el Pleno de lo nerviosa que estaba. Le salen siempre», aseguró.
«Torres es de los que mejor hablan, sin faltar al respeto», añadió la socialista. «Me parece vergonzoso que la alcaldesa utilice un tema tan sensible como la violencia de género». Fernández detalló que tras conversar unos minutos en la sala de plenos después de la sesión, encontró en el vestíbulo del Ayuntamiento a varios concejales, que le explicaron que Torres había subido a los despachos perseguido por Suárez, quien le habría llamado «maltratador hijo de puta».
Esa versión contradice la que dio la alcaldesa, según la cual fue Torres quien la siguió a la planta superior y la increpó. También desmintieron el relato de Suárez ediles del Partido Popular con quienes conversó este periódico y que fueron testigos de la discusión.
«Lo que tengo claro es que yo no voy a estar a solas con ella nunca más, por si me denuncia falsamente o me monta uno de estos espectáculos. Una cosa es mentir, pero esto ya son temas mayores», concluyó Fernández.
El portavoz de la Agrupación Independiente de Zaratán, Vidal Polentinos, tampoco da crédito a las declaraciones de la regidora. «Fue ella la que acudió al despacho de IU y le insultó llamándole de todo», afirmó. «Nunca se sabe cómo va a reaccionar esta señora».
Por su parte, Torres aseguró que lo ocurrido «es lo opuesto a lo que ella ha contado, que es una tergiversación interesada de la realidad». El concejal, al que ella acusa de agredirla, asegura que «en absoluto» la insultó ni le dijo «nada grueso». «Pero ella sí me dijo lo que no quiero volver a reproducir por respeto a mi madre».
Según la versión de Torres, «durante todo el Pleno se le notaba muy tensa y entrando al trapo por nada». Al terminar, Torres se le acercó para aclarar «una cosa a la que siempre hace alusión y no me gusta», explicó. «Ahí es donde dice que yo le agarro del brazo, y no es verdad». Asegura que él subió a la oficina y tras un rifirrafe dialéctico le insultó. «Ella fuera de sí me dice que se va a ir a presentar una denuncia después de ir al ambulatorio. Yo en ningún momento me altero ni le insulto y mucho menos lo que ella dice».
La alcaldesa asegura, sin embargo, que el edil de IU –que es precisamente quien se encarga de leer la lista de víctimas de violencia de género al inicio de los plenos–, la agredió. «Me agarró del brazo y me hizo daño. Me sacó del salón de Plenos y me increpó. Estaba fuera de sí».
«Yo subí a mi despacho porque tenía que ir al consejo directivo de la Mancomunidad. Él fue detrás de mí diciendo que los ciudadanos no me habían votado a mí, sino a las siglas», relató. «También me dijo que en mi partido son todos unos corruptos, y yo le respondí que en su partido acabarían con Podemos y arruinarían el país».
Después del altercado en el Ayuntamiento, Torres habría seguido a la alcaldesa hasta las proximidades de su vivienda, frente a la Casa Consistorial. «De la tensión me salió un sarpullido, y me entró un fuerte dolor de cabeza que me preocupó. Cuando me vieron en Urgencias, tenía la tensión muy alta. Me dieron unas pastillas».
«Creo que es muy grave llegar a las manos en una Administración pública. Tenemos que dar ejemplo a los ciudadanos», sentenció la regidora, que permaneció ayer a la espera de tratar el asunto con su abogado. Finalmente, no presentó denuncia. «Como llegará el parte de lesiones al Juzgado, nos llamarán a declarar. O quizá lo denunciemos antes», concluyó.
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