FIN DEL SOTERRAMIENTO
El Ayuntamiento y Adif entierran el soterramiento en Valladolid
La integración en superficie se ejecutará en diez años y tendrá un coste para el Consistorio de 72,5ME

-EL MUNDO
Después de veinte años, Valladolid se despide, de forma oficial, del soterramiento ferroviario. Los miembros de la sociedad Valladolid Alta Velocidad (VAV), reunidos ayer en Junta General Extraordinaria, dieron luz verde al proyecto de integración en superficie –que incluye la construcción de pasarelas, pasos a nivel e infraestructuras similares con un coste de 354 millones de euros y un plazo de ejecución aproximado de diez años– y desecharon la opción de enterrar las vías, el propósito original con el que nació la sociedad en 2002. Además, adoptaron un acuerdo de viabilidad por el que el ministerio de Fomento abonará los 404 millones de euros que VAV debe a un consorcio bancario.
De este modo, la sociedad opta por la integración en superficie, una fórmula con un coste de 354 millones de euros de los que al Ayuntamiento, el socio determinante en la elección del camino a seguir, le corresponde desembolsar un total de 72,5 millones, una tercera parte de lo que le tocaría abonar en caso de que soterrase parcialmente. Los pagos se realizarán anualmente desde este ejercicio hasta 2024, y se recuperarán a partir de ese año, hasta 2033, con la venta de los terrenos que se liberarán con el traslado de los talleres y de la estación de autobuses, un montante final de casi 800 millones de euros de los que el Consistorio recibirá 73 millones –la mayor parte de este ingreso se lo llevará Fomento como compensación por adelantar el pago de la deuda con los bancos–.
Con esta medida, Alta Velocidad –que, hace sólo un mes, se dirigía hacia un concurso de acreedores– se mantiene con la misma forma pero con distinto fondo. Y es que, al haber optado el Ayuntamiento de Valladolid por la integración en superficie, se abre ahora un plazo de entre tres y cuatro semanas para que un grupo de trabajo formado por técnicos de las distintas instituciones que integran la sociedad –el Consistorio, la Junta de Castilla y León y el ministerio de Fomento a través de Renfe y Adif– defina las actuaciones concretas que se llevarán a cabo y modifique el convenio actual. El nuevo documento, que se formalizará el 6 de abril en la siguiente reunión de VAV, no contemplará cambios en la participación de cada socio, según indicó a este diario el concejal de Hacienda, Antonio Gato.
Respecto al proyecto que se llevará a cabo, el alcalde de Valladolid, Óscar Puente, remarcó que es «posible y realista» y que «va a gustar», si bien prefirió medir sus palabras y no adelantar detalles, ya que, a su juicio, en las últimas semanas se ha producido una «sobreinformación» causada por la «narración en tiempo real» de los acontecimientos, como respuesta al «oscurantismo» de las dos últimas décadas, pero señaló que en este momento «no es bueno generar expectativas» sobre algo que no está claro que se vayan a cumplir. El regidor avanzó que será «riguroso» con esta decisión y no se desvelarán las decisiones del grupo de trabajo hasta el encuentro de abril, cuando también se conocerá el calendario de actuaciones.
Lo que sí se conoce ya es que habrá una profunda remodelación del túnel de Labradores, otro paso en el apeadero de la Universidad y otro junto a la estación de trenes para unir Recoletos y el Campo Grande con Delicias. Además, Adif acometerá con fondos propios la ampliación de la actual estación de trenes, lo que conllevará el traslado a la zona de Campo Grande de la terminal de autobuses para conformar un centro de transporte intermodal.
Por su parte, el presidente de Adif, Juan Bravo, aseguró que se destinarán los recursos necesarios para llevar a cabo en Valladolid una integración en superficie, con pasos y subterráneos y pasarelas, para lograr una solución y permeabilidad «óptima» y «plena». Además, aseguró que el Ayuntamiento tendrá la «última palabra» en esta actuación debido a su impacto en la ciudad, informa Ical.
Por ello, ofreció al Ayuntamiento y la Junta la colaboración de Adif y Renfe por su «saber hacer» para determinar los detalles del proyecto, con el objetivo de «aterrizar» sobre el papel el presupuesto de cada obra y fijar los calendarios de ejecución y aportación de fondos. Así, aseguró que queda «mucho trabajo por delante» para que «el tren en Valladolid no sea un problema sino la solución». Bravo aseguró que esta actuación incluye terminar la construcción de la variante de mercancías para evitar que estos trenes atraviesen la ciudad, si bien los trabajos concluirán después de que a finales de año se abran los nuevos talleres.