Valladolid sigue fiel al Arma de Infantería
El Palacio Real le rindió homenaje en el día de la Inmaculada, su patrona / El coronel de la AALOG destaca la abnegación del infantero

El coronel jefe de la Aalog 61, el infantero Antonio Bernal (dcha.) se dirige en su discurso al general de la Suige, Manuel Gorjón.-J.M.LOSTAU
Aunque es una Arma con mínima presencia en unidades en Valladolid tras la disolución en 1987 del Regimiento de Infantería San Quintín nº 32, la Infantería está muy presente en el estamento castrense de la ciudad –dominado por caballeros y artilleros– a tenor del sentido homenaje que más de 200 militares y civiles tributaron ayer en el Palacio Real a este Arma, el día de su patrona, la Inmaculada Concepción.
Y el mejor exponente fue el canto colectivo del himno ‘Ardor guerrero’ que a más de uno le puso los pelos de punta en el Salón del Trono. El presidente del acto, el general Manuel Gorjón, jefe de la Cuarta Subinspección General del Ejército y comandante Militar de Valladolid y Palencia, lo confesó al término del acto: «Cantar este himno siempre me emociona», reveló.
No menos impactado, el vicepresidente de las Cortes de Castilla y León, Ramiro Ruiz Medrano, explicó por qué se sabía al dedillo el himno del maestro Fernando Díaz Giles. «Es que soy infantero», reveló, al lado de un Pablo Trillo que también clavó todas las estrofas.
El acto de homenaje a Infantería fue sencillo pero muy emotivo y congregó a autoridades como el alcalde de Valladolid, Óscar Puente y su mujer, Laura Soria, así como a l subdelegado del Gobierno, Luis Gómez Iglesias, acompañado de altos mandos provinciales del Cuerpo Nacional de Policía.
Tras una solemne misa en la Capilla, el Salón del Trono fue el escenario de los discursos y de la explicación del por qué la Inmaculada extiende su patronazgo desde 1892 a la Infantería española, al que luego se agregaron los Cuerpos Jurídico Militar, Intervención Militar y Capellanes Castrenses.
«Su amparo y auxilio está presente en las misiones españolas en Afganistán o en Irak, en cuyas capillas nunca falta una imagen de la Inmaculada», destacó el coronel jefe de la Aalog 61, Antonio Bernal, el infantero encargado de glosar la esencia del espíritu infantero. Bernal, insistió en que la tecnología y el armamento han cambiado con el paso del tiempo, pero sigue igual el origen de todo: «la lucha ancestral del bien contra el mal, con la figura del infante en medio del caos».
Si no hay festividad de Santiago sin mención a la batalla de Clavijo, en la efeméride infantera no faltó el recordatorio al ‘Milagro de Empel’, ocurrido los días 7 y 8 de diciembre de 1585 durante la Guerra de los Ochenta Años, en la que un Tercio del ejército español, comandado por Francisco Arias de Bobadilla, se enfrentó y derrotó en condiciones muy adversas a una flota de diez navíos de los rebeldes de los Estados Generales de los Países Bajos, gracias a la Inmaculada.