Vende un vídeo porno y pone una denuncia falsa para su retirada
Una joven de Zaratán, asustada por la repercusión, dijo que lo habían subido a internet sin su permiso
Se arrepintió, pero era demasiado tarde y acabó incurriendo en una presunta simulación de delito. La Guardia Civil investiga a una joven de 20 años de Zaratán que vendió dos vídeos de alto contenido sexual con ella como protagonista, por los que cobró tras firmar su consentimiento, aunque luego, al pensarlo dos veces, buscó su retirada de una página web.
La única vía que le quedaba era denunciar que los habían subido sin su consentimiento, pero la Benemérita comprobó que todos los pasos estaban en regla y la investigación se volvió contra esta joven sin antecedentes.
El Código Penal recoge una pena de prisión (de seis meses a dos años) y multa (de doce a veinticuatro meses), si se imputase un delito grave, o sólo multa (de tres a 24 meses) cuando se imputara un delito menos grave o una falta.
Los hechos sucedieron hace pocos días, los mismos que han tardado los agentes en desmontar la falsa historia de la denunciante. El servidor en cuestión al que vendió los vídeos en los que aparecía practicando sexo, es de Canadá. Yla primera gestión del instituto armado fue comunicar a esta distribuidora que había una denuncia.
«Se defendieron mostrando documentos muy contundentes que avalaban que todo había sido realizado de acuerdo con la joven de Zaratán. Nos mostraron el documento de pago de lo que cobró y la firma en la que daba su consentimiento a la comercialización», revelaron fuentes del caso.
Así, que la zaratanera fue llamada de nuevo a declarar ante la obviedad de los indicios y pruebas obtenidas, y en esta ocasión confesó haber realizado una denuncia falsa, así como haber autorizado y consentido la acción de subir dos vídeos de carácter íntimo y personal. No es el primer caso de denuncia falsa de una mujer. La Guardia Civil imputó hace dos años un delito similar a una tordesillana tras denunciar que había sido raptada con fines sexuales, todo ello para enmascarar una noche de juerga.