FOMENTO
La A-11 circula a paso lento
La aprobación del trazado entre Tudela y Quintanilla de Arriba hace inviable que las obras puedan iniciarse antes de final de año, tal y como se comprometió en su día Ana Pastor

La entonces ministra de Fomento, Ana Pastor, en la primavera pasada cuando visitó los nuevos talleres de Renfe en Valladolid.-J.M.LOSTAU
La construcción de la Autovía del Duero (A-11) está aún lejos de llegar a su recta final en la provincia de Valladolid. Ni siquiera al inicio de esas obras que no hace tanto anunciaba la por entonces ministra de Fomento y hoy presidenta del Congreso de los Diputados, Ana Pastor.
Casi dos décadas después, la ansiada autovía, una de las que la Junta considera prioritarias para Castilla y León con la Valladolid-León (A-60), circula a ritmo lento. Justo el que le impone el Ministerio de Fomento, que ahora preside en funciones el también ministro de Justicia, Rafael Catalá, que anuncia a bombo y platillo la aprobación del trazado definitivo para unir Tudela de Duero y Quintanilla de Arriba. Una obra que, cuando se licite, primero, y se adjudique, después, para lo que aún habrá que esperar contará con un presupuesto 229,6 millones de euros (incluido el IVA).
Unas obras que, con este primer paso al que deberán seguir primero la licitación y, posteriormente, la adjudicación, hace ya inviable quepuedan iniciarse antes de que finalice el presente año, tal y como comprometió en su día Ana Pastor.
En una visita de la ex ministra a Castilla y León la pasada primavera anunció que el proyecto arrancaría antes de finalizar 2016, pero el tiempo apremia y parece complicado que el Gobierno pueda sacarlo a licitación en el plazo anunciado, pues ayer se publicó el trazado en el Boletín Oficial del Estado y aún quedan trámites administrativos por superar.
De hecho, comienza ahora un periodo de exposición pública de 20 días para formular alegaciones o rectificar posibles errores, paso previo a la licitación y posterior adjudicación definitiva del contrato.
Una ‘losa’ más en el listado de promesas inclumplidas sobre los plazos de este corredor calificado insistentemente como prioritario, tanto por el Gobierno autonómico como por el central, pero que, casi veinte años después del primer estudio informativo, sigue sin completarse.
La polémica sobre su trazado, pues bodegas históricas y emblemáticas de la Ribera del Duero rechazaron el desdoblamiento de la N-122, y la disminución de inversiones en los años de crisis se han convertido en los principales escollos para conectar por vía rápida Soria y Valladolid.
Aprobado en 2009 el trazado definitivo por la denominada ‘variante norte’, el anteproyecto se rubricó en junio de 2014 y es ahor, más de dos años después, cuando se resuelve de forma definitiva la construcción de 35 kilómetros de autovía atravesando los términos municipales de Tudela, Villabáñez, Villavaquerín de Cerrato, Olivares de Duero, Valbuena de Duero y Quintanilla de Arriba.
Para ello, la Dirección General de Carreteras anuncia en el documento publicado ayer un total de 528 expedientes de expropiaciones en las seis localidades afectadas por el trazado, para liberar el terreno necesario para construir esta variante que se ha dividido en dos subtramos.
El primero, valorado en 102,5 millones de euros, comprende los 14,5 kilómetros que s eparan Tudela de Olviares de Duero, y el segundo, cifrado en 127 millones, incluye 14,5 kilómetros entre Olivares y Quintanilla de Arriba. En total, 35 kilómetros para facilitar la conexión entre Valladolid y Soria.