EDUCACIÓN / UNIVERSIDAD
Rey destaca el impulso de la UEMC a la empleabilidad de sus alumnos
El consejero de Educación pone las universidades privadas como ejemplo de inserción laboral

El consejero de Educación, Fernando Rey, y la rectora de la UEMC, Imelda Rodríguez.-J.M. LOSTAU
Incrementar la personalización de los estudiantes y fomentar su inserción en el mercado laboral. Dos aspectos claros que el consejero de Educación, Fernando Rey, marcó ayer, durante la inauguración del curso académico de la Universidad Europea Miguel de Cervantes (UEMC), como los objetivos a los que las universidades públicas deberían dedicar más esfuerzos. «Tenemos que aprender de las buenas prácticas de los centros privados y aplicarlos en los públicos», aseguró Rey, quien destacó el impulso que, a su juicio, da la UEMC a la empleabilidad de sus alumnos.
El consejero aludió, a su vez, al crecimiento que, a partir de este curso, experimentarán las universidades privadas tras el acuerdo suscrito el pasado julio referente al mapa de titulaciones y que permite a este tipo de centros incrementar sus ofertas académicas con el añadido de nuevos grados y posgrados. «En los últimos años, estos centros no habían crecido a un ritmo ordinario, se encontraban un poco ralentizadas», indicó Rey en referencia a las cinco universidades privadas con las que cuenta Castilla y León y que acumulan el 15% de los estudios de grado. Según aclaró el consejero, con las posibilidades que surgieron tras el acuerdo suscrito en julio, «los cinco centros crecerán estratégicamente según programen sus análisis para estos años».
Rey también se refirió a la reciente sentencia dictada por el Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) que iguala las indemnizaciones de indefinidos e interinos en caso de despido. El consejero explicó que la decisión afecta a profesionales del sector sanitario y no educativo, por lo que su departamento estudia si el fallo del TJUE crea jurisprudencia que pueda acarrear consecuencias e impacto legal a los docentes. Rey lamentó, a su vez, que, a causa de la crisis económica, el sector educativo cuente con un número muy elevado de interinos, «muchos más de los que nos gustaría, pero es la consecuencia de no poder renovar al profesorado».