SUCESOS
Muere un peatón atropellado por un taxi en un paso de Panaderos
Los testigos afirman que la víctima, de 71 años y con problemas de visión, cruzó el paso de cebra en rojo y casi se abalanzó sobre el coche
Un peatón de 71 años cuya identidad responde a las iniciales E.G.S., falleció ayer tras ser atropellado por un taxi en el paso de peatones del cruce de Nicolás Salmerón con la calle Panaderos, siniestro que obligó a cortar al tráfico la calle Panaderos durante más de una hora.
Las lesiones en la cabeza causadas por el atropello fueron de suma gravedad, hasta tal punto de que el varón no respondió a las maniobras de reanimación que le practicaron durante varios minutos y falleció poco después, según informaron testigos del suceso y fuentes de la Policía Municipal y del Servicio de Emergencias 112,
El suceso se produjo a las 10.15 horas, a la altura del número 42 de la calle Panaderos, en un paso de cebra regulado por semáforos, cuando la víctima salía de comprar pan y se dirigía a un café. El taxi, un Toyota Auris, circulaba por la calle Panaderos, cruzó Nicolás Salmerón y, siguiendo hacia la calle Estación, atropelló al varón en el paso de cebra. Fuentes de la Agrupación Radio Taxi, muy impactadas por la desgraciada noticia, indicaron que el paso estaba cerrado a peatones en ese momento.
Extremo que confirmaron fuentes de la Policía Municipal. «Los testigos han coincidido en que prácticamente se abalanzó el peatón contra el coche. El taxi, de hecho, circulaba a una velocidad muy baja y no hay ni huellas de frenada. Se trataba de una persona con problemas de visión, porque así nos lo han revelado los familiares», explicaron las fuentes del Cuerpo.
Una segunda mala fortuna se produjo con el golpe que se dio la víctima en la cabeza tras el atropello. Fue contra un borde duro entre la parte baja del cristal y la chapa. «Cuando un atropellado se golpea contra la luna, el impacto en la cabeza no es tan fuerte, pero sí es contra una pieza dura, como es el caso, la lesiones son muy graves», indicaron las fuentes.
Poco después del accidente se personaron agentes de la Policía Municipal y efectivos sanitarios de Sacyl, que desplazaron una UVIMóvil y que practicaron durante más de 20 minutos masajes de renimación al accidentado sin éxito, una maniobras en las que se turnaron los sanitarios y los policías.
Tras certificar los médicos su muerte, llegó al lugar del suceso una comisión del Juzgado de Instrucción 3, en funciones de guardia, y servicios funerarios que trasladaron el cuerpo al Instituto Forense para la realización de la autopsia después de que el juez ordenara el levantamiento del cadáver.
El conductor del taxi fue sometido a las pruebas de alcoholemia con un resultado negativo, ya que arrojo cero en la tasa. Como consecuencia del accidente, la calle Panaderos permaneció cortada al tráfico durante más de una hora.