Diario de Valladolid

ENTREVISTA A VÍCTOR CARAMANZANA, PRESIDENTE DE LA CÁMARA DE VALLADOLID

«El aeropuerto de Valladolid tiene que potenciarse con más vuelos»

Considera que la institución que preside es un referente para las organizaciones y las empresas y confía en mejorar los servicios

-Pablo Requejo

-Pablo Requejo

Publicado por
J. Luis F. del Corral

Creado:

Actualizado:

En cinco meses que lleva al frente de la Cámara de Comercio ha cambiado la principal incertidumbre de esta institución que agrupa a empresarios de distinto tamaño. El vallisoletano Víctor Caramanzana (Medina de Rioseco. 1965) ha logrado renegociar con la Junta el crédito que ahogaba a la entidad tras varios meses de conversaciones. Pagará a la ADE la deuda por la inversión de la Escuela Internacional de Cocina en 42 años, 27 más de lo previsto. Las incertidumbres no han desaparecido, pero esta corporación de derecho público que factura 4,3 millones al año hoy se ve hoy con una estabilidad mayor.

Pregunta.- ¿Qué hace la Cámara por el empleo en la provincia?

Respuesta.- La Cámara es uno de los motores del empleo de la provincia. Y los números nos avalan ya que a través del Plan Nacional de Garantía Juvenil en el que teníamos un objetivo de jóvenes menores de 30 años atendidos de 646 hemos atendido e inscrito en su programa a más de 2.000. De ellos, con 400 se han hecho labores de orientación, se han formado a 360 y se han insertado ya laboralmente a 152, el 82% del objetivo de 184 marcado para ser cumplido a 31 de diciembre de 2018. Además cada año insertamos a un 70% de los alumnos que cursan alguno de los másteres o cursos de postgrado de nuestra Escuela de Negocios.

P.- ¿Apuesta usted porque el empleo esté bien remunerado?

R.- Sí.

P.- Pero las empresas han ido bajando los salarios.

R.- Las empresas pagan bien a los empleados. El empresario no debe escatimar dinero al trabajador porque el trabajador genera recursos para hacer crecer la economía. Llevamos 25 años con la escuela de Negocios para que el talento se quede en la provincia. Estamos viendo que el trabajador mejor preparado se empieza a quedar, eso genera mejores empresas.

P.- La Cámara presentó media centenar de propuestas para impulsar la provincia: menos presión fiscal, simplificar la burocracia administrativa, mejor aprovechamiento del AVE, desdoblamiento de la N-601, el Corredor del Duero, más apuesta por el aeropuerto… ¿Siente que las instituciones atienden el mensaje de la Cámara o han perdido ustedes autoridad?

R. - No. La Cámara es un referente para las instituciones, para las empresas y hay una opinión cualificada de ella. Era difícil abordar en ese momento lo que se pidió.

P.- ¿Qué opina del estado del Corredor del Duero?

R.- Debe abordarse cuanto antes, no es lógico que estemos sin esa infraestructura.

P.- ¿Y el estado del aeropuerto?

R.- Se debe potenciar. Valladolid es una provincia muy industrializada, con muchísimo turismo y una masa crítica de población importante que le hace merecedora de más vuelos, no solo por la población provincial, sino por la autonómica y la zona norte.

P.- ¿Debe haber sólo uno en Castilla y León?

R.- No somos quién para decir esto, para eso está Aena. Tenemos empresas como Renault, con un potencial muy importante.

P.- ¿Es una debilidad o una fortaleza que la automoción cope el grueso industrial?

R.- Es una auténtica fortaleza. De la automoción se sirven también las empresas de servicios y las auxiliares. Lo están haciendo bien, de la automoción pueden aprender en las agroalimentarias.

P.- ¿Defiende la Cámara el Parque Agroalimentario?

R.- Deben potenciarse las empresas de este sector. Necesitamos que sean cada vez más fuertes, salgan fuera y sean más competitivas e innovadoras. Es razonable pensar que estarán más cómodas si hay un parque específico para ellas.

P.- ¿Es usted partidario de la ampliación de Vallsur?

R.- (Silencio) Estamos con la opinión de quienes son referentes en esto. Solemos consultar a los comerciantes. La Cámara defiende la libertad de empresa.

P.- No me ha contestado, hay división de opiniones al respecto.

R.- Defenderemos siempre la libertad de empresa. Cualquier empresa que cumpla la legalidad debe poder establecerse.

P.- El lector no se va a enterar de si usted defiende esa licencia o no. ¿Se siente hipotecado porque en el pleno de la cámara hay grandes y pequeñas empresas?

R.- No nos pronunciamos todavía sobre esto, está pendiente de la decisión administrativa.

P.- ¿Es viable la Cámara o se han planteado en algún momento su disolución como ha ocurrido en otras zonas de España tras la eliminación de la cuota obligatoria?

R.- Las cámaras nos hemos tenido que reinventar tras la desaparición de la cuota. Hemos pasado una etapa difícil. La Cámara de Valladolid no sólo ha hecho los deberes, sino que los ha hecho bien. Si no existiera, se debería crear. Estamos pasando el bache. El año pasado hemos dado un ebitda positivo muy importante.

P.- ¿Cómo definiría el estado financiero de la Cámara?

R.- Cuando entramos en abril lo primero que hicimos fue hacer un estudio económico, luego un plan de viabilidad. Lo presentamos al pleno y a la Junta. Fue aprobado por todos ellos. Ahí buscamos la refinanciación, como cualquier otra empresa, para cumplir el plan de viabilidad y el plan estratégico. Estamos en esa fase, tenemos distintos proveedores financieros y en los próximos días firmaremos para tener la solvencia y las garantías necesarias para afrontar los programas previstos. Nosotros gestionamos fondos europeos, pero nosotros tenemos que adelantar el dinero y a nosotros nos llega hasta dieciocho meses después. Eso unido a toda la reconversión de la Cámara desde 2012 nos ha creado importantes problemas de tesorería.

P.- ¿A cuánto asciende la deuda de la Cámara?

R.- En este momento la Cámara no tiene deuda. Tenemos dos viveros y la Escuela de Cocina. La Escuela de Cocina se crea cuando tenemos el recurso cameral. Cuando este desaparece se nos crea un problema que hace que toda la deuda pase a corto plazo. Esta deuda la teníamos con la ADE. Hemos estado renegociando la financiación del edificio durante mucho tiempo pero ya está firmado. En este momento estamos al corriente de pagos. Hemos acordado que la deuda se pase de 15 a 42 años, momento en el que la Escuela de Cocina pasará a ser del propietario del terreno, que es el Ayuntamiento de Valladolid.

P.- ¿Cuáles son el resto de condiciones del acuerdo con la ADE?

R.- En concreto, no podíamos pagar las cuotas y se habían pasado tres años, ahora lo pagaremos en 42.

P.- ¿Cuándo llegaron a ese acuerdo?

R.- A principios de junio. Tengo que destacar que la consejera de Economía y Hacienda, Pilar del Olmo, ha apostado muy claramente pro la Cámara de Valladolid. Nos ha ayudado de forma fehaciente para sacarlo adelante. Ahora estamos al día en los pagos de la Escuela de Cocina.

P.- Pero, además, tenían un déficit y estaban negociando un crédito de 1,2 millones.

R.- Hemos visto las necesidades de tesorería para todos los programas europeos y para cumplir con los proveedores, porque nuestra idea es pagarlos en un máximo de 30 días, y es lo que se ha planteado a las entidades financieras.

P.- ¿Y a cuanto asciende?

R.- Alrededor de 600.000 euros.

P.- ¿Por qué la Cámara no publica su presupuesto...?

R.- Están publicados.

P.- ¿En la página web? Hay Cámaras como la de España que publican los presupuestos y sus cuentas anuales.

R.- Tomo nota, no tenemos inconveniente en hacerlo. Nuestras cuentas están auditadas por una empresa externa y las audita la Junta. Publicaremos las cuentas en la página web.

P.- Ustedes siempre han defendido como un acierto la Escuela Internacional de Cocina, pero les cuesta trabajo rentabilizar ese esfuerzo y se han planteado un impulso. En qué sentido.

R.- Es un recurso importantísimo para Castilla y León. El turismo va a ir a más. Necesitamos tener profesionales en todas las escalas. Estamos rematando un plan. La Cámara va a funcionar de forma más transversal. Vamos a potenciar más la parte internacional de la Escuela de Cocina, que haya una interactuación con la Cámara. La escuela se conoce más en otros sitios que en Valladolid. Le vamos a dar más visibilidad. Vamos a potenciar la parte de negocio privado y público. Dentro de ese plan hay personas que estarán y otras a lo mejor no pueden estar.

P.- ¿Se acabaron los recortes de plantilla en la Cámara?

R.- La Cámara de Valladolid está creciendo. Facturó el año pasado cerca de 4,3 millones frente a los 2 millones de 2011. Cada empleado da un valor añadido a la institución y a los empresarios.

P.- La Cámara mantiene una deuda con el Consejo regional que su antecesor empezó a regularizar.

R.- Sí, eso me lo encontré yo hecho. La financiación de la deuda se ha renegociado para pagarla año a año en siete años. Todas las deudas contraídas están al día.

P.- Al día cuando terminen de pagarlas.

P.- Sí, porque hemos acordado y firmado pagarlo en siete años.

P.- ¿Falta química o colaboración con el Consejo regional? Son ustedes la Cámara con mayor facturación (4,3 millones en 2015) y no parecen contar mucho en ese órgano.

R.- Llevo cinco meses y hemos tenido poco encaje con la regional, pero sí estamos a favor del Consejo regional. Las cámaras tienen que funcionar en red para su supervivencia y vamos a apostar por ello.

P.- Usted preside la Feria de Valladolid y parece que este acontecimiento que coincide con las fiestas no termina de despegar. Renovarse o morir.

R.- La Feria ha tenido dos problemas sobrevenidos. Uno fue la creación de la Feria de Día, que minoró el contenido gastronómico, y otro la feria de Salamanca que se celebra en las mismas fechas. También aquí nos hemos reinventado. El año pasado pasaron por la feria 285.000 personas. Es una cifra muy importante comparativamente con otras como las de Gijón y Zaragoza que coinciden con las fiestas. Hemos incorporado novedades y cumple el objetivo de dar más recursos a las fiestas de Valladolid. Es una feria generalista. El Consorcio de la feria estamos contentos con ella.

P.- Dígame que dos objetivos le gustaría haber cumplido cuando deje el cargo.

R.- La estabilidad económica, que ya la hemos conseguido. La Cámara es un referente, pero me gustaría que el valor que le demos a las empresas de Valladolid fuera mejor que el de ahora.

tracking