Amoedo admite por cuarta vez una queja del PP contra Puente
El Grupo Popular denuncia la «falta de información» relativa a los comedores escolares
El presidente del Grupo Popular, Martínez Bermejo, en una foto de archivo.-J. M. LOSTAU
El Procurador del Común, Javier Amoedo, ha admitido por cuarta vez una queja remitida por el Partido Popular relacionada con «la falta de información» del alcalde de la ciudad, Óscar Puente, y su equipo. Esta última, relativa a los comedores escolares durante el verano de 2015, según informan fuentes del Grupo Municipal Popular en un comunicado.
Esta denuncia es la cuarta queja que obtiene la admisión del Procurador del Común en solicitud del Partido Popular en el Ayuntamiento, tras las relativas al soterramiento, la fiesta de la moto y la posesión y uso de los teléfonos móviles.
Los populares informaron de que la demanda responde al «retraso y la carencia de información no facilitada por el gobierno municipal», relativa a los comedores escolares en verano de 2015 y solicitada por el Grupo Municipal Popular «reiteradas veces».
El Partido Popular pidió a Óscar Puente, quien en estos momentos se encuentra de vacaciones, que «aproveche el tiempo para repensar y corregir su política de transparencia», y que una vez terminado el verano, «realice los cambios oportunos tanto en la estructura como en los componentes de su gobierno».
Cambios, aseguran los populares, «que garanticen el derecho legal de la oposición democrática a recibir la información que precisen para el ejercicio de sus funciones».
Ya son cuatro las reclamaciones admitidas por Javier Amoedo denunciadas por los populares en lo que va de legislatura.
La primera denuncia admitida estaba relacionada con el soterramiento. El Grupo Popular denunció la falta de entrega de Óscar Puente de la información asociada a la renovación del contrato del préstamo del proyecto y sus respectivos informes.
En esa ocasión, los populares lamentaron que el alcalde y los suyos demostraran «falta de sensibilidad democrática» al carecer de transparencia en las labores de gobierno.
En el caso de la fiesta de la moto, los populares desvelaron que el precio de el evento costaba mucho más que lo que reflejaban las cuentas difundidas por el Ayuntamiento de Valladolid, nada más y nada menos que 400.000 euros.
El primer edil, en nombre del PSOE, replicó que la suma que hizo el PP de los costes fue «demagógica», al no incluir las obras de adecuación de la parcela de la antigua Hípica.
Según el alcalde de Valladolid, el gasto real fue de 225.000 euros, algo que consideró como una «inversión rentable», además de acusar al PP de «falsear los datos» en su provecho.