CAMBIO EN LA GESTIÓN DE LA RED
El Ayuntamiento opta por una empresa pública para subir el agua un tercio menos
Justifica la elección de este modelo porque permitirá invertir en la red 178 millones en 15 años aumentando la factura un 12%, frente al incremento del 34% que exigiría la privatización actual

Óscar Puente y María Sánchez, ayer, en la explicación del nuevo modelo de gestión del agua-EL MUNDO
La remunicipalización de la gestión del agua era un compromiso político incluido tanto en el programa electoral del PSOE como de Valladolid Toma la Palabra. Y ayer ambos socios de Gobierno defendieron la fórmula elegida para retomar ese control –la creación de una nueva sociedad municipal– por ser la menos costosa a largo plazo de las cuatro opciones posibles. Según sus datos, este modelo es el que permitirá mayor contención en la factura del agua, con una subida neta del 12% en los próximos 15 años, un tercio del incremento estimado si se continuara con el actual modelo de concesión a una empresa privada (sería del 33,9%).
El aumento previsto es también menor que el calculado para una gestión mixta, es decir, con la creación de una sociedad participada mayoritariamente por el Ayuntamiento pero con apoyo privado, que era la otra fórmula que se barajaba con fuerza. En este caso, la subuda ascendería al 27,82% en los próximos tres lustros.
La gestión a través de una empresa con capital cien por cien municipal resulta, incluso, más económica que si el propio Ayuntamiento asumiera el servicio directamente, que conllevaría una subida del 13,2% en esa década y media.
Con estos datos, contenidos en los informes elaborados por «técnicos» del Ayuntamiento, tanto el alcalde, Óscar Puente, como la concejala de Medio Ambiente y Sostenibilidad, María Sánchez, defendieron en rueda de prensa la alternativa escogida para ‘rescatar’ los servicios de abastecimiento, depuración y saneamiento. «Es la mejor opción de todas las posibles», valoró Puente al matizar que «no es una decisión cortoplacista» sino «tomada para nuestros hijos».
Sánchez, por su parte, se felicitó porque este modelo es el más viable, garantizará el mantenimiento de las infraestructuras y un mayor control en la gestión de un servicio público «esencial para todos».
La repercusión en la factura se ha calculado, en los cuatro escenarios posibles, asumiendo la necesidad de invertir «sin endeudarse» 178 millones de euros en los próximos quince años para renovar una red que, tal y como reflejó otro informe municipal encargado en el mes de abril, presenta «un deterioro importante».
«Permitirá superar mejor el déficit de inversión acumulado en los últimos 20 años», defendió la edil de Medio Ambiente, en alusión a estas casi dos décadas en las que el servicio lleva en manos de la empresa Aguas de Valladolid. «No se ha reinvertido en el mantenimiento de las redes», apostilló, cifrando ese déficit en 96,7 millones de euros. «Un modelo sin inversión en mantenimiento», agregó Sánchez, que, sin embargo, en los últimos 15 años ha registrado una subida en la factura del 36%, un porcentaje mayor que en las cuatro proyecciones analizadas ahora por el equipo de Gobierno.
La propuesta del Gobierno será elevada al pleno municipal para su debate y saldrá adelante con toda probabilidad ya que la formación SíSe Puede también respalda la recuperación de la gestión del agua.
Para el mes de septiembre, la previsión es tener ya elaborados los estatudos de la futura sociedad municipal, un reglamento y un sistema de tarifas, precisó la concejala de Medio Ambiente.
Al respecto, la edil indicó que la nueva sociedad «estudiará»la situación económica de las familias, que «pagarán en función de sus necesidades». Además, para definir los precios se tendrá en cuenta el consumo per capita, en lugar de por hogar, como hasta ahora. Eso supondrá que se ‘penalizará el sobreconsumo’, tal y como consta en el programa de Valladolid Toma la Palabra, que prometió «un nuevo sistema tarifario basado en criterios de equidad social y medioambiental».
«El servicio público del agua no puede ser un negocio para nadie», consideró la concejala de Medio Ambiente al incidir en que ahora se destinarán a renovar la red «todos los beneficios» generados de la gestión del agua. Si hasta ahora esos resultados netos oscilaban entre ocho y nueve millones de euros al año, el beneficio anual deberá ser mayor a partir del próximo año, ya que se necesitarán casi 12 millones de euros por ejercicio para garantizar esos 178 millones de aquí a 2032.
La pretensión es atar todos los cabos en los próximos meses, de modo que la nueva sociedad esté lista para asumir la gestión del agua el próximo año, que es cuando vence la adjudicación a Aguas de Valladolid, concesionaria desde 1997.
Para la puesta en marcha de la futura empresa municipal será necesario una inyección inicial de ocho millones de euros en 2017 (frente a las 9,1 necesarios si se optara por la fórmula mixta), precisó Sánchez. Una cantidad que, según el alcalde, podrá llegar por la vía de la financiación, gracias a la mayor manga ancha que la legislación permite para una sociedad pública frente a las limitaciones de endeudamiento para las administraciones locales.
Según el informe, enviado por el equipo de Gobierno a los medios de comunicación, la necesidad de fondos ascenderá a otros 840.000 euros en 2018, una cantidad que irá disminuyendo hasta 2022. A partir de 2023, la sociedad podrá sostenerse con los propios ingresos y generará unos beneficios que permitirán absorber la inversión con unas cuentas financieramente sostenibles.
En cuanto a la renovación de la red, María Sánchez puntualizó que se realizará «un inventario» con las medidas «más o menos urgentes». «Las necesidades son muchas», valoró al indicar que las actuaciones serán progresivas.