La delegada del Gobierno reconoce el “coraje” y la eficacia de los Tedax en la lucha contra el terrorismo
Las dos unidades de especialistas en la desactivación de explosivos desplegadas en Castilla y León suman 15.000 intervenciones
La delegada del Gobierno, María José Salgueiro, preside la celebración del XL Aniversario de creación de la Unidad Tedax-NRBQ de la Policía Nacional.-ICAL
La delegada del Gobierno en Castilla y León, María José Salgueiro, destacó hoy el “coraje” y la eficacia de los agentes Tedax-NRBQ, las unidades especialistas en desactivación de explosivos, en la lucha contra el terrorismo.
Salgueiro, que presidió en la comisaría de la Policía Nacional en el barrio vallisoletano de Parquesol un acto conmemorativo del XL aniversario de la creación de este cuerpo, resaltó la alta formación de un cuerpo de élite expuesto a un alto riesgo, para afirmar que se trata de “una pieza clave de la seguridad nacional”.
La delegada del Gobierno, que recordó que esta unidad se pone en marcha en 1975 para combatir “la presión del terrorismo”, explicó que en Castilla y León hay dos grupos desplegados con sede en Valladolid y León, que ya acumulan 15.000 intervenciones, además de participar en numerosas misiones internacionales como investigadores en caso de atentados o como formadores de agentes.
Al acto, además del jefe superior de Policía de Castilla y León, Manuel Javier Peña Echevarría, y de los principales mandos policiales de Valladolid, también asistió el jefe de la Unidad Central de los Tedax, el comisario Javier Navalmoral Sánchez, que aseguró que la “entrega y el sacrificio de los agentes” ha sido una constante desde la puesta en marcha del cuerpo, y aseguró que “el valor de los Tedax supera siempre el nivel de lo exigible”.
Además, y a preguntas de los periodistas, explicó que el nivel cuatro de alerta declarado por el Gobierno debido a la amenaza del terrorismo yihadista obliga a mejorar la eficacia, aunque reconoció que “nosotros nunca hemos dejado de estar en alerta”.
El acto también sirvió para rendir un homenaje a siete agentes de Castilla y León jubilados, así como la viuda de un agente muerto en acto de servicio.