El Consistorio prepara la declaración como BIC del Teatro Lope de Vega
La catalogación como Bien de Interés Cultural permitiría acceder a las ayudas de Patrimonio para la restauración
Edificio Lope de Vega en la calle María de Molina.-E. M.
Junto al cine Castilla, en el barrio de Girón, el Teatro Lope de Vega, en la calle María de Molina, es uno de los espacios culturales de la ciudad que está por recuperar. Cerrado en 2000, propiedad desde 2006 de Banco Ceiss -formado por la fusión de Caja Duero y Caja España- el Ayuntamiento tiene en el punto de mira la recuperación del que fue el primer teatro de Valladolid y estudia la posibilidad de solicitar la declaración como bien de interés cultural, BIC, para el edificio. Obra del arquitecto Jerónimo de la Gándara, el mismo que luego diseñó el Calderón, el Lope de Vega abrió sus puertas en 1861 y echó el cierre siglo y medio después.
Ya el pasado mes de febrero la concejala de Cultura, Ana Redondo, y el edil de Urbanismo, Manuel Saravia, se reunieron con los propietarios y con la Junta, en concreto con la directora general de Políticas Culturales, Mar Sancho, para acudir al rescate del inmueble y evitar su deterioro tras quince años cerrado.
De aquel encuentro salió el compromiso de las tres partes de buscar la fórmula para recuperar el edificio y mantenerlo en buen estado de conservación, el primer objetivo ahora. Conseguido esto, la idea es mantener su uso cultural, aunque esto se antoja todavía un poco lejano.
Pero la recuperación será cara y el propietario del inmueble, Banco Ceiss, dejó claro que sus posibilidades son limitadas. De hecho, en 2009 Caja Duero propuso un proyecto de reforma y obtuvo la licencia del Ayuntamiento para realizar las obras, pero el plan no salió adelante por lo elevado del presupuesto. La intervención prevista costaba siete millones de euros, aunque en su lugar se optó al final por realizar algunos arreglos en la cubierta y en la fachada. Tres años después, en 2012, la caída de cascotes a la calle llevó al Ayuntamiento a ordenar a Banco Ceiss la ejecución de las obras necesarias para asegurar la fachada del inmueble. Fue la última reparación que se realizó y desde entonces el Lope de Vega seguía a la espera de que alguien moviera ficha.
Con un nuevo equipo de gobierno en la alcaldía desde junio de 2015, en septiembre Saravia ya se reunió con Banco Ceiss en un primer encuentro para buscar una solución que permitiese conservar y darle un uso al viejo teatro.
Y la búsqueda de financiación es lo que mueve ahora al Ayuntamiento a explorar la vía de la declaración del Lope de Vega como bien de interés cultural, una catalogación que le pemitiría acceder a un selecto club y, lo que es más importante, aspirar a las ayudas de Patrimonio.
El concejal de Urbanismo, Manuel Saravia, matiza que la petición de declaración está en estudio y que, en todo caso, se hará siempre de acuerdo con los propietarios, con Banco Ceiss.
La maquinaria se ha puesto en marcha para reunir la documentación que avale la petición, el primer paso en un largo recorrido en el que la Junta de Castilla y León será la que tenga la última palabra.
«No depende sólo de nosotros (la petición de declaración)», afirma Saravia, que mantiene la cautela y recuerda que «no es fácil» lograr el ‘título’ de bien de interés cultural.
Aunque el Ayuntamiento tiene un interés especial por recuperar un edificio emblemático para la ciudad, no entra en sus planes la compra del teatro. Caja Duero compró el inmueble en 2000 por siete millones de euros en una subasta que salió a un precio de partida de 5,8 millones. La intervención proyectada en 2007 por Horacio Fernández del Castillo para la entidad, pero desechada luego por su elevado coste, ascendía a 7 millones.
Son cantidades que están fuera ahora de las posibilidades presupuestarias del Ayuntamiento y tampoco parece que Banco Ceiss tenga intención alguna de venderlo.
Lo que parece claro es que el edificio mantendrá su uso, esté en manos de quien esté. Así se recoge en el Plan Especial del Casco Histórico, que fue reformado en el año 2008 por la Comisión de Urbanismo del Ayuntamiento de Valladolid, para ratificar la condición de del edificio como inmueble cultural.