El alcalde de Valladolid plantea que Renfe pague la mayor parte de la deuda actual del soterramiento al contar con los nueves talleres
Óscar Puente aboga por redifinir la contribución de cada miembro de la Sociedad Alta Velocidad al precisar que “lo hecho hasta ahora no tiene una repercusión directa en la ciudad” y continúa la barrera del ferrocarril

-J. M. LOSTAU
El alcalde de Valladolid, Óscar Puente, planteó hoy que cada integrante de la Sociedad Alta Velocidad asuma su parte de la deuda del soterramiento del ferrocarril a medida que cuente con infraestructuras ya finalizadas en el marco de la operación. De este modo, consideró que “lo razonable” sería pagar el préstamo con la venta de suelo pero advirtió que si esa enajenación no llega en los plazos marcados Renfe deberá cubrir el límite de la deuda con los bancos al disponer en breve de los talleres de reparación y mantenimiento de los trenes, en el páramo de San Isidro.
La propuesta del Ayuntamiento de la capital, que ha comenzado a definirse entre los dos socios del equipo de Gobierno entre PSOE y Valladolid Toma la Palabra, es “no perjudicar a nadie” pero también “defender los intereses de la ciudad y del Consistorio”. Puente precisó, en declaraciones recogidas por la Agencia Ical, que la operación del soterramiento diseñada hasta ahora ponía en riesgo a la capital. “Nosotros no podemos asumir ahora el pago de una deuda y menos aún cuando lo hecho hasta ahora no tiene una repercusión directa en la ciudad porque aún está la barrera del ferrocarril”, apuntó el alcalde de Valladolid.
Unas palabras pronunciadas el día después de la celebración del consejo de administración de la Sociedad Valladolid Alta Velocidad que acordó renegociar con los bancos la deuda del soterramiento, con el protagonismo de la Junta de Castilla y León. Una deuda contraída con el sindicato bancario que asciende a 404 millones de euros y con un primer vencimiento de 125 millones para el próximo 31 de marzo.
El alcalde de la capital se mostró esperanzado en que Renfe acepte esa propuesta aunque sin olvidar que el Ayuntamiento no quiere perjudicar a la empresa pública. De ahí que apuntara como “lógico” que Renfe recupere el dinero pagado de su parte de la deuda a medida que obtenga ingresos por la venta de los antiguos talleres del Paseo Farnesio.
Todo este planteamiento forma parte del deseo del Consistorio de “redefinir” la contribución de los integrantes de la Sociedad Valladolid Alta Velocidad, que aún está pendiente de fijar los términos. Puente abogó por contar un nuevo convenio que sustituya al de 2002 y que incluya un plan de viabilidad de la sociedad para marcar, de forma clara, las fases de la operación del soterramiento, las formas de pago y la participación de cada socio.
Un convenio que, aseguró el alcalde, debe tener muy presente el soterramiento porque es un proyecto “irrenunciable” para la ciudad. Eso sí, se mostró partidario de abordar esa operación de manera “realista” que pasa, por ejemplo, por acortar el trazado, adoptar otras fórmulas y contar con nuevos plazos. “Hay voces de hablan de que la totalidad del trazado es irrenunciable pero hay que ser realista y saber hasta dónde podemos llegar y cómo podemos hacerlo”, sentenció.
Fue, entonces, cuando recordó que la sociedad ya adeuda 404 millones de euros y “abordar la operación del soterramiento, tal y como está concebida hoy” supondrían otros 600 millones. “Esto de no renunciar es muy bonito pero en la vida todos tenemos que renunciar a muchas cosas por nuestras propias posibilidades”, añadió.
Traslado "inmediato" de los talleres
Puente recordó que hoy mismo había reuniones técnicas entre la Sociedad Valladolid Alta Velocidad y Renfe para la puesta en marcha de los talleres de reparación y mantenimiento de los trenes, ubicado en el páramo de San Isidro. El alcalde citó algunos problemas “de intendencia” con suministradores y máquinas que deben comenzar a funcionar pero las compañías están en concurso de acreedores. Además, aún quedan pendientes de abonar unos 10,5 millones de euros a unas compañías, que supone el 5 por ciento de la inversión. Una cantidad que es clave para completar la recepción de los nuevos talleres de la compañía.
Más allá de esas dificultades, aseguró que existe la “voluntad clara” para proceder al traslado de los Talleres de Renfe de manera “inmediata”, aunque eludió dar plazos definitivos. Reiteró las “facilidades” que ha dado el Ayuntamiento para poner a disposición de Renfe la posesión de los talleres con “las fórmulas necesarias”.
Óscar Puente calificó el consejo de administración de la sociedad de ayer de “enormemente productivo”, lo que permite ser optimista y obliga a ponerse a trabajar porque “el tiempo juega en nuestra cuenta”. En ese sentido, habló del primer vencimiento de los 125 millones de euros, con el plazo del próximo 31 de marzo. “Es un tiempo muy muy escaso, sobre todo de cara a definir un nuevo convenio, pero vamos a trabajar para ver si es posible contar con ese marco en abril”, manifestó.
Valladolid
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