LA ESPUELA. ENTREVISTA AL PRESIDENTE DEL CLUB RUGBY EL SALVADOR
«Prefiero que mi hijo juegue en el VRAC y viva el rugby antes que al fútbol»
A Juan Carlos Martín, ‘Hansen’ para los amigos, se le podrían poner muchos motes (o eso dice él) pero sobre todo el de amante del rugby. Jugador de la quinta que consiguió el primer titulo para el club, compagina su cargo en el Banco Santander, por el que se pasa el día viajando al extranjero, con la presidencia chamiza desde hace cinco años. Tras pasar lo peor, ahora quiere disfrutar con el regreso de la dictadura chamiza, aunque de momento tenga que ver al eterno rival, el VRAC, ganándolo todo.

-José Carlos Castillo.
Pregunta.- Se ha puesto de moda eso de llamarse Hansen y ser presidente de un club deportivo. (Mike Hansen lo es del CBC Valladolid) ¿Está predestinado?
Respuesta.- Me imagino que tiene que ser un lío para el que no siga mucho los deportes. La verdad es que lo mío es solo un mote. El verdadero es el otro. Por cierto tengo muchos más motes pero no te los voy a decir.
P.- Les llamaban el grupo de los ‘Hansen’, inspirado en la película El castañazo. Un honor quedárselo en propiedad.
R.- Seguramente porque mis apellidos son más comunes, pero mis ‘hermanos’ Hansen siguen dando guerra con los de ‘la quinta del clarete’. En el fondo esto es como rememorar las tribus y los clanes.
P.- De pequeño quería ser astronauta. ¿Era por lo de estar en la luna?
R.- Pues no sé por qué sabes eso pero yo quería llegar mucho más lejos. Yo soy de la generación de Star Wars episodio IV, la primera parte y los cazas rebeldes me marcaron.
P.- Una final de Copa en el estadio José Zorrilla, ¿qué supondría?
R.- Un efecto llamada para mucha gente que tiene miedo a ir al rugby por desconocimiento. Normalmente se nos acusa de ser endogámico, que nos conocemos todos. Esto hace mucho tiempo que no es así. Pero espero que las nuevas generaciones, los menores de 20 años descubran este deporte y sus valores porque puede aportar mucho en sus vidas.
P.- Pienso en su lanzador a palos, Sam Katz. ¿Un pateador no pierde las referencias fuera de Pepe Rojo?
R.- Sam Katz es un jugador de máximo nivel acostumbrado a jugar bajo presión. Estoy seguro que en un estadio con más público y más presión no bajará su nivel ni perderá las referencias.
P.- Usted ya hace años vio un partido de rugby en un campo de fútbol, en este caso en el antiguo Zorrilla.
R.- Pues sí, recuerdo el antiguo Zorrilla lleno con la selección de la Cote Basque. También vi de pequeño ver a Gales jugando en Fuente de la Mora. Espero poder ver ahora en el nuevo Zorrilla a los dos equipos de Valladolid.
P.- ¿Qué tiene este deporte para que un bajito puede dar órdenes a un tío de 130 kilos de dos metros?
R.- Pues eso es una de las cosas que más nos diferencia y que menos se conocen. Aquí caben todos los tipos: Ectomorfos, mesomorfos, o sea delgados, gordos, altos y bajos. Siempre hay un puesto para ellos. Y ninguno es más importante que el otro. Ahora, es verdad que algunos bajitos tienen mala leche.
P.- Llegó en el peor momento a la presidencia y con una deuda tremenda. ¿Lo más fácil no hubiera sido echar la culpa a la herencia recibida?
R.- La culpa es relativa. Si un avión se estrella no es culpa solo del piloto. El de mantenimiento tiene que haber revisado las alas y el de suministros debe haberse asegurado de que se ha llenado de gasolina y el técnico debe asegurar que los indicadores de altitud y velocidad deben funcionar bien. Yo he hecho de todo en el club. Desde entrenador, jugador, directivo, padre, aficionado y las visiones desde cada sitio son muy diferentes. Por cierto, si en lugar de mirar hacia adelante, hubiésemos estado buscando culpables de todo, probablemente el club no seguiría existiendo.
P.- ¿Cuándo volverá la dictadura del Chami?
R.- Los resultados vendrán en breve. Ya están todos los mimbres. Pero repito, para todas las categorías. Un club con un gran equipo de División de Honor pero sin bases se convierte en un gigante de barro y un club con muchas bases pero sin un gran equipo senior desmotiva a los chavales para llegar lejos. Me gustaría que este año se consolidase el equipo B, y el C se convirtiese en un equipo unido y el equipo femenino ascendiera. Pero además se debe consolidar la primera academia del rugby nacional que hemos formado y que nuestra base de managers y entrenadores madure y demuestre ser la mejor de España.
P.- Una comprometida. ¿Qué le sentaría peor un hijo jugando en el VRAC o que fuera futbolisita?
R.- No me sentaría mal nada porque hay que probar de todo pero si tengo que elegir, prefiero que juegue y viva el rugby aunque sea en el VRAC. Aunque no te lo creas, tengo muchos amigos queseros.
P.- ¿Qué tipo de queso se come en su casa?
R.- Pues yo compro Entrepinares porque está en el Mercadona al lado de mi casa y porque apoya al rugby. Pero me gusta el Brie y cammenbert, ‘la cruz del pobre’ de mi pueblo y cualquier queso acompañado de vino tinto, a ser posible crianza o con algo de barrica
P.- ¿Trabajar en un banco ha servido para reducir la deuda del club?
R.- Creo que no ha tenido mucho que ver. La deuda del club se ha reducido con el trabajo y sacrificio de mucha gente y el apoyo de los patrocinadores.
P.- ¿Cómo lleva el ‘presi’ lo de ser uno de los principales acreedores?
R.- No es mi preocupación. Ya dijimos que los últimos en cobrar seríamos los acreedores internos. Me conformo de momento con que no me pidan más.
P.- Juega en el equipo de veteranos. ¿Un jugador de rugby nunca es un ex?
R.- Pues eso parece. Y sé que casi nadie lo entiende, sobre todo las madres y las personas mayores. Estáis locos, eso es peligroso, qué daño. Pero prefiero un lunes lleno de golpes a un lunes cansado por no hacer nada el fin de semana.
P.- Hace años nadie diría que bancos gigantes se fusionarían. ¿Y si algún día pasa eso con VRAC y El Salvador
R.- No creo que de momento sea bueno. Ahora mismo la rivalidad es fundamental para superarnos. Lo que no descarto es que algún día Valladolid tenga un equipo representativo único para jugar a un nivel superior. Pero las bases de los clubes deben seguir siendo diferentes, con sus costumbres, sus canticos y sus aficionados.
P.- ¿Qué le da más miedo las palabras Lehman Brothers o cuatriplete del VRAC?
R.- Lo de Lehman Brothers ya ha pasado. Lo de cuatriplete no va a pasar. A mí ya me pilló Lehman Brothers y he visto como el VRAC ha ganado supremacía estos años mientras yo era presidente del equipo rival. Esto es una fase que había que pasar y no ponerse nervioso. El Chami no ha dejado de ser un referente a todos los niveles y de momento es el club con más títulos, de lejos.
P.- Para un enamorado del pueblo como usted, ¿ser pregonero fue lo máximo?
R.- Pues la verdad es que fue una sorpresa y un orgullo. Me preocupaba que por no vivir en el pueblo muchos pensaran que por qué venía uno de fuera a dar el pregón. Y además, tampoco me gusta dar consejos y no sabía a que me enfrentaba, pero al final fue muy divertido y muy gratificante para mí porque en el rugby se hablaba de Pedrajas y en Pedrajas se hablaba de rugby.
P.- Los terceros tiempos ¿siguen siendo lo que eran antes?
R.- Cuanto más cerca estás del profesionalismo, el nivel tiende a bajar por lógica. Sin embargo en la parte de rugby social, universitario, de equipos, de veteranos, se mantiene impoluto. Os animo a que os apuntéis a alguno.