SANIDAD
Sacyl indemnizará con 144.000 euros a un paciente del Río Hortega por un “grave error de diagnóstico”
El Defensor del Paciente sostiene que el fallo condicionó todo el tratamiento posterior
El Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León ha dictado sentencia condenando a Sacyl y a su aseguradora a indemnizar con 144.000 euros a un paciente del Hospital Río Hortega de Valladolid al que le diagnosticaron un proceso canceroso sin realizar un diagnóstico diferencial, lo cual a juicio del Defensor del Paciente supone “un grave error de diagnóstico”.
Según destacan desde el Defensor del Paciente, cuyos abogados tramitaron el caso, el paciente afectado, con iniciales J.F., contaba con 45 años de edad el 28 de junio de 2011 cuando acudió al servicio de urgencias del Hospital Universitario Río Hortega de Valladolid aquejado de fuertes dolores abdominales y, tras realizársele diversas pruebas diagnósticas, entre ellas varias pruebas de imagen y una colonoscopia, quedó ingresado en el centro médico por el diagnóstico de apreciarse una gran oclusión intestinal derivada de una masa grande y compacta de tipo canceroso.
Según reflejan en un comunicado, “no solamente se erró en el diagnóstico, tampoco se prestó atención al empeoramiento progresivo del enfermo ni a la patología que iba presentando, hasta el punto de dejar evolucionar un cuadro de sepsis de tipo fecaloide con consecuencias muy graves. El error diagnóstico condicionó todo el tratamiento posterior”.
La sentencia reconoce que, habiendo una duda sobre la enfermedad padecida, “es preciso diferenciar qué le pasa al enfermo, que cuanto antes se sepa qué le pasa al enfermo, es mejor para su tratamiento y que para ello es posible acudir a determinados medios”. Y por ello establece que la Administración “no puso todos los medios de que disponía para tratar al enfermo y, con ello limitó las oportunidades de curarse; se le privó indebidamente de la oportunidad de que la enfermedad que podía sufrir, fuese debidamente tratada antes de que se obtuviese el diagnóstico de certeza a la que podía llegarse cuando se culminasen las pruebas que se reputasen necesarias”.
Desde El Defensor del Paciente explican que las consecuencias de la deficiencia asistencial han sido “muy graves” y “el paciente llegó a estar en un serio compromiso vital”. “J.F. era un joven emprendedor, con éxito profesional, soltero, sin responsabilidades familiares, lo que le permitía disfrutar de mucho tiempo libre para hacer deporte, viajes… En la actualidad, se encuentra incapacitado para realizar cualquier tipo de trabajo. Dadas las múltiples limitaciones que padece precisa ayuda permanente para las actividades habituales del día a día. Su vida ha dado un giro de 180 grados”, valoran.
La presidenta de El Defensor del Paciente, Carmen Flores, considera que “es inadmisible que se limiten las posibilidades de los pacientes, cuando deben ponerse a disposición de los enfermos todos los medios diagnósticos y terapéuticos. No se pueden descartar al priori las alternativas sin realizar las pruebas diagnósticas oportunas, pues la salud y la vida de las personas están en juego. Lo que ha sucedido a este joven son hechos muy graves, le faltó muy poco para perder la vida y la ha salvado pero con muchas limitaciones. Se pudo y debió evitar esta situación, como tantas otras, si tan solo se hubieran puesto a disposición del paciente los medios con los que se contaban y están disponibles en Sacyl”.